¿Y si nadie quiere pactar con nadie?

Ariamsita

No es ninguna novedad: el panorama político en España está cambiando y el para algunos ansiado, para otros temido fin del bipartidismo parece cada vez más inminente. Eso nos dicen los últimos resultados electorales, con la aparición de Podemos en las europeas, o el ascenso de Ciudadanos posicionándose como alternativa a tener en cuenta a raíz de las elecciones andaluzas. También las encuestas que van apareciendo apuntan en esta línea, como por ejemplo los datos del último CIS, que estiman el porcentaje de voto del bloque bipartidista tradicional en un 49.9%, cifra que supone un descenso importante con respecto al 75% de votos alcanzado por la suma de PP y PSOE en las elecciones generales de 2011.

En este nuevo contexto, parece casi inimaginable pensar en una re-edición de la mayoría absoluta del gobierno actual (por mucho que los resultados de las elecciones en Reino Unido y la imprevista mayoría absoluta alcanzada por Cameron haya dado alas a la imaginación de algunos), sino que lo lógico sería que nos encontrásemos ante un escenario con mayorías simples y no necesariamente muy amplias. Esto nos lleva, inevitablemente, a especular sobre los posibles pactos –sean puntuales o una coalición estable de gobierno- y a dónde nos llevaría cada uno de ellos: ¿nos encontraremos ante el tan ansiado Frente Popular de izquierdas? ¿Se prestará Ciudadanos a apoyar un gobierno popular, dando continuidad a Rajoy? ¿Optarán más bien por unirse al PSOE en un gobierno de carácter centrista? El abanico de opciones es amplio, pero también cambiante (estoy recordando el artículo que escribí aquí hace unos meses, donde hablaba sobre lo bien que nos vendría una gran coalición, impensable a día de hoy ahora que el apocalipsis podemista ha dejado de quitarnos el sueño).

Un escenario en particular me preocupa, y es el que quiero traer hoy a debate: ¿y si nadie quiere pactar con nadie? (estoy pensando ya no solo en las próximas generales, sino sobre todo en las autonómicas del día 24). Estamos asistiendo en las últimas semanas al panorama andaluz posterior a las elecciones en esta comunidad, en el que los acuerdos parecen imposibles por una especie de miedo de los partidos-llave al modo en que esto afecte a sus posibilidades en la nueva cita electoral. No puedo dejar de preguntarme, con esto en mente, si la cercanía en el horizonte de las elecciones generales no actuará del mismo modo a la hora de formar acuerdos de gobierno en los parlamentos autonómicos.

La economía española comienza a remontar, pero un montón de reformas siguen siendo necesarias. Si bien un gobierno con mayoría absoluta no es ni mucho menos garantía de reformas ni de políticas valientes, como bien hemos podido ver  durante los últimos años, sí parece que podría ser, al menos, un buen punto de partida. Diversificar el sistema de partidos suena como una idea atractiva desde el punto de vista de un mayor número de ideas representadas, pero ¿y si el hecho de enrocarse alrededor de ciertas posturas supone un impedimento demasiado grande a la hora de alcanzar acuerdos y una pérdida en términos de gobernabilidad? ¿Podemos permitirnos un montón de gobiernos débiles, incapaces de llegar a acuerdos más que puntuales durante los próximos años?

11 pensamientos en “¿Y si nadie quiere pactar con nadie?

  1. Sra Susana Díaz, me permito sugerirle que llame a los señores de la página que le cito en relación a su preocupación por forma gobierno en Andalucistán.
    Preocupación, quizás excesiva ya que esto de tener gobierno es muy relativo

    Atentamente se despide de usted oin un saludo bolivariano
    Pratxi

    http://www.monarchie.be/en/

    sans Dieu, sans propriétaire, sans gouvernement,
    http://4.bp.blogspot.com/_y4B9aI7LINk/RyIuX8RwChI/AAAAAAAAACE/DiJBEGV8f8E/s320/banderabelga.jpg

  2. Si no quieren pactar con nadie hasta acabar el ciclo electoral que se acabe el ciclo electoral y pacten despues.
    Gobierno provisional, que firmen facturas, no contratos y tira millas. Mejor. Una gestora en lugar del PP ya mejora.

    El multipartidismo funciona en Escandinavia, Holanda, etc y tienen tasas de paro menores que aquí, más democracia, más E del Bienestar, etc Cual es el problema, pues?

    En ANdalucía ahora hay mñas pluralidad, pero el problema es que hay que pactar con Susana Díaz. Bien, ¿Le comprarías un coche usado? Yo solo con varios papeles garantizando 2 años de reparaciones y revisado por mi abogado.

    Insisto, con gobiernos débiles mire como estan en Holanda y cómo nosotros. O en Grecia, con 50 diputados extras para el ganador.

    “montón de reformas siguen siendo necesarias”
    Claro que sí. En Catalunya tenemos pendiente una que las empieza todas. ¿La votamos?

    “y si el hecho de enrocarse alrededor de ciertas posturas supone un impedimento demasiado grande a la hora de alcanzar acuerdos ”
    Y si el hecho de tener mayoría en el Parlamento, pero menos del 45% de los votos emitidos te permite enrocarte en tu postura sobre el aborto, el matrimonio gay, la marihuana, o la monaquia

    ¿Y si desbloqueamos la situación con referendums?

    Bueno, yo seguiré soñando. Usted se tranquilizará con la llegada de los (¿sus?) “naranjitos” que garantizaran la “gran coalición” por vía interpuesta.

    No tema, y si no qué mejor que un gobierno militar que evite estos “impedimentos en alcanzar acuerdos”

    Y si no, ya llegará 2019 y el “apocalipsis podemista!
    Yo digo sí
    (mejor que las naumaquias, v as a parar)

  3. A mi, personalmente, me gustan más los gobiernos sólidos que a un tonto un lápiz, pero tampoco me sale urticaria por pensar en un sistema de partidos más plural. Lo único es que ay, ilusa que es una, me gustaría que esta pluralidad sirviese para abarcar más opciones en la agenda de gobierno y no para hacer que nada salga adelante porque sea más importante estar a la gresca que buscar puntos comunes.

    De los referendums hablamos otro día mejor, pero puede imaginarse que no me gustan mucho así de primeras 😉

  4. Siempre se termina pactando. También ahora. En última instancia nuevas elecciones para una nueva situación. Mi confianza en la madurez de los españoles es sólida , porque ya nos sacudimos el miedo en la estupenda transición, ese miedo que todavía aventan los Federicos de las radios.

  5. Habrá pactos. Claro que habrá pactos. Como siempre ha habido, y mucho más en municipales. Como dijo aquel, la política hace extraños compañeros de cama, y con el poder mediante mucho mas. En Andalucía todo está parado a la espera del día 25, pero también habrá pactos, salvo que PP, Ciudadanos y Podemos quieran jugar a la ruleta rusa con nuevas elecciones, que contemplando la calidad de su líderes regionales, cualquier cosa. Aunque seguro que la ‘democracia interna’ de eso partidos , es decir Pablo Iglesias y Rivera, mandarán a parar y pactarán donde haga falta.
    Igual soy yo que me afecta este calor, pero juraría que la llamada nueva política se parece muchísimo a la de siempre: la lucha por el poder. Por el momento.

  6. Una pregunta ingenua, el odio de Garcia Ferreras a Rubalcaba y Pedro Sánchez se acabará cuando ‘nos’ coloque a Carmen Chacón o tampoco? Es una duda que tengo.

  7. Sobre Andalucía y Susana Irritante Diaz… sería capaz de dimitir y dejar a otra del PSOE-A q lo intente sin su mochila, formas,… y las desconfianzas q genera?

  8. Cuando yo era un crío la antipolítica se manifestaba con una frase asi “si todos quieren el bien de España pq no se ponen de acuerdo?” Ahora ha pasado a ser “Sí, mucho discutir pero luego se ponen de acuerdo…”

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