XIX.cat: tres esculturas en la ruta del expoli

 Senyor_G

Espartero en Logroño

Si es usted  riojano tendrá más que visto a Espartero y a su caballo en el Espolón, no siempre tan bien acompañado como yo. Aquí en Catalunya no pasa una semana mediática sin que alguien recuerde casi exclusivamente su frase de “Barcelona ha de ser bombardeada cada cincuenta años”, previo o post bombardeo de la ciudad en 1842. De tanto en tanto alguien pide que le retiren las calles en su nombre, Duc de la Victoria y Princep de Vergara. No se preocupe por ello, mire usted que la estatua fue realizada en la Fundición Comás de Barcelona, y coja un tren hasta Barcelona-Sants. Dese un paseo por el barrio, siempre es agradable, quizás llegue por casualidad a la calle del Tinent Flomesta, y si no coja el tren o el metro hasta Arc de Triomf, y baje por el paseo.

Aribau en Barcelona

No dude en acercarse al parque de la Ciutadella. Si entra por la zona de montaña viniendo de la estación d’Arc de Triomf, tendrá cerca un merendero presidido por la estatua de Bonaventura Carles Aribau, este escritor, economista, taquígrafo i político, que ha pasado a la nuestra historia por su oda La Pàtria. Con ella se inicia el proceso de la Renaixença de la cultura catalana. La verdad que hasta hace algo más de un año que la fotografié[i], no sabía mucho más. Esto y que al final de sus días cambió un poco de bando.

De lo que no era consciente era de que “[…] en 1843 escribía un poema donde felicitaba al general Prim por la represión que había dirigido contra el movimiento revolucionario catalán”[ii]. Salga del merendero y baje un poco por el parque, y antes de llegar al Parlament, a la izquierda del Zoo[iii], puede encontrar otra escultura,la del General Joan Prim.

Prim en Barcelona

Puede echar un ojo a la Gran Enciclopèdia Catalana, y usar o no algún traductor[iv] para seguir lo que dice sobre Prim. Desmonta algunos autotópicos que corren por aquí sobre nosotros los catalanes: que somos unas gentes que no vamos invadiendo por ahí, que nuestra riqueza es sólo producto de nuestro trabajo, que no vamos dando garrotazos, no como España, y ese tipo de cosas[v]. Algo así como los ingleses, y sí somos como realmente son los ingleses.

Volvamos a Espartero, éste bombardea Barcelona en 1842 y recomienda hacerlo cada 50 años. Eran épocas convulsas en toda España, y especialmente en Barcelona, dónde hay problemas de espacio y el incipiente empresariado catalán apuesta por el proteccionismo contra el librecambismo de los terratenientes castellanos. Simplificándolo un poco. No deja de ser curioso que ahora el catalanismo y el empresariado catalán hagan la apuesta inversa.

Prim se encargará 49 años antes de las recomendaciones de Espartero de bombardear Barcelona contra una revuelta republicana y progresista. Es 1843, y es conocida como La Jamància. Puede acercarse a alguna biblioteca buscando alguna referencia en los artículos de Enric Juliana sobre desenterramiento de Prim y su estancia por la nevera, pero no recuerdo haberla visto y no circula mucho este bombardeo en la historia más mediática que nos explicamos.

Retomemos el Prim imperialista, colonizadorr y esclavista, un verdadero inglés, del que no nos hablan habitualmente. Empecemos por nuestra (de todos los españoles desde 1714) colonia de Puerto Rico:

“El 1847 fue nombrado capitán general de Puerto Rico. Dictó disposiciones para facilitar la entrada de capitales y colonizadores que activasen la vida económica de la colonia, y reprimió los levantamientos  de esclavos y el bandolerismo; el fusilamiento, sin más trámites, de un ladrón de ganado, además de otras medidas antipopulares […]”[vi]

Luego le da tiempo de participar en la campaña de Marruecos (1859-60) con un nutrido acompañamiento de voluntarios catalanes que ha dado lugar en el callejero de Barcelona a la Plaza de Tetuan, calle Castillejos, y calle (y prisión de mujeres) de Wad Ras, sin campañas en contra salvo algún comentario despistado e informado. Al pie de la estatua de la Ciutadella se puede ver cómo sus soldados son apuntados por unos moros.

Más tarde interviene en la ocupación “aliada” de México por suspensión del pago de su deuda y llego a poner la bandera española en la toma de Veracruz.

La Batalla de Tetuán en el MNAC

Ya que está en Barcelona y ha llegado hasta aquí aproveche. Coja el metro desde Arc de Triomf hasta plaza España y suba hasta el MNAC. Tendrá unas buenas vistas de Barcelona y podrá ver una pintura sufragada en su momento por la Diputación de Barcelona para destacar la intervención de los voluntarios catalanes en la campaña marroquí: La Batalla de Tetuán[vii]. Si tiene algún amigo catalán que le acompañe. Parece que nosotros nunca hemos participado en estas cosas como país ocupado que éramos. Olvidamos las campañas africanas y más allá de las habaneras y alguna cita al explicar el modernismo, nuestra participación en la colonización y explotación de las tierras americanas desde el XVIII. Aunque por ejemplo, justo este fin de semana pasado se hagan fiestas de indianos en poblaciones como Begur.

Creo que los viejos marxistas hablaban de esto como capital originario, sin el que el despegue industrial de Catalunya como de otras zonas industriales del momento hubiese sido impensable, no somos tan inocentes y cándidos como algunos nos queremos creer. Todo no se debe a nuestro trabajo, para lo bueno no sé, pero para algunas cosas malas claramente hemos sido España queriendo ser ingleses y esa es una sombra que nos seguirá.


[i] Voy buscando elementos de poesía y poetas por la ciudad.

[ii] “[…]el 1843 escrivia un poema on felicitava el general Prim per la repressió que havia dirigit contra el moviment revolucionari català”. GEC.

[iii] Iba a escribir antes de llegar al Parlament y al Zoo, pero no he querido ponerlo fácil a los chistes antipolíticos.

[iv] Traductor de catalán a casteallano: Apertium o cualquier otro.

[v] Por ejemplo la entrevista a Joel Joan en  “Jo no sóc espanyol” de Víctor Alexandre, que a veces también se lleva una críticas no merecidas.

[vi] “El 1847 fou nomenat capità general de Puerto Rico. Hi dictà disposicions per facilitar l’entrada de capitals i colonitzadors que activessin la vida econòmica de la colònia, i reprimí els aixecaments d’esclaus i el bandolerisme; l’afusellament, sense més tràmits, d’un lladre de bestiar, a més d’altres mesures antipopulars […]” GEC.