Winter’s Bone

Melinda 

La película Winter´s Bone acaba de ser ganadora del Festival de Sundance, en Nueva York, y ha recibido cuatro nominaciones a los Oscar: Mejor Película, Mejor Actriz, Mejor Actor y Mejor Guión  Adaptado (de la novela del mismo título del escritor Daniel Woodrell, 2006).

 De nuevo, una directora de cine y guionista, la americana Debra Granik, elige como protagonista de su película a una joven, jovencísima de 17 años, valiente y emprendedora como pocas. Winter´s Bone es la segunda película de esta directora. La primera, Down to the Bone, también fue ganadora del mismo festival en 2004. Puesto que su primera película también estaba protagonizada por una mujer que atravesaba serias dificultades en su vida, le preguntan a Debra Granik si se trata de una coincidencia o es que le atraen este tipo de personajes. Ella responde:

 “Me atraen los personajes que deben resolver un rompecabezas para que sus vidas funcionen, lo que a menudo implica decisiones difíciles de tomar, pero también me atrae la comedia. …. no la comedia obvia, sino la que describe lo absurdo de la vida. Me gusta ver a un personaje navegar a través de las dificultades con buen humor.  Siento debilidad por las personas que se enfrentan a circunstancias difíciles, quiero ver cómo consiguen superarlas. Alguien dijo una vez que hace falta la misma fuerza de voluntad para llegar lejos o para moverse un centímetro, depende de las circunstancias. El ciclo del esfuerzo, de los obstáculos, el intentarlo una y otra vez, eso es lo que quiero mostrar”. 

Y vaya si lo logra Debra Granik en Winter´s Bone.

 El escenario de esta película son las montañas de Ozark, al sur de los EEUU, en el Estado de Misuri, un medio hostil y olvidado de la mano de Dios en el que por no haber no hay siquiera un pueblo o conglomerado de casas habitadas, sino alguna choza en mal estado, de madera -a la americana-, en medio de una naturaleza boscosa de árboles inmensos. En una de ellas vive la protagonista, Ree Dolly, con sus dos hermanos pequeños y una madre incapacitada, que no habla ni puede ocuparse de nada.

 Nos enfrentamos, pues,  a una naturaleza desbordante que deja su impronta en los personajes: sería muy diferente una Ree en los suburbios de Londres que la Ree de Misuri, acostumbrada al silencio del bosque, a los animales circundantes y con un hondo sentido familiar  que la impulsa con fuerza inusitada a sacar a los suyos adelante: la joven se ocupa de su familia con obstinación en una situación de miseria y desamparo digno del mejor Dickens. Pero llama la atención desde el principio la serenidad de la joven en sus quehaceres cotidianos. 

 Al poco de comenzar la película, un coche de la policía se detiene frente a la choza y el agente informa a Ree de que, si su padre no aparece a la semana siguiente, ella y su familia  tendrán que abandonar su casa y el terreno que lo circunda porque su padre los había ofrecido como fianza para salir de la cárcel. A partir de ese momento empieza el batallar de Lee, con un temple y una valentía admirables.  

 El resto de individuos que salen en esta película es una extraña y dispersa banda de mafiosos, peleados entre sí y emparentados de alguna forma con la protagonista, a los que ella acude, pese a sí misma, y en una misión que se le anuncia dificilísima o imposible, para intentar encontrar a su padre. Iguales que él, viven al margen de la ley y dedicados a la fabricación casera de metanfetaminas, portadores de enorme violencia, muy poco comunicativos y apegados al consumo continuo de marihuana y coca.

 En el recorrido, sin embargo, se puede disfrutar a placer de un excelente blue grass y baladas folk tocadas y cantadas por auténticos lugareños en una taberna en la que Ree busca a una amante de su padre para que le dé noticias sobre su paradero. La caracterización del entorno y de sus personajes es verdaderamente genuina en su crudeza y belleza al mismo tiempo. (Recomiendo la banda sonora de la película, en la que el sonido del banjo es protagonista).

 A medida que la chica se va enfrentando a las vicisitudes de su tarea –que incluyen dosis de violencia considerables- se nos va revelando una Ree invencible en su convencimiento y fuerza moral de conseguir alguna ayuda de aquellos desalmados, ya que  son los únicos que pueden ayudarla. No resulta en vano su empeño y un tío suyo, hermano mayor del padre, tocado por el tesón de la joven, acaba por implicarse en la búsqueda de su hermano menor y en la protección de Ree.

 Como suele ocurrir en todo tipo de mafias, hay soplones (el padre de Ree), policías corruptos y patriarcas que asesinan al chivato sin pestañear para continuar con el negocio, y que tampoco dudarían un segundo en acabar con cualquier otro que tuviera  conocimiento de los hechos y que, por lo tanto, pudiera delatarlo. Ése es el peligro que corre la propia Ree a medida que se va enfrentando a unos y a otros y va descubriendo, con la ayuda de su tío, que el padre ya ha sido asesinado por el patriarca de la banda.

 El vínculo que se crea entre tío y sobrina, sin embargo, centrado en el amor de ambos por el desaparecido y la fuerza y el empeño en sobrevivir de la chica es quizás el empujón final que ella necesita para salir triunfante en su tarea: su conducta no deja lugar a dudas de que  ella no va ser soplona. El patriarca, entonces, decide entregarle el cuerpo de su padre para que pueda acreditar su muerte ante la policía. Por último, alguien –que se supone de la misma procedencia- deposita el dinero de la fianza para rescatar la propiedad de Ree.

 Me habían dicho que Winter´s Bone era una película dura y desgarradora. Ciertamente lo es; pero, al mismo tiempo, tengo que decir que rebosa frescura y ternura –su trato con los niños, adorables en sí mismos, y con la madre, y su relación con una única amiga que la ayuda a salir adelante-, así como el continuo trato de toda la familia con los animales de quien cuidan con cariño y esmero en todo momento, a pesar de las circunstancias hostiles. Por otro lado, como ya he dicho, la caracterización del lugar y los personajes que aparecen revelan sin duda un gran trabajo documental e investigador  de la directora que los recrea.