¡Vaya prisas!

Guridi

Podemos y PP se han apresurado a pedir al Presidente del Congreso de los Diputados, Patxi López, que adelante la sesión de investidura, para que empiecen a correr los plazos para formar Gobierno y, por lo tanto, para que se convoquen nuevas elecciones en caso de no conseguirse.

A Podemos le interesa porque en realidad no quiere conseguir ese “Gobierno de cambio y de progreso” que repiten como si fueran papagayos. Ya dije que sólo pretendían desgastar al PSOE a base de farolear y el inicio de las negociaciones para formar Gobierno puede dejar al descubierto ese farol. Especialmente si en el equipo negociador del PSOE está José Enrique Serrano, que es un señor que conoce el Estado y el Gobierno como la palma de su mano, si no mejor. Ahí se verían todas las futilidades podemitas y el proceso negociador puede desgastar al partido de la pandilla de Somosaguas más que todas las portadas de Inda.

Al PP le corre prisa porque creen que las negociaciones fallarán. Si las negociaciones fallan y el pleno de investidura se hace pronto, Rajoy tiene la oportunidad de negociar él y que su farol, que es el de retirarse para pasarle el “marrón” a otro, puede colar. Pero claro, si no hay tiempo, Rajoy puede fracasar de la misma manera que ha fracasado Sánchez y las elecciones serían inevitables.

El PP sigue creyendo que unas nuevas elecciones les favorecerían, porque absorberían buena parte del voto que se les ha ido a Ciudadanos. Podemos no lo tiene tan claro. Entre otras cosas, porque ya están empezando a caer en errores provocados y no provocados, al usar siempre las mismas recetas y gastarse el recurso de vociferar con el ceño fruncido.

El PSOE, mientras, irá como una piña detrás de Sánchez, mientras éste tenga alguna posibilidad de gobernar. Después de tanto amagar y no dar, de tanto tira y afloja orgánico, ahora toca mirar por el bien del partido y por el bien de España. Y el PSOE no está para más meneos. Toca ir todos a una. Y pensar que el peor de nosotros es mejor que el mejor de ellos, como solía decirse.

A mí me siguen sin salir las cuentas para formar Gobierno, pero es lo de menos. En este periodo de Gobierno en funciones estamos viendo cómo la garra de la mayoría absoluta de la legislatura anterior se afloja y cómo vamos a tener a dirigentes del PP desfilando por los juzgados casi todos los días de febrero.

Hay quien dice que a Susana Díaz se le está poniendo cara de Pepe Bono. Yo no estoy tan seguro de ello. Pero sí que me gustaría que a Pedro Sánchez se le pusiera cara de Zapatero. En cualquier caso, ahora es momento de recordar que el PSOE es (afortunadamente) más que Pedro Sánchez y más que los barones y baronesas. Y que si se forma Gobierno, hará falta el esfuerzo de mucha gente, algunos de los cuales tienen validez de sobra.

Creo que Podemos va a renunciar a las tan exigidas negociaciones públicas, entre otras cosas porque no quieren exponerse al bochornoso espectáculo de verse frente a frente con gente que sabe qué teclas son las que hay que pulsar para gobernar y para gobernar para los demás. O gobernar para “la gente”, como dicen ellos. Sólo que ellos tienen un concepto de la gente demasiado extraño, demasiado excluyente. “Gente” es referirse a todas las personas, no sólo a las que pasen tus particulares “tests” de pureza.

Ciudadanos, mientras, seguirá tratando de estirarse todo lo que pueda, para que un adelanto electoral no les acorte.

Y mientras, confiemos en que Rajoy se siga desgastando. Que todo puede ser.