Un siglo de muros sin fin

Senyor_G

Estos días, leyendo en su primera parte a J.B Culla en su historia de Israel[1], cuando habla de un mundo previo a la primera guerra mundial “sin fronteras”, he recordado al mismo de los viajes iniciales (desertando) del periodista Eugeni Xammar. Una época donde era posible pasar fronteras y moverse por el mundo sin grandes problemas (con algún dinero quizás y siendo europeo occidental seguro). Desde esa guerra entre imperios, cualquier extranjero empezó a ser un posible espía, un futuro enemigo en el reparto del mundo entre blancos. Un mundo de blancos europeos, estamos por todas partes, aunque por el contrario mis bisabuelos y tatarabuelos no salieron de su provincia.Oigo la radio en la noche, me relaja aunque sea escuchando los boletines informativos. Otra vez Trump y su muro. El muro de Trump le llaman. El muro de Trump sería realmente el refuerzo del muro que ya existente. ¿Cuiántos muertos llevamos ya en esa frontera en estos últimos meses con el muro que ya existe? ¿Cuántos menores incluso? ¿La culpa es del muro de Trump? No, el muro de Trump no existe: sí el de Obama, el de Bush Jr, el de Clinton. Del mundo pobre al mundo rico.

Debería dejar la radio y ponerme una de esas películas de jóvenes que bajan a Tijuana en ruta iniciática desde el mundo rico.

En la retórica liberal de las libertades, la de movimientos es de la que mejor prensa tiene, sobre todo contra otros países. Aquel Churchill de los discursos del telón de acero. No veía muros ni telones entre su Inglaterra y sus colonias, esos países con personas, no ciudadanos, de Asia o África. Y los discursos de sus discípulos y apóstoles contra los muros hasta que cayó “El Muro”, vencieron y sus discursos y políticas con la caída de “El Muro de Berlín”. Los otros muros no desaparecieron y surgieron nuevos.

Parecemos no verlos, con el cinismo liberal del conservador Churchill, pero despertando de la victoria de ese liberalismo conservador, de la victoria del capitalismo sin contraprestaciones, ni cortapisas, ni cortafuegos. De la victoria de sus palabras, ellos escriben sus victorias pero los muros están ahí: en Ceuta y Melilla, entre la Unión Europea y España con las Áfricas. Entre toda la América de Sur y esa pequeña parte que es Estados Unidos.

No son nuevos muros, es simplemente su refuerzo y realzado.

[1] “Israel, el somni i la tragