Xenófobos irresponsables

NEAP

Cuando titulé mi artículo de la semana pasada “suicidas y homicidas” no podía pensar que pocos días más tarde la masacre cometida por un individuo noruego me llevaría a volver a centrarme en los mismos protagonistas por compartir creencias y convicciones con el loco asesino.

Excluyendo a Cebrián que, sin que sirva de precedente, no es culpable del pecado de  estigmatizar a los extranjeros, los demás -Merkel, Aznar, Camps y Murdoch- sí comparten creencias con el mass killer de Noruega.

Entiéndaseme bien. El asesino es el único responsable penal de sus actos. Ahora bien, su demencia no habría tenido consecuencias tan nefastas sin la deriva populista y demagógica sobre la inmigración que ha venido siendo alentada en mayor o menor medida por los citados –y algunos más como el ínclito Thilo Sarrazin, ex consejero del Bundesbank, obligado a dimitir por su visión de la inmigración musulmana a Alemania. Su ausencia de responsabilidad penal, ni siquiera como autores ideológicos del crimen, no les exime de responsabilidad cívica y política.

Como habrán leído en la prensa de ayer, el ultra noruego plagió varios párrafos de su manifiesto político de un ensayo del loco norteamericano conocido por “Unabomber” que se pasó varios años enviando bombas a objetivos varios.

Lo que aún no he visto en la prensa es que los prolijos párrafos referidos a España en dicho manifiesto están directamente inspirados en artículos del GEES, acrónimo del Grupo de Estudios Estratégicos y de Seguridad, el chiringuito desde el que los ínclitos Rafael Bardají y Florentino Portero han lanzado toda suerte de diatribas contra Zapatero desde que llegó al Gobierno, tanto respecto a la ilegitimidad de su victoria y su posible connivencia con los yihadistas sin cuya ayuda no habría llegado al poder, como sobre su pasividad frente a los ardides marroquíes y la desintegración de España, o como respecto a su supuesta proclividad a permitir su invasión por extranjeros, a setecientos mil de los cuáles, musulmanes incluidos, ofreció la regularización de su presencia en nuestro país.

Ellos dos y su líder Aznar son algunos de los que en España se han dedicado a denostar la supuesta voluntad apaciguadora de Zapatero respecto al islam y el terrorismo yihadista, sin que su decisión de incrementar nuestras tropas en Afganistán o de enviar a otro contingente militar a controlar a Hezbolá en el sur del Líbano les haya impedido seguir calumniando impunemente.

Se puede discrepar de Zapatero y debatir abiertamente sobre las ventajas que traen los inmigrantes y los retos que plantea su integración. Se puede discutir, asimismo, si es oportuno que la Constitución Europea refleje las raíces históricas cristianas de nuestra civilización o si por el contrario la separación Iglesia-Estado imperante aconseja no hacerlo. Se puede criticar el lenguaje rimbombante y la falta de eficacia de la “Alianza de Civilizaciones”. Se puede debatir libremente sobre muchas cosas, incluso las más delicadas, como sobre dónde debemos establecer la frontera entre el respeto a los hábitos culturales foráneos y el mantenimiento del orden público y de los Derechos Humanos frente a los preceptos atávicos de imanes formados y pagados por el wahabismo saudí. Lo que no es admisible es recurrir a la demagogia xenofóbica irresponsable que contribuye a crear un estado de opinión que propicia que algunos locos se dejen llevar por la angustia existencial provocada y se lancen a poner coto a la supuesta invasión islámica en curso.

Yo no sé si Aznar, Bardají, Portero y otros como ellos obran de mala fe o si, por el contrario, están convencidos de lo que dicen. En el primer caso, los lamentables resultados de su campaña de difusión de teorías catastrofistas sobre nuestra civilización y el “buenismo” de la izquierda trasnochada europea podrían considerarse, al menos parcialmente, como un delito culposo. Es decir, si utilizan el desconocimiento del islam y la aprensión social ante lo desconocido como un medio para atacar a Zapatero y al PSOE a sabiendas de la falsedad de sus acusaciones, están jugando con fuego que, al menos en Noruega, ha quemado a muchos inocentes.

Si, por el contrario, realmente están convencidos de las bobadas que pregonan sobre los objetivos ocultos de la “Alianza de Civilizaciones”, la desintegración de España y la aquiescencia de la izquierda española a facilitar una nueva conquista musulmana de España y Europa, entonces están mal de la cabeza y convendría tratarles pública y socialmente como locos, impidiéndoles el acceso a atalayas desde las que puedan llegar al gran público.

