Y vuelta a empezar

Guridi

En la machacona repetición de pomposas ruedas de prensa que tenemos estos días se abusa de nuestra paciencia, de nuestros oídos y de las palabras. Mientras que tenemos a los de Podemos repitiendo “de cambio y de progreso” como papagayos, con esa particular cadencia que les hace hablar a todos igual, tenemos a los de Ciudadanos y al PSOE diciendo “reformista y de progreso” y al PP entonando “gobierno de perdedores”. Pero el término del que más se abusa es “histórico”. Estamos en un momento “histórico”, es la hora de pasos “históricos”, etc.

Dejadme que os exponga dos hechos históricos:

-El PSOE ha sacado el peor resultado de su historia con Pedro Sánchez de candidato.

-Pedro Sánchez ha sido el primer candidato rechazado en una investidura.

Si, ya sé que dicho así suena demasiado rotundo y veo el aluvión de “peros” en los comentarios. Qué malvado, Guridi, qué cosas dices, Guridi, está todo muy mal, Guridi. Pero los peros no me desaniman. ¿Sabéis qué me desanima? Que con la que está cayendo, Pedro Sánchez publique en El País artículos que son copiapegas de extractos de sus discursos, que no hayamos conseguido trasladar una sola medida de gobierno relevante (aparte de no ser el PP) y que para los debates de máxima audiencia, donde nuestros votantes y exvotantes buscan algo de esperanza, nosotros mandemos a Simancas.

La verdad es que todos estos debates de la investidura recuerdan más a alguno de estos concursos televisivos de telerrealidad que a un debate donde está el juego el futuro del país. Aquí cada concursante ha asumido su rol, despliega sus estrategias y monta numeritos vacuos para ganarse el favor del respetable público.

De eso no se libra nadie y no se puede acusar sólo a Sánchez. Pero es que con Sánchez tengo un plus de exigencia. No sólo por llevar décadas militando en su mismo partido, sino porque soy uno de esos militantes ante los que ha de legitimarse.

¿Creo yo que Sánchez ha de repetir? No. ¿Creo que eso ha de determinarse antes de que transcurran los dos meses desde el ridículo de presentarse a presidente del Gobierno sin apoyos? Pues también.

Si estos días se anda jugando con esa especie de cosa llamada “presidente de prestigio”, que me suena a la “Solución Armada” pero sin sables, tal vez el PSOE necesite sustituir a Sánchez por un secretario o secretaria general “de prestigio” que recoja los pedazos, se encargue de que Sánchez y su “troupe” no puedan hacer listas de cara a las próximas elecciones y convoque el Congreso Ordinario del PSOE en tiempo y forma.

¿Que eso es un error estratégico para el PSOE y que nos puede perjudicar de cara a las elecciones? Pues no. Los errores estratégicos son los errores en el largo plazo y ya estamos viendo qué clase de error ha sido Sánchez. Sería un repliegue táctico.

Unas nuevas elecciones, sin que nada cambie, es tomar el pelo a los españoles. Y el PSOE debe cambiar a su equipo dirigente. Que no es muy diferente del equipo que nos condujo por las pedregosas sendas que transitamos con Rubalcaba.

De verdad, ¿vamos a ir a lo mismo con lo mismo?