Vienen los comunistas

Senyor_G 

Leo el título que he puesto y me da la impresión de estar hablando de alguna película de Ozores, verdadero y puro cine político popular. Pero no es así en principio, sino que parece que ahora con la alianza entre Izquierda Unida y Podemos vendrán los comunistas de verdad. No nos los pintan con cuernos y rabo pero sí como un gran peligro para la democracia con los que corremos riesgos de perder muchos de nuestros derechos y libertades y que para ello nos quieren camelar con falsas promesas. Así que además de comunistas, populistas.

Los peligros son claros si llegan al poder Unidos Podemos: se puede hundir la economía y crecer al paro hasta muy por encima del 5%, pueden usar los medios de comunicación para sus intereses y su propaganda, poner a sus hombres (y mujeres porque son comunistas) en los cargos de las principales empresas del país, que el gobierno se quede con nuestras propiedades, recortar derechos como el de la libertad de expresión, que no se pueda criticar el gobiernos o que un gobierno de rojos no responda a la ciudadanía ni le de cuentas de su actividad y sobretodo que hagan propuestas antes de gobernar que saben que no van a cumplir.

A los que piensan que esto no puede pasar, que una exageración de la prensa solos le puedo recordar que son cosas que ya han pasado en nuestro entorno político. Empezando por el final, sobre lo del populismo, no es la primera vez que alguien propone un millón de puestos de trabajo, u 800.000, así en una economía no centralizada ni planificada. O que propone salir de una estructura multinacional y luego pues se matiza. Sin contar propuestas como la de bajar impuestos del PP, que a nadie le amarga un dulce o unas chuches. Tanto el de Aznar como el de Rajoy. Uno porque es verdad que bajó los progresivos, pero luego subió los directos; y el otro, Rajoy que en las primeras elecciones que ganó lo hizo a lomos de su gran propuesta sobre rebaja de impuestos de la que pasó al día siguiente. Ojito con el populismo, no nos puede volver a pasar.

Hay que destacar el control económico que acostumbran a tomar para sí los comunistas, se reparten las empresas entre los amigos. Ya sea amigos de pupitre como ya pasó con Telefónica, ahora Movistar para los más jóvenes, como amigos de la vida en general con el sistema bancario público que eran las cajas o se instalan a los amigos en los consejos de administración de las principales empresas.

No podrá haber democracia si los comunistas toman el control de los medios de comunicación y se reparten frecuencias y ayudas públicas sólo para medios afines. O se inyecta dinero negro directamente a medios digitales, y como ya nos avisó el Churchill Fake, lo harán en nombre de la Libertad (Digital). O igual son torticeros y aplican aquello de “el acceso a dichos medios de los grupos sociales ” a pequeños grupos afines que les hagan de fuerza de choque mediática y callejera cuando toca hacer oposición como hicieron contra las medidas más liberales en materia moral de Zapatero.

No puede ser que los comunistas aprovechen la ley mordaza para paliar toda disidencia y desacuerdo político, y se prohiban banderas en actos públicos, eso no puede pasar ni en nuestra España ni en nuestra Europa. Ni que el presidente del soviet supremo se esconda de las preguntas de los medios o no quieran sus ministros y comisarios dar explicaciones en el parlamento.

 No, no queremos a esos comunistas, pero a los comunistas que yo he conocido y conoce Manuel Castells, pues sí, toca darles una oportunidad creo.

19 pensamientos en “Vienen los comunistas

  1. Muy desagradable el artículo de Manuel Castells. Impropio de un intelectual conocedor de la historia y actualidad de un movimiento político totalitario y nacionalista.
    No es el comunismo una amenaza para los españoles ; sí el populismo , con su devastadora ineficacia en la administración de la república por medio de una selección negativa de sus líderes políticos.

  2. Excelente ejercicio de contrastes el realizado por el senyor_G. Recordar todos esos gestos impropios de una democracia que venimos sufriendo y señalar que aun hay gente que tiene la cara de salir al grito de “que vienen los comunistas” es lo mínimo que debe hacerse…

    Por cierto, alertar contra los comunistas y los extremistas no me parece para nada una buena estrategia de campaña electoral.

  3. Pues sí, si Castells es desagradable es imposible q yo sea gracioso.
    Gracias J, no se si a Mulligan los ejemplos q le pongo le parecen populismo. O lo q decia ayer Ribera sobre q los ciudadanos no se han equivocado pq lo q pasa es q los politicos son malos.

  4. Megafan absoluto y chachipiruli del viaje de Albert Rivera a Venezuela

  5. La obscenidad de que alguien en 2016 pueda titularse comunista solo es comparable a la de quien se define nazi o fascista.

  6. Querido Senyor_G, le voy a poner unos ejemplos de realismo y de populismo para que la próxima vez le salga un artículo serio, pero serio “Marca España”, serio de los de verdad. Ahí van.

    Realismo: Anunciar una rebaja fiscal justo el año de las elecciones y crear con ello un agujero de 7.846 millones y que la deuda supere el 100% del PIB.

    Populismo: Denunciar que la mayor parte de la desviación en el presupuesto estatal se debe a que TODOS hemos pagado los desmanes de la banca privada sin que vayamos a recuperar nuestro dinero mientras que aproximadamente el 25% de la población española vive ya por debajo del umbral de la pobreza.

    Realismo: Preocuparse mucho mucho mucho mucho mucho por la oposición al gobierno Venezolano.

    Populismo: Denunciar que esa misma gente que tanto se preocupa por la oposición al gobierno Venezolano hace la vista gorda ante el drama de los refugiados Sirios, vende armas a Arabia Saudí (régimen que como todo el mundo sabe respeta escrupulosamente los DD.HH.) o encarcela a unos titiriteros cargándose de paso el derecho a la libertad de expresión.

    Realismo: Identificar todo el cumunismo con regimenes autoritarios como la URSS y China.

    Populismo: Identificar el neoliberalismo con dictaduras como la Chilena, la Argentina o la Española.

    Puedo seguir dando más ejemplos pero creo que usted que, además de muy gracioso, es una persona inteligente, ya comprenderá por donde van los tiros, no? Siento decirle que es usted un populista de manual.

    Ahí va mi último mensaje populista. Un gran artículo, siga así.

  7. Creo que el artículo acierta.
    En España los auténticos antisistema están en la organización delictiva que opera bajo las siglas PP, que riega su práctica “política” (amiguismo, sobres, sectarismo, manipulación de medios de comunicación y empresas públicas) con generosas dosis de populismo.

    Yo evitaría descalificar por pecado de “comunismo” a opciones políticas rivales en el contexto español. Me parece viejuno e improductivo. A Podemos se le puede (y, creo, debe) criticar por sus formas de hacer política (el cesarismo personalista del narciso es insoportable) y por el fondo de sus posiciones, cuyo resultado neto ha sido darle más aíre a Mariano y, con bastante probabilidad, facilitar la permanencia de la derecha en el poder. Pero insultarles con lo de “comunistas” ni es exacto ni sirve de nada, y muestra un reflejo algo inquietante. No se trata de glorificar la heroica historia del PCE, que durante décadas fue el único bastión real de la lucha antifranquista y luego se convirtió en uno de los baluartes de la transición; pero no era lo mismo un comunista en la España de 1960 que un nazi o fascista, por lo que planteamientos de equiparación o equidistancia me parecen desacertados.

  8. “La ley de Godwin, o regla de analogías nazis de Godwin, es en realidad un enunciado (y no una ley) de interacción social propuesto por Mike Godwin en 1990. El enunciado establece que:
    A medida que una discusión en línea se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a uno.”

    https://es.wikipedia.org/wiki/Ley_de_Godwin

  9. Muy irónico Senyor G y, por tanto, divertido. El peligro de podemos unidos es que van a querer suprimir todos los recortes sin importarles un comino aumentar el déficit y la deuda. Es lo que quería hacer Syrisa. Pero necesitaba dinero. ¿Podemos cuando esté en el gobierno será tambien prudentito cuando esté en el poder y se quede sin inyección exterior? 0 ¿tendremos racionamiento de importaciones para mantener la ideología?

  10. Qué bonito es el racionamiento. El mercado es solo para los que tienen poder adquisitvo y muchos no lo tienen. Suprimir libertad de precios, colectivizar supermercados que venden por encima de precios controlados. Y, poco a poco, va creciendo un mercado negro con mordidas de policias vigilantes y ….volvemos a la libertad de precios, pero ahora solo para los más ricos.

  11. Yo la verdad me conformaria con el cumplimiento de las leyes actuales. O con q hubiese un control efectivo de los oligopolios de servicios basicos: luz, agua, gas, telefonia. Son comunistas y populistas paises como Finlandia donde todos los niños van a la escuela publica?
    Pueden seguir dramatizando con el futuro o ver el presente y convencernos a los votantes q esta vez si de veras psoe y pp van en serio.
    Buscamos un punto medio en las propuestas?

