Una noche en vela

Aitor Riveiro

Forida, Florida y Florida. Son las 2:36, hora española, y lo único que se oye en televisión son sietes letras que han marcado el devenir democrático de Estados Unidos en los últimos 8 años.

En Florida se fraguó el más grande y peor ejecutado truco de magia de la Democracia. De tan grande que fue, y de tan mal ejecutado, el prestidigitador se llevó el gato al agua y nos la coló: Bush Jr. fue nombrado Comandante en Jefe.

Nunca entendí cómo el Partido Demócrata (PD) se dejó birlar las elecciones por el Partido Republicano (PR) de aquella manera ni cómo los demócratas se dejaron robar. ¿Cómo pudo Al Gore salir en televisión dando ganador a Bush Jr. cuando era evidente que no había ganado? ¿Cómo pudo el pueblo estadounidense mantenerse impávido ante ese gran desfalco?

En 2004 la cosa no fue distinta y el país fue escenario de lujo del segundo mayor robo de la Democracia. A la segunda, la ciudadanía tampoco despertó y Kerry tampoco dio la pelea. (A este respecto, el pasado domingo La2 de TVE ofreció un magnífico reportaje en ‘En Portada’).


Con todo, somos muchos los que nos vamos a quedar toda la noche en vela para seguir el recuento de las elecciones en EE UU que deben elegir, entre Obama y McCain, quién liderará uno de los periodos más convulsos de la historia reciente.

Además, la cosa parece bastante clara. Tanto que en Telemadrid han enlazado hace unos minutos con el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde el PD ha montado una fiesta para seguir el escrutinio: champán y una entrevista a un señor que ya iba borracho. Así que en el programa especial del canal impúdico (y público) de mi región que dirige Herman Terstch ya están dando candela de la buena a Obama: es el candidato de los ricos y los multimillonarios, era el más socialdemócrata de todos los senadores de EE UU, sus mentores son unos radicales, … Es un ‘progre’ trasnochado, según Alfonso Rojo.

A McCain ni se le nombra. Pero en ningún canal (La 1, Telemadrid, Antena3 y Cuatro dan programas especiales en este momento, el resto está entre porno ‘soft’ y el timo de la estampita) o ‘blog’ se hacen elucubraciones sobre un posible triunfo del PR. En Fox News dan el trascendental Ohio a Obama.

Y Florida sigue azul. Es curioso, en EE UU los conservadores van de rojo, se denominan republicanos y son elefantes, mientras los liberales (que son progresistas, no como los que tenemos por aquí) van de azulón, son demócratas (¿los otros no?) y su mascota es un burro.

Sin datos relevantes de escrutinio (salvo Florida, no se olviden) sí nos ha sorprendido algo al otro lado del Atlántico y ha copado titulares desde primera hora de la tarde. Los yankis se han lanzado a la calle a votar y las primeras aproximaciones aventuran que cerca de un 70% de los registrados han decidido finalmente ejercer un derecho que arrancaron a los ingleses en una larga guerra de independencia. Más de 40 millones de personas, la población de España, ni se ha molestado en apuntarse al registro previo que les abre las puertas para ejercer ese derecho. Y, aún así, es una participación que no se producía en las últimas 12 elecciones. Quizá sea una pista para saber qué ocurrió en 2000 y 2004.

Y Florida, al 50%, se empeña en el color azul, aunque McCain no debe desesperar: Wyoming es rojo, o sea republicano.

Y a las 4:00, rutina. Cada vez parece más claro que Obama será el próximo presidente de los EE UU y ni Joe el Fontanero parece que vaya a sacar las castañas del fuego a McCain (Ohio es azul). Dice Gabilondo que si no fuera por los errores (sic) de 2000 y 2004 ya se podría proclamar la victoria del PD. Un dato que da la razón a Gabilondo: al 64%, nuestra amada y soleada Florida se aprieta y sólo separa un punto a ambos candidatos.

Hoy también están en juego Senado y Congreso. Ambos son seguros para el PD, pero en el Senado hay tela que cortar. El número mágico es 60; si los demócratas consiguen esa cantidad de escaños el cambio será realmente posible.

Manuel Castells, en Cuatro, dice que Obama es presidente sí o sí gracias a la revitalización de la democracia en EE UU. El ya casi ex senador ha conseguido que toda una nueva generación se sienta atraída e ilusionada por la política.

En esto ha influido, y mucho, Internet. Obama será el primer presidente realmente global porque su mensaje ha inundado los ordenadores de medio mundo; ha sabido utilizar la Red y su lenguaje para llegar a esas personas que ya no consumen información tradicional, que no confían en la televisión, que ya no es la reina de la creación. A partir de ahora, las elecciones se decidirán en el ciberespacio. Y es más barato.

Primera alocución desde la sede republicana. “Estas elecciones aún no se han terminado. Vamos a contar todos los votos”. ¡El café que sea doble!

Y hasta aquí. Obama ha ganado la elecciones presidenciales y su partido las del Senado y el Congreso. Ya sólo queda ajustar las cifras.

Yes, they could.