¡Ya se a quién votar!

LBNL

Bueno, más o menos. Lo que tengo decidido es el criterio que voy a seguir para evitar caer de nuevo en la tentación de la abstención, como en las pasadas elecciones europeas en las que, por primera vez, no cumplí con mi deber de ciudadano democrático. Es fácil entender por qué: Elena Valenciano, mano derecha de Rubalcaba, no era una opción atractiva y francamente indeseable en la medida en la que un buen resultado sirviera para que Rubalcaba siguiera aferrado al timón. Por otro lado, el PP de Gürthel y Cañete ni pensarlo, Izquierda Unida nunca me ha parecido una opción sensata, no puedo con Rosa Díez y no tenía demasiadas referencias sobre ninguno de los demás que postulaban. Así que me quedé en casa y no me sentí demasiado mal viendo los resultados por la tele.

Desde entonces, el auge de Podemos ha sido imparable, hasta que sus “impurezas”, su arrogancia y su retórica exagerada (NB: ¿se han fijado que Pablo Iglesias cuando mitinea en realidad rapea?) han empezado a hacer mella. Como les decía Marhuenda (perdón por mencionarlo) el sábado en La Sexta, lo importante no es tanto si se han beneficiado directamente de la ingente financiación venezolana sino que sus líderes más significados se han alineado activamente con un régimen antes francamente dudoso y ahora altamente indeseable. Su discurso sigue siendo certero en las denuncias y en las causas de muchos de nuestros problemas, pero sus soluciones son ambiguas y de incierta viabilidad y, sobre todo, las credenciales personales de sus promotores dejan bastante que desear. Al menos para mí, que pese a ello estoy encantado de que haya surgido una fuerza política radical que rompa el estancamiento político en el que nos encontrábamos.

Quizás por la pérdida de atractivo de Podemos, el auge de Ciudadanos está siendo similar en las últimas semanas, aunque de momento es puro humo, es decir, encuestas y expectativas, sin resultado alguno, al menos fuera de Cataluña. Rivera debate como nadie (no por nada ganó un título nacional de debate) y no tiene un pelo de tonto, además de caer simpático y ser bastante sensato. Lo malo es que tienen todavía menos estructura que Podemos y algunos puntos oscuros de la trayectoria del partido en Cataluña, donde han concurrido aliados con alguna formación de ultraderecha en ocasiones, fueron remisos ante el matrimonio homosexual y mantienen una posición sobre la sanidad universal que deja sin cobertura a un millón de inmigrantes irregulares, que no contribuyen a las arcas del Estado porque no se les permite, detalle que omite cuando justifica que la sanidad gratuíta debe ser sólo para aquellos que contribuyen a sufragarla.

El PP sigue sin ser una opción para mí pero IU podría haberlo sido con Garzón al mando, porque es un tío muy sensato y majo, quitando esa pinta de curita apocado que echa un poco para atrás. El problema es que las elecciones de mayo son autonómicas y locales y él no se presenta. Además, voto en Madrid y el follón que tienen montado es horroroso: menuda disyuntiva tener que elegir entre la mafia “black” del aparato y la alternativa “fresca” de Tania Sánchez… Ya no, tras la defección de Tania Sánchez, sera el poeta Sánchez Montero quien lidere la candidatura a la Presidencia de la Comunidad mientras que el otro candidato salido de las primarias rejuvenecedoras de IU, Mauricio Valiente, se presentará a las primarias de Ahora Madrid. Si le dejan porque la mafia del aparato de Madrid se opone a capa y espada pero IU federal parece que le ampara. Menudo lío: es elegido en primarias de IU (abiertas a los simpatizantes) y ahora va a competir en las primarias todavía más abiertas de la izquierda madrileña (Ahora Madrid).

Afortunadamente Pedro Sánchez de cargó a Tomás Gómez y ahora el candidato del PSOE para la Comunidad de Madrid es el catedrático de filosofía y ex ministro de Educación Gabilondo. Quizás sea porque le he conocido un poco en un par de reuniones pero creo que también por su trayectoria en el Ministerio de Educación, incluidos sus intentos denodados por llegar a un consenso con la oposición, el caso es que me inspira la mayor confianza. Estoy convencido de que por mucho que el PSM siga siendo un nido de víboras y la lista de diputados autonómicos pueda acabar trufada de personajes indeseables, Gabilondo sería un excelente Presidente de la Comunidad de Madrid, que es el órgano del que dependen casi todas las competencias que determinan el bienestar o malestar de la ciudadanía de mi región. Estoy seguro de que bajo su mandato no seguirá el desmantelamiento de la sanidad y educación privadas, que no sufrirán recortes provocados no tanto por la necesidad de ahorrar como de gastar en prioridades que no lo son, como los rescates de las autopistas radiales privadas, por ejemplo. Tengo plena confianza en que sus consejeros serán gente válida, capaz y honrada, y que serán cesados sin remisión a la primera señal de incompetencia o falta de ética.