No es el caso. Al contrario. Como señalaba Moises Naim en El País,(http://www.elpais.com/articulo/internacional/Murdoch/deuda/publica/elpepiint/20110724elpepiint_7/Tes) Murdoch y su imperio mediático neo-con han magnificado el poder y la influencia de los locos del Tea Party, que están cerca de provocar la quiebra formal de EEUU con las consecuencias catastróficas que se derivarían para TODOS nosotros. En el estado de opinión que han creado, el que dude de la perversión intrínseca del islam y su afán por someter violentamente a Europa, aparece como tonto, ingenuo o directamente traidor a la libertad y la democracia.

Y, sin embargo, es obvio que sus tesis son profundamente erradas. El problema no es el islam sino el dogmatismo religioso, también el islámico. No hay muchas diferencias entre los ultra ortodoxos judíos, los evangélicos norteamericanos, los imanes ultra conservadores y los neocatecumenales o “kikos” en cuanto a fundamentalismo, preceptos morales retrógrados y sumisión casi ciega a los representantes de sus respectivos dioses en la Tierra. Todos ellos combaten activamente la democracia liberal y su compromiso con la filosofía del “vive y deja vivir”.

Cabe argüir que sólo los musulmanes se inmolan en atentados terroristas, pero no es exacto ni es tampoco la raíz del problema: la inmensa mayoría de los musulmanes son absolutamente pacíficos y NO se inmolan ni atentan contra sus vecinos, y además, la minoría que sí lo hace mata a muchos más musulmanes que a “infieles”.

El conflicto de civilizaciones que predecía Samuel Huntington es una memez y defender tal tesis no es sólo erróneo sino manifiestamente peligroso. La masacre noruega no hace sino materializar dicho peligro, que hemos venido desdeñando mientras aceptábamos todo tipo de cortapisas a nuestra libertad para defendernos del terrorismo yihadista.

Los yihadistas están locos y no tienen ningún escrúpulo a la hora de recurrir a la violencia salvaje. Su locura es ocasionada por su fundamentalismo religioso, pero su guerra no es contra la religión cristiana o lo judía sino contra los “invasores” que pretenden controlar el devenir de sus pueblos. Que EEUU y sus aliados manipulen a los gobiernos títeres del mundo árabe no exculpa ni justifica en modo alguno a los yihadistas y sus crímenes, está claro. Pero sí explica la razón de los mismos. No olvidemos que Bin Laden declaró la guerra a EEUU cuando las tropas norteamericanas, los “infieles”, los nuevos cruzados, se instalaron en Arabia Saudí, el territorio sagrado de las dos mezquitas (Meca y Medina), para protegerla de Sadam Husein cuando éste invadió Irak.

Es obvio que los inmigrantes musulmanes presentan algunas especificidades culturales que dificultan su integración en nuestras sociedades modernas. Pero no vienen motivadas por su religión sino por el subdesarrollo de los países de los que son originarios, que convierte su falta de cultura y educación en un caldo de cultivo fértil para la prédica fundamentalista de los imanes más radicales y atávicos. Los inmigrantes chinos tampoco se integran fácilmente, pero nadie tiene miedo a su acción violenta. Y no es porque su religión sea más pacífica sino porque Occidente no está guerreando contra lo chino o en China, como sí sucede en gran parte del mundo árabe. Los indonesios asentados en Países Bajos o gran parte de los nigerianos asentados en Gran Bretaña, son también musulmanes, pero los retos que plantea su integración, igualmente complejos, no tienen nada que ver con la violencia, precisamente porque su región de origen es ajena a intervenciones militares occidentales.

En fin, todas las aseveraciones anteriores admiten debate y opiniones pero con límites, de la misma manera que no cabe debatir sobre el matrimonio homosexual haciendo referencias a la homosexualidad como enfermedad, o sobre la igualdad de género apelando a la inferioridad de la mujer dado el menor tamaño de su cerebro. Dichas alusiones son denigrantes a la par que erróneas. El sentimiento anti árabo-musulmán que viene extendiéndose por Europa alentado por personajes como los citados es, además, muy peligroso.

Es legítimo extrañarse ante una mujer cubierta de pies a cabeza e incluso reclamar que ninguna mujer pueda pasearse así por nuestras calles ante los indicios de que muchas de ellas lo hacen por imposición o a demanda de sus maridos. Lo que no es legítimo es considerar que dichos maridos, machistas, atávicos, subdesarrollados y retrógrados, tienen una peligrosa inclinación a la violencia y están prestos a integrarse en una quinta columna para islamizar Europa por la fuerza. No es legítimo porque es falso y por ende injusto pero es que, además, empuja a los más locos de entre nosotros a convertirse en un peligro mucho mayor del que se pretende combatir, como acaba de suceder en Noruega.

Las autoridades noruegas declaran su determinación para responder a los ataques con más democracia. Bienvenida sea dicha voluntad y esperemos que la pongan en práctica por más que, con toda probabilidad, los mortíferos ataques vayan a conllevar recortes a la libertad de la ciudadanía. Pero estaría bien que, entre todos, ayudáramos a concretar el contenido de nuestra firmeza democrática, contribuyendo a des-estigmatizar al islam como religión violenta, poniendo coto a cualquier pretensión de violar derechos fundamentales pero también a la propaganda xenófoba que tan peligrosa resulta.

En resumidas cuentas, lo que ha pasado en Noruega demuestra a mi juicio que tan peligrosos son los imanes que predican el fundamentalismo wahabí como los neo-con que braman a los cuatro vientos por una cruzada europea contra aquéllos. Limitémonos a aplicar la ley, todo el peso de la ley, pero a todos por igual, también a los incitadores al odio que hasta la fecha campan por sus respetos sin que nadie les denuncie.

15 pensamientos en “Xenófobos irresponsables

  1. Magnifico artículo, ya era hora de llamar las cosas por su nombre. Azar la caverna mediática ensalzadora de las fobias, los golpitos y toda clase de proclamas en contra del Gobierno, de la democracia y de todo aquello que se mueva a la izquierda de este país. No tienen reparos en ensalzar a la derecha más ultraderecha y para ello tiene el beneplácito del Partido Popular incluido el señor Aznar. Ínter economía con el Gato al Agua son el exponente de lo que no es una información imparcial, en aras a una libertad de expresión esta caverna no tiene reparos en atacar abiertamente a las instituciones, Gobierno y todo lo que se ponga por delante. Ya es hora de vistos los acontecimientos poner las cosas en su sitio y no preemitir que un ex Presidente que tienes tantos privilegios por serlo, siga haciende su capa un sayo a través de las FAES y de los foros que tiene a su servicio. Una vez mas se ha puesto d manifiesto que quieren sacar rentabilidad política de la desgracia ocurrida en Oslo, el señor Dávila no ha tenido reparos en tocar el 11M vergüenza tengo de la derecha que tenemos, esa derecha que no es capaz de parar los pies a esa prensa mediática de extrema derecha por la que Rajoy pasa de puntillas para no molestar. Gracias por tu artículo ya era hora. Tiempo al Tiempo

  2. Yo creo que el que un noruego desequilibrado se dedique durante una hora a tirotear a otros noruegos dá poco de sí a la hora de valorar los motivos del homicida y mucho más a la hora de enjuiciar el resultado de su acto. Locos hay muchos, pero para que se lleven una hora pegando tiros tienen que colaborar bastante los que están para impedrlo. ……. cro yo.

  3. Se culpa él mismo hablando de autorías del 11-M que no están en desiertos lejanos, denunciando desde hace años la desintegración de España y clamando contra el apaciguamiento frente a los musulmanes malos malísimos que quieren reconquistar Al Andalus, amenaza grave e intensa que se materializa en varios centenares de miles de tipos raros de tez oscura que pueblan nuestras ciudades y hablan raro y que son todos simpatizantes de Bin Laden. Se culpa él mismo, mi artículo no le culpa sino que denuncia su demagogia barata.

  4. Fernando! qué comentario tan blandito no??

    sí, la policía tardó casi una hora en llegar a la isla porque no tenían esto y lo otro… material imprescindible para enfrentarse a las armas que estaba usando el loco…

    pero…. el mundo está lleno de locos, está el loco noruego, los locos del 11-M, los locos del 11-S, el loco que mató a Kennedy, el loco de Oklahoma, el loco que mató al otro Kennedy…. eres igual de blandito con todos??

  5. 5

    No Sarah, yo soy blandito solo con los locos que son cristianodederechas ……… tás contenta ahora?

