Zapatero, ¿el mejor Presidente?

LBNL

Esta tarde, a las siete, en el  Teatro Fernando de Rojas del Círculo de Bellas Artes, Jose Luís Rodriguez Zapatero presentará sus “600 días de vértigo-El Dilema” acompañado del ex Premier británico Tony Blair. Debe ser uno de los libros más presentados de la Historia: martes rueda de prensa en Casa de América, miércoles con Susana Griso en A3, múltiples reseñas en prensa… Ojalá hubiéramos podido contar con semejante eficacia comunicativa durante los años de Gobierno… Agua pasada.

Lo cierto es que Zapatero se reivindica, a su estilo, de cara a la Historia. Todavía son legión los que sienten que ha sido el peor Presidente de la democracia, como deben abundar los que piensan que es un “bambi” (apodo previo a su primera victoria electoral) o un incorregible “buenista” (peyorativo posterior a su primera y segunda victorias electorales, a falta de mejor recurso).

No critica a nadie, ni siquiera a Aznar. A lo más que llega es a reconocer que le cuesta no hacerlo. Tampoco a Rajoy, que le negó el pan y la sal cuando era jefe de la oposición (traición a los muertos, voto en contra de las medidas anti-crisis…). O a Rubalcaba, pese a que le ninguneara en la campaña electoral y después. O a la vieja guardia (Felipe, Solana, Almunia), incluido el ínclito Solbes, que lleva semanas, cada vez más infructuosamente, tratando de disfrazar su cese como dimisión. Ni siquiera a Solbes. Lo más que ha llegado a decir el Zen Zapatero es que cada cual tiene su propia memoria, la de Solbes muy distinta a la mía. Y punto en boca.

Conviene recordar que en la misma Cumbre en la que al Rey se le llevaron los demonios y mandó a callar a Chávez, Zapatero salió a la palestra a defender institucionalmente al ex Presidente Aznar de los ataques de Chávez. Aznar es lo peor, facha, cutre, marido de una incapaz y suegro de un corrupto, todo lo cual Zapatero sabía, como también que era y sigue siendo un impenitente inquisidor de todo aquello por lo que Zapatero ha luchado, bien sea la pluralidad nacional, la igualdad de género o la concordia internacional. Y aún así, por lealtad institucional y nacional, le defendió.

De la misma manera que se abstiene de criticar a cualquiera de sus colaboradores en el gobierno, acabando por Solbes (tengo un papel que Zapatero rechazó pero he decidido que no lo voy a enseñar), empezando por Jordi Sevilla (le enseñé todo lo que sabe de economía en dos tardes), y pasando por supuesto por Rubalcaba (borradlo todo para que todo el mundo se olvide de que fui su vicepresidente). Dice ZP que la lealtad no es sólo de abajo a arriba sino también al contrario. Al parecer, incluso en ausencia de la anterior.

Zapatero no es mi héroe y tampoco después de escribir su libro. Por cierto, me resulta particularmente antipático que sea Tony Blair quien lo presente. Es sin duda un éxito comunicativo (a los telediarios de la noche me remito), pero la trayectoria del personaje me repugna, por muchos motivos que no vienen al caso.

Volviendo a ZP, sus defectos, fallas o limitaciones son variados y sustanciales, es evidente, como son los míos o los de cualquier opinador, ninguno de los cuales nos hemos visto en sus tesituras. Con la excepción de Ansar, que todo lo sabe, excepto lo de que la falibilidad del ser humano vale también para uno mismo.

¿Ansar ha admitido alguna vez algún error? ¿Rajoy? ¿Arenas? ¿Rato? ¿Algún líder del PP? Zapatero sí. Reconoció que debió haberse levantado al paso de la bandera americana en aquel desfile, que sus palabras respaldando cualquier Estuatut que viniera del Parlament no fueron lo suficientemente precisas, su imprudencia pre atentado de la T4, su tardanza en admitir que se venía encima una crisis de mil demonios…

No soy objetivo porque soy juez y parte. Estuve demasiado cerca de su gestión de gobierno y por tanto soy, al mismo tiempo, demasiado comprensivo y excesivamente crítico con algunos de sus errores y aciertos, respectivamente. Lo que tengo clarísimo y nadie podrá convencerme jamás de lo contrario, es que Zapatero podría haber sido mucho mejor Presidente de haber sido capaz de rodearse de mejores colaboradores. Permítanme matizar. Se rodeó de muchos buenos pero también de muchos lamentables.

En todo caso, a las grandes figuras, a aquellos a los que elegimos para que dirijan nuestros destinos, se les debe juzgar por los resultados. Cientos de militantes socialistas andaluces recibieron a Zapatero al grito de “Presidente, Presidente” el fin de semana pasado. Al mismo tiempo, cientos de miles, millones quizás de españoles, siguen imbuidos de la percepción de que ha sido el peor Presidente de la democracia.

Todo eso pasará y a Zapatero la Historia le juzgará por sus resultados. Y no son malos precisamente. Acabó con ETA por más que se niegue a ponerse medalla alguna al respecto. Legalizó a 700 mil personas que trabajaban en nuestro país, facilitando enormemente su vida y contribuyendo a que en el futuro yo pueda cobrar una pensión. Arriesgó para que los homosexuales pudieran tener los mismos derechos que los heterosexuales. Ideó la Ley de Dependencia para mitigar el sufrimiento de las familias de los incapacitados. Y por si fuera poco, durante su mandato se crearon varios millones de puestos de trabajo (ojalá hubiera sido alguno menos) y se redujo la deuda pública sustancialmente, al tiempo que se acumulaban, por primera vez en la Historia, superávits presupuestarios.

No es moco de pavo. De hecho, ¿qué hoja de resultados puede presentar Aznar? ¿O Rajoy? Ansar se opuso a ETA, luego reconoció al Movimiento Vasco de Liberación Nacional, trasladó etarras, y acabó acusando a ETA del 11-M, después de haber sentado las bases para la generación de una burbuja inmobiliaria descomunal. Libre del problema etarra al que Zapatero echó el cierre después de varias décadas, Rajoy prometió millones de puestos de trabajo a base de hacer las cosas como Dios manda. O no escucha sus instrucciones o prometió en vano…

Repito: Zapatero no es mi héroe. En esa categoría me fijo más en Messi o Bruce Springsteen. Pero me irrita profundamente que haya tanta gente que acepte sin más que ha sido el peor Presidente de nuestra democracia. Ni de lejos.

Convendría recordar que no se le conoce cuñado, primo o hermano súbitamente enriquecido durante su tiempo de gobierno, lo que en nuestro país ya es digno de encomio. Además, decidió libremente sumarse a la más que sensata idea de que dos mandatos son suficientes. Y tanto durante su gobierno como después, se esmera en el respeto exquisito a sus antecesores y sucesores, como también a sus ex colaboradores.

Ojalá nuestro debate democrático fuera entre líderes que pregonaran y asumieran valores similares a los de Zapatero, incluido aquello de voy a hacer todo lo que esté en mi mano para evitarle males mayores a mi país, mal que me pese y por más que acabe conmigo.

Serán legión, como lo son ya, los que después de la presentación de esta tarde vuelvan sobre las acusaciones del pasado. Aquellas sobre la connivencia con ETA (que las hubo y respaldadas al más alto nivel de la oposición) han caído en desuso, pero no esa interpretación del pasado reciente según la cual Zapatero es la cabeza de turco de todos los males que nos aquejan.

Pero tanto da lo que digan como lo que yo escriba aquí ahora. Zapatero será juzgado por la Historia, y me atrevo a aseverar que su juicio, atendiendo a sus resultados sociales, económicos y políticos, será más que benevolente.

Y luego está el factor humano. No sé nada de los colaboradores de Rajoy pero sí de los de Ansar, que echaban pestes de su distancia y bordería, que tuve ocasión de experimentar en persona. En cambio, Zapatero no sólo era un jefe normal con sus colaboradores, sino que siempre se distinguió por darle un trato cordial a cualquiera con el que se cruzara, tanto más exquisito cuanto más bajo el nivel del subordinado.

Griso le preguntaba ayer cuánto había de impostado en su buenismo y cuánto de realidad. No recuerdo a ciencia cierta la respuesta pero sí a  Susana aceptando que Zapatero le había convencido de que no era pose, de que en realidad las convicciones de Zapatero eran muy firmes.

Me habría gustado que los gobiernos de Zapatero hubieran conseguido muchos logros adicionales a los alcanzados, y también, que Zapatero hubiera tenido una cohorte de defensores públicos que me hubiera ahorrado el trabajo de defender sus políticas ante el ataque generalizado de la derecha y parte de la izquierda. No fue así y es agua pasada. Lo importante es que a partir de hoy, a la derecha le resultará más difícil calificar a Zapatero de peor Presidente de la democracia, especialmente teniendo en cuenta que optó por inmolarse para que nuestro país no tuviera que ser rescatado.

11 pensamientos en “Zapatero, ¿el mejor Presidente?

  1. Zapatero ha sido el peor, hasta ahora, presidente de la España post Franco simplemente porque sus muchas virtudes personales, que las tiene y en ese sentido ha sido también sin lugar a dudas la mejor persona que ha ocupado la presidencia del gobierno, no han compensado sus enormes carencias a nivel gestión de gobierno de un pais, que él mismo, pudiendo y debiendo, tampoco compensó, al rodearse de muchos colaboradores y ministros/as tan ignorantes como él en tareas de gobierno, al nivel requerido por los altos puestos ocupados.
    Todos los presidentes anteriores, unos con más aciertos que otros, llevaron a cabo tareas fundamentales en la modernización de una España muy atrasada por motivos de la dictadura anterior. Cada uno de los presidentes consiguió avances por poner el énfasis en lo fundamental del momento, aparcando, y en muchos casos desarrollando y abusando de deficiencias conocidas y permitidas, como eran, entre otras, los caminos de financiación nacesaria de partidos y haciendas locales, con un corrupto sistema que hacía que cada parcela de poder gestionara en base a que “parto, reparto, y me quedo con algo para mí y para nosotros”.
    Zapatero fué el primer presidente que entró con vientos económicos a favor y era, por tanto, el primero que debía gestionar en esa tesitura y podía poner coto a los desmanes habituales desarrollando un sistema de financiación de partidos y remuneración de políticos adecuado, al tiempo que desmantelaba y legislaba en favor de impedir el mantenimiento de hábitos corruptos como recurso a necesidades a cubrir por vías legales. Era fundamental, ya recuperada la senda de la rentabilidad, por ponerlo en idioma empresarial, dar los pasos necesarios y con la contundencia del BOE requeridos para hacer aflorar el enorme volumen de economía sumergida y llevarlo a niveles mínimos poniendo a España a niveles del resto de paises europeos en esos temas. Tan importante, o más, era aflorar riqueza paralelemente a la distribución de la misma de manera lo más socialmente adecuada. El presidente Zapatero falló enormemente en eso. Actuó según sus loables principios, sobreactuando en algunos casos como comenta el articulista en lo referente a la bandrea americana, pero no quiso, pudiendo hacerlo, poner coto a los desmanes, de su partido y sus ayuntamientos primero, cosa que estaba en su mano, al mismo tiempo que con ello y las nuevas leyes requeridas y seguimiento y cumplimiento de las mismas, se lo ponía a los demás. Era fundamental, en una España que crecía en necesidades con una población que ampliaba sus requerimientos y que dejaban de ser los de básica subsistencia, modernizar todo aquello que, o bien generaba y/o afloraba riqueza, o facilitaba, o imponía ( la flexibilidad del mercado laboral iría en ese camino) la productividad como defensa en un mundo cada vez más globalizado y competido. Una mayor eficacia en la lucha contra la corrupción y economía sumergida, que esa España ecomómicamente muy mejorada él recibía, hubiese entrado de lleno a resolver muchos problemas de raiz incluidos los que terminaron desembocando en la burbuja inmobiliaria, que no era tal sino especulativa y, por tanto, facilemente solucionable con legislación y seguimiento.

    Después vino lo que vino y esa tarea que le tocaba y hubiese aminorado los efectos de un ciclo económico muy adverso no la había realizado, a parte de tampoco reaccionar con la celeridad debida a las primeras claras señales de la crisis.

    Para mí, fenomenal como persona, fatal como presidente de gobierno y el énfasis puesto en que acabó con ETA, que todos sabemos que ello ha sido un proceso desde el primer al último día y en el que de todos los actores que han existido a lo largo del proceso, aún no acabado, tienen y tendrán su cuota de eficacia y ninguno más que eso, es forzar la búsqueda de algo sustanciose en lo que basarse para encumbrarlo.

  2. Ostras, que provocón LNBL. Mucha gente dice que no es el peor gobernante de la democracia, sino el peor desde Fernando VII. Manda cojones.
    Yo he tenido muchos desacuerdos con sus decisiones, desde el cheque bebé hasta lo que hizo a partir de 2010, que no me gustó nada. Para no repetirme demasiado: no hizo reforma fiscal alguna, el ajuste de 2010 fue uno de los más liberales en Europa, por detrás de Cameron (ajustó por el gasto, no por los ingresos), me irritó profundamente la reforma constitucional, que no sirvió para nada y que ahí queda por los siglos de los siglos (la derecha nunca querrá quitarlo), y me dejó muy mal cuerpo el indulto final a Saez. Dicho todo esto, su mayor error creo que fue el que señala el articulista: la selección de su equipo en el Gobierno y en el partido. Por los motivos que fuera, no quiso hacer limpia y dejó que Rubalcaba y la vieja guardia le fueran comiendo el terreno. Y se lo comieron. Lo dejaron tirado, lo trataron como un nobody y al final incluso consiguieron suprimir las primarias de 2011. Y así está el PSOE hoy. Eso es lo que más me ha decepcionado de toda su trayectoria.
    Hasta aquí lo malo. Lo bueno: ha sido el presidente más respetuoso con las reglas democráticas, el más honesto, con muchísima diferencia, libró a los medios públicos de la manipulación gubernamental, avanzó en el aborto, acabó con ETA, creó el sistema de dependencia, aumentó el I+D como nunca, consiguió rebajar las tensiones territoriales que había dejado Aznar, sacó las tropas de Irak, aumentó los derechos civiles, regularizó a los inmigrantes, hizo la ley de memoria histórica, etc., etc., etc.
    Su estilo de hacer política y sus propuestas chocaron con las viejas élites españolas, tanto de la derecha, como de la socialdemocracia, que siempre lo vieron como un outsider que estaba por accidente en el poder. A la reacción de El País me remito como muestra. Fue rompedor y atrevido en muchas cosas y la izquierda le recompensó con su apoyo en 2008. Recuerdo con gran nostalgia su primera legislatura, cuando parecía que el país se podía cambiar. Aquellos fueron los mejores años políticos de los que tengo recuerdo.

  3. Un buen repaso da hoy LBNL a la figura de Zapatero.
    Coincido con D Cicuta en resaltar los usos democraticos y sus excelentes maneras y estilo, en lineas generales, aunque no este de acuerdo con lo de no publicar la carta esta del BCE.