  12. Yo tengo pocas dudas de que hay tres partidos que creen con sus matices en el libre mercado y en el tan denostado capitalismo, que son el PP, el PSOE y Ciudadanos. Bueno, algunos más, porque si alguien cree en el libre mercado es CIU y el PNV.
    Y luego hay unos cuantos partidos que creen en el intervencionismo, en las políticas económicas planificadas, etc etc.que creen en la lucha de clases, materialismo dialéctico, etc etc. Para resumir y hacerlo fácil, a esa ideología se le llama comunismo. Pero vamos, que si le quereis poner otro nombre, por mi vale.
    El problema es que no le queréis poner nombre, porque queréis pescar en todos los caladeros. Por eso, esas metáforas de “los de abajo”, o Transversal. Cuando se alude a los de abajo en una lucha contra los de arriba, ¿de qué se habla? De la lucha de clases, imagino, verdad?
    Pues el mensaje, planificación, etc, es comunista. ¿que no os gusta esa palabra? Genial, llamadle…. colectivista, si quereis. Pero el cambiarle el nombre no cambia lo que es.
    Eso si vamos a la ideología.
    Luego está la aplicación práctica. Y en la aplicación práctica, el PP dijo que bajaría los impuestos y los subió. Carmena dijo que renunciaba a todos sus palcos y pidio un hueco en el Bernabeu para su nieto, el alcalde de Coruña renunció a los coches oficiales y se fue a Vigo en coche oficial y con dos escoltas a ver el Depor-Celta. Vamos, que incoherencias hay para todos. Pero aquí hablamos de ideología, de cosmovisión. Y no tengo ninguna duda que la ideología de Podemos,pce, iu, y lo que te rondaré morena, está entre el eurocumunismo de Carrillo y el más ortodoxo leninismo. Y frases como prohibir los medios privados de comunicación con contribuyen a alejarme precisamente de eso.

    Pero sí, el hacer chuflas y reducir todo a que el PP son muy malos es más fácil, claro.

  13. El PP en realidad mola un poco, Y Carmena es como Pujol y si no dices lo que a mi me parece bien de C´s ergo eres colectivista, ergo eres comunista y viva la tuna de agronomos.

  14. ‘Vienen los comunistas’, titula el autor. Y viendo el debate que ha generado bien podría decirse que ha pecado de prudente, pues más de uno pinsa que los comunistas ya han llegado.
    Yo soy comunista, y para colmo miembro de un partido comunista. Pero quiero lanzar un mensaje tranquilizador (o no): la izquierda es bastante más plural en estos tiempos. Y no entender eso está siendo una de las claves de la quiebra del bipartidismo. Por tanto, caso mejor que siga sin entenderse.

  15. Respecto a los cambios europeos y Syriza. Creo que entre otras cosas se trata de cambiar políticas a nivel europeo y para eso necesitas varios gobiernos estatales para poder hacerlo. Para bien y para mal España es una comunidad autonoma europea, pero en Europa no hay un gobierno sino un acuerdos confederales que llevan a cabo sus gobiernos. Eso será el nudo gordiano porque requeire muuuuuucho tiempo ir ganando gobierno a gobierno. La otra alternativa ya sería nacional y yo la veo dura y complicada. Volvemos al clásico, ¿son posibles cambios en un sólo país?

  16. Había una vez una bella idea cuya puesta en práctica degeneraba en una pesadilla cada vez que se intentaba. Unos lo achacaban a la inmadurez de las sociedades, otros a un enemigo exterior saboteador, también había quienes mencionaban las debilidades de los líderes. Pero tanto final fatal no podía ser casualidad. Ya en 1950, Herbert Wehner, comunista alemán y fundador de la Brigada Thälmann que combatiera en la Guerra Civil española, llegó a la conclusión de que el “comunismo significa la destrucción de los derechos humanos”. No debe extrañar que observando cómo la Alemania oriental se había convertido en una gigantesca prisión al aire libre, los socialdemócratas alemanes fueran los primeros en entender que el problema no estaba en la ejecución del modelo, sino en la filosofía que lo inspiraba, incompatible con la libertad. Solo tenían que mirar por encima del Muro. Por eso renunciaron en 1959 al marxismo, convencidos de que se trataba de una ideología letal para la libertad.

    Algo parecido pasa ahora con el “socialismo del siglo XXI”, como los seguidores de la revolución bolivariana han gustado de describir el proceso vivido en Venezuela. En el país con las primeras reservas petrolíferas del mundo escasean hoy la electricidad y el papel higiénico tanto como los derechos humanos, la democracia y las libertades. Todos ellos, junto ante la igualdad ante la ley, son bienes igualmente escasos para los que la ciudadanía tiene que hacer cola desde primera hora de la mañana. Una vez más, la utopía socialista del paraíso en la tierra, la sociedad sin clases y la fraternidad sin límite ha acabado convertida en un gigantesco fracaso que se desliza hacia el caos y la confrontación civil. Pero la responsabilidad, una vez más, no es del modelo sino, como es habitual, de sus enemigos exteriores e interiores, a los que hay que reprimir. Sorprende que entre todos aquellos que tanto se implicaron allí y que hoy compiten por representar a la ciudadanía aquí no se deslice ni una sola reflexión, ni una sombra de duda, atisbo de aprendizaje o deseo de debatir honestamente sobre aquello. Si ese silencio y ausencia de debate es muestra de la conciencia de un fracaso, bienvenido sea. Algo es algo. @jitorreblanca

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