La destrucción de la industria bilbilitana

Julio Embid

Hoy Primero de Mayo, quería contar una pequeña historia de la Crisis en una comarca más de España, dónde se viven y padecen los mismos problemas que en el resto de España, pero que a mí me toca un poco más cerca.

Hace 151 años, en 1862, se fundaba en Ateca (a 15 kms de Calatayud) la fábrica de ‘Chocolates Hueso’, una fábrica familiar artesanal situada casi a mitad de camino de Zaragoza y Madrid, muy cercana a la línea ferroviaria Madrid-Zaragoza-Barcelona, con buen acceso a las materias primas de remolacha y cereal del oeste aragonés y la vecina provincia de Soria. Incluso llegó a suministrar el chocolate a la familia real. Aunque en 1955 dejó de pertenecer a la Familia Hueso, fue adquirida por un empresario vasco, que mantuvo el nombre y logró crear en 1976 su producto estrella, los ‘Huesitos’, una chocolatina de barquillo y chocolate con leche. Llegó incluso en los años 80, a patrocinar con su nombre un equipo ciclista que competiría en la Vuelta a España. En 1989 la empresa fue vendida a una multinacional británica, Cadbury-Schweppes, que a su vez sería absorbida en 2010 por la multinacional norteamericana Kraft Foods. Esta multinacional no ha tardado ni 3 años, en deshacerse de esta fábrica, despedir a ‘107 trabajadores’ y deslocalizar la empresa para mantener la producción de los ‘Huesitos’ en Polonia. Pero es que nos llueve sobre mojado.

El primer mazazo vino en 2010 con el cierre de Dana Automoción. Era una fábrica de capital alemán de cableado para automóviles y piezas de motor que despidió a ’94 trabajadores‘, para devolver toda la producción a la fábrica central en Alemania. Esta fábrica, que desde 2002 suministraba productos a la principal fábrica aragonesa de General Motors-Opel España en Figueruelas, ya no tenía nada que hacer.

Después vino el cierre de la fábrica de Cerraduras CISA, con ‘189 trabajadores’ despedidos, porque según un ‘reconocido consultor independiente’ (¿Deloitte, KPMG o PWC?), la productividad de los trabajadores había bajado desde 2008 en un 19,6% y se decidió el traslado total de la producción a Duzce (Turquía). Después vendría el cierre de la fábrica atecana de Confecciones SODRAP, dedicada a la producción de ropa femenina, con ’79 trabajadores’ despidos, en su mayoría mujeres de mediana edad, con los problemas que tiene este colectivo para su reincorporación al mercado laboral.

En la fábrica de DVDs y CDs de Cóndor ya van por ’80 trabajadores’ despedidos de los 120 que llegaron a trabajar allí, y el resto en un permanente estado de ERE, que antes o después, terminará con el toldo echado.

El mes pasado anunciaba su cierre la principal fábrica de Calatayud, Kimberly-Clark, despidiendo a ‘208 trabajadores’. Esta fábrica se dedicaba a la producción de pañales ‘Huggies’ y otros productos de higiene y llevaba en la Muy Augusta desde hace décadas. Lo más grave es que en octubre se decidió ‘vender la fábrica’ al mejor postor, y durante meses han pasado más de un docena de empresas y ninguna ha sido capaz de sacarle a la multinacional norteamericana un precio razonable para mantener la producción y, lo que es mucho más importante, los puestos de trabajo.

Lo peor es que el futuro de esta comarca se decida por un grupo de altos ejecutivos con sueldos anuales por encima de las ocho cifras, desde Boston o desde Berlín, sin importarles una mierda nada más que sus balances. El sector secundario desaparece. El sector primario está demasiado centrado en la Denominación de Origen y el turismo en el Monasterio de Piedra. Pero ambos sectores no pueden generar lo suficiente para los 42.000 habitantes de esta Comunidad de Calatayud. Volveremos a Francia a vendimiar y a recoger remolacha como hicieron nuestros abuelos. Rendirse nunca puede ser una opción. Aquí no.

Feliz Primero de Mayo a todos

PS: Esta es la última chocolatina ‘Huesitos’ que me compro. Fue ayer a la salida de la oficina. La última.