  6. Según han informado este tipo no es creyente, simplemente quiere defender Europa del resto…. igual que otros….

    A mi sólo me pondrás contenta cuando pidas una Ley de Protección Animal … 🙂

  7. ¡¡Pero que loco ni que narices!!….¡¡un asesino terriblemente influenciado por la intransigencia politica!!.
    Un asesino de socialistas.

  8. La última barbaridad de Mayor Oreja: Zapatero condena los crímenes de Noruega mientras “legitima” los de ETA

    El eurodiputado popular insiste en su tesis de que los intereses del presidente socialista y los terroristas confluyen: éstos le ‘premiarán’ con una “apariencia de final” para que lo rentabilice en la campaña de las generales.

    Sin comentarios….

  9. Esto pude ser un loco o un pirao por las gafas 3D:

    Un joven disfrazado de Avatar sustrae bolígrafos en una librería y agrede a un policía

    El detenido, que llegó al juzgado aún con su disfraz y dijo que era «de pitufo», amenazó a los agentes.

    ::::

    Mayor Oreja un …..

  10. Querido Fernando, yo creo que sí el tema se da bastante a la labor de bucear en las motivaciones del asesino múltiple, no sólo en el lamentable resultado. Ello puede ayudar a la diagnosis de posibles “focos” de las misma enfermedad. El estupendo artículo de NEAP vislumbra buena parte de ellos. Y no se trata de culpabilizar a fulano o a mengano, pero sí exigir unos mínimos y una prudencia a personas muy notables dentro de los grandes partidos, esos a los que votan millones de personas y que tienen responsabilidades de gobierno, cuyos terminales tienen mucha influencia. Prevenir antes que lamentar.

    Posdatilla: (edítese si quiere) querido Amistad, Mayor Oreja no es un puntos suspensivos, es un grandísimo hijo de puta, que además permitió cientos de acercamientos de presos etarras durante su mandato. De legitimidades va a hablar.

  11. Yo también pienso que el artículo de NEAP es acertadísimo.
    Off topic: No sé si han visto ustedes el artículo de Alan Greenspan en el Financial Times de hoy, defendiendo la desregulación. Es, más o menos, como si el Dioni publicara un artículo en El Mundo proponiendo la supresión de medidas de seguridad en el transporte de billetes. Es increible que este hombre no haya aprendido nada de la crisis que tan activamente contribuyó a alimentar y siga pensando lo mismo. Y más increible aun que tenga los güevos de decirlo públicamente. Es para llorar…. o para unirse a los del 15M.
    Por cierto, ayer en el periódico vi la pancarta de la manifestación con la que llegaron a SOl el otro día. Decía: “Esto no es una crisis, es que ya no te quiero”. Me pareció genial

  12. Magnífico artículo de NEAP. Completamente de acuerdo con que “El problema no es el islam sino el dogmatismo religioso, también el islámico. No hay muchas diferencias entre los ultra ortodoxos judíos, los evangélicos norteamericanos, los imanes ultra conservadores y los neocatecumenales o “kikos” en cuanto a fundamentalismo, preceptos morales retrógrados y sumisión casi ciega a los representantes de sus respectivos dioses en la Tierra. Todos ellos combaten activamente la democracia liberal y su compromiso con la filosofía del “vive y deja vivir”.”
    No hay duda, sin embargo, de que el islam ofrece problemas de convivencia en las democracias liberales que no ofrecen otras culturas. Si bien se pueden hacer chistes o críticas irónicas a personajes como Jesús o María del cristianismo, es muy peligroso hacerlas de Mahoma o El Corán. Es decir, que a pesar de que la libertad de expresión es un derecho, han sido asesinadas o amenazadas de serlo personas como el caricaturista danés, el director de cine holandés, Salman Rushdie, etc. Otras prácticas como la poligamia, la abrasión del clítoris, etc. han creado problemas de difícil convivencia. No olvidemos la joven musulmana que en un pueble de Cataluña se atrevió a discrepar de su religión y la alcaldesa la expulsó de su empleo en el Ayuntamiento por no querer enfrentarse a la Comunidad Musulmana. En fin, que tenemos que aprender a convivir, mandando a la porra a los Theo Saracín y demás xenófobos anti islámicos, pero conscientes de que tampoco se puede tolerar que las comunidades musulmanas puedan imponer sus costumbres o dogmas si atentan contra la Constitución. El multiculturalismo está muy bien, pero la ley debe ser igual para todos.

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