Así que para la Comunidad autónoma lo tengo más que claro: votaré a Gabilondo sin dudar, por primera vez desde 2008 deseando que el PSOE pueda gobernar con la mayor holgura posible, no por partidismo sino por sentir – de corazón y con la cabeza – que es la mejor opción para el conjunto de mis con-ciudadanos. Si me inspirara el partidismo lamentaría la no candidatura de Ignacio González, muerto antes de darse el pistoletazo de salida, pero en realidad me alegra que la candadata de la derecha sea Cifuentes, que ha dado muestras de modernez y sensatez, desmarcándose de la línea oficial del partido en varias ocasiones, si bien no las suficientes o suficientemente, para mi gusto, pero claro, entonces no estaría en el PP…

Pero ¿qué hacer para la Alcaldía? El candidato socialista, Carmona, tiene carrera, no es tonto y sabe debatir, pero no me inspira mucha confianza, quizás por su cercanía a Tomás Gómez, por lo que no he conseguido llegar a enterarme de ninguna de sus pim, pan, propuestas, que dice proponer a diario.

De Aguirre ya escribí la semana pasada. Ella se mira en el espejo de Margaret Thatcher pero a mí me parece la Ylenia de la política. Supongo que al menos los ecos del brutal impacto de la susodicha habrán llegado hasta los que no han visto en su vida GHVIP o antes Gandia Shore. Yo tengo que confesar que he visto algo del primero e Ylenia me impactó, fuertemente. No siente necesidad de ejercer ningún control sobre sus peores instintos y le sale gratis, incluso hay gente a la que le gusta su descaro y su agresividad sin límites. En cambio, cuando considera que le interesa, sonríe y se comporta como un corderito sin ningún esfuerzo. Espe es igual. También la conozco y he podido apreciar sus tremendas “cualidades” en vivo y en directo. Hábil es, despiadada también y sin ningún tipo de escrúpulo, caiga quién caiga.

De la chica elegida por Ciudadanos en primarias -cuyo nombre desconozco- sólo se que es abogada, que ya es más de lo que se de el o la elegid@ por UPyD, de quién desconozco hasta el género, lo que ya es decir para un friki de la política como servidora. Así que mucho tendrán que sorprenderme para que pueda decantarme por alguno de ell@s.

En cambio, me encanta Manuela Carmena, que ya ha anunciado que se presentará a las primarias de Ahora Madrid, junto a Valiente, el de IU (si le dejan) y supongo que Inés Sabanés (de Equo) y otros. Carmena era abogada laboralista en los tiempos duros y casi pierde la vida en el atentado de Atocha (el de los fachas, no el de los yihadistas). Luego fundó Jueces para la Democracia, que fue un soplo de aire fresco en la judicatura principalmente franquista, lamentablemente luego devenido en instrumento para las conspiraciones de Margarita Robles. Y siempre que ha salido en “los papeles” ha sido para bien. En suma, una tia sobradamente preparada, con raíces muy sólidas pero al tiempo fresca en la política, de mentalidad abierta y muy muy sensata. Todavía no sé cómo ni cuándo serán las primarias de la izquierda abierta madrileña pero si consigo enterarme y puedo participar por interné, apoyaré a Carmena, y si sale elegida, lo volveré a hacer en las urnas en mayo.

Me trae sin cuidado que la fuerza política detrás de ella sea Podemos porque estoy seguro de que, una vez en la Alcaldía, su único desvelo será conseguir acercar el gobierno municipal a la ciudadanía y gobernar en interés general, ajena a las dictaduras de los fondos-buitre y de los sucesores de Chávez.

Prefiero mil veces que gane ella a cualquiera de los otros candidatos conocidos a las primarias de la izquierda pero seguramente acabe votando en las urnas a quien resulte elegido en ellas, incluso si no es Carmena, aunque sólo sea para apoyar el proceso abierto de elección, muy complejo y confuso pero más democrático que ninguno que yo haya conocido hasta la fecha.

¡Ah! Antes de las elecciones de mayo están las de Andalucía… Menos mal que estoy empadronado en Madrid porque no sabría bien a quién votar. La candidata de Podemos me gustaba hasta que la ví cantando en un mitín. Me gustaba desde el principio porque tiene pinta de maja y, también, por no ser de la cuerda de los “dictadores” de la Facultad de Políticas de Madrid, pero tendría que estudiarla un poco más a fondo. Como a los demás candidatos… excepto a Susana y a Moreno, a los que no votaría en ningún caso, a la primera por aparatero y conspiradora y al segundo por insignificante. Y me figuro que al final me decidiría entre Podemos y Ciudadanos, para que en vista de que con toda probabilidad seguirá gobernando el PSOE, contribuir a sacudir el sistema político que nos aqueja.