    En general, nadie que este escribiendo un libro sobre esos años está haciendose un favor. Pepa Bueno en la excelente entrevista en la SER resume muy bien el sentir general al respecto: “nos han salvado pero ¿de que?” habida cuenta de lo mal que está todo, y ¿como?, habida cuenta de que nadie nos preguntó. Eso es practicamente insalvable, por mucho que nos lo expliquen.

    Con lo objetable que fuesen todos los aspectos que se quiera de ZP, siempre me parecerá muy por encima de Rajoy, de Aznar y de la oposición política y social que tuvo -y sigue teniendo- enfrente. Tanto en el poder como fuera de él.

  4. Maravilloso artículo, LBNL. Tienes toda la razón. Además, me ha encendido comprobar hoy con Pepa Bueno cómo la periodista se empeñaba en echarle la bronca, más que en entrevistarle.
    Lástima que en su etapa en la Moncloa estuviera convencido honestamente de que la gente leería el BOE igual que los periódicos o que las personas seguían la actividad de las Cortes. Para colmo de males, fue una pena que se dejase contagiar por el miedo a la transparencia de José Enrique Serrano y Angélica Rubio, que sufrían más Síndrome de la Moncloa que él.
    Como suele decir AC, Zapatero es un hombre bueno. Por desgracia, vivimos en un país tan mezquino donde se confunde la integridad con falta de inteligencia. En esta España de “listos” parecemos todos tontos de capirote.

  5. Buenos días LBNL,caballeros callejeros y cabelleras al viento:
    Gracias por el articulo,me devuelves la confianza en el ser humano,no está todo perdido…..jeje.
    Suiscrribo tu articulo ,aunque como bien sabes :
    Ziluminatius es mi héroe por siempre,jamas….hasta la eternidad
    Y como dice Guridi :
    “.Por desgracia, vivimos en un país tan mezquino donde se confunde la integridad con falta de inteligencia.
    En esta España de “listos” parecemos todos tontos de capirote”
    Ante mi doy fe.
    AC/DC
    firmado JAJAJA….que nervios. –

  6. A los que escriben cosas como esta que les cuelgo me refería ayer, Senyor_G:
    http://elpais.com/elpais/2013/11/27/opinion/1385583524_061341.html

    “Zapatero privatiza a su favor”, titula su articulito bilioso este periodista de El País (oh, qué casualidad). Y a mí que, como ustedes saben, soy muy mal pensado, se me ha ocurrido imaginarme que a lo mejor El Páis le ha pedido al ex Presidente que le entregue las “famosas” cartas para publicarlas en el periódicoy le han contestado que no. No sé, es una simple imaginación…. Pero piensen por un momento que sea verdad ( que todo puede ser, por cierto).

  7. Bastante de acuerdo con el articulista.
    Acabo de leer en El País.com la basura publicada en su editorial light (“El acento” creo que se llama ), a la que se refiere PMQNQ , bajo el titulo de “Zapatero privatiza a su favor”, a cuenta de la estupidez esa de la carta del BCE. Es la última ocurrencia de la derecha (la cavernaria y la de Prisa) en línea convergente de destrucción de la imagen política de Zapatero. En el caso de El País aprovechan para sugerir que la publoicación de esa carta en el libro de ZP dá pábulo a lo que contaba “su” Pedro Solbes acerca de otro supuesto documento. En fin, lo de los Cebrián-Moreno-Estefanía-etc… es inagotable; tanto como su desverguenza y deshonestidad. Será por eso que no pudieran soportar a ZP.

  8. Hola LBNL, solo una cosina .. desde cuando se considera noble defender a un impresentable?? (Salvo q que hacer porque eres su abogado. El que tenia que haberse callado entonces era Zapatero… defenderle?? No, hombre, no se defiende al peor presidente!! Fernando, lo siento, al que tú es doblemente malo: mala persona y mal gestor si el reparto es mejor para los suyos….

  9. Po vale. Si Mr. Alguien no nos pone el artículo nuevo del día mientras no confirmemos a Zapatero como el mejor presidente …… lo confirmo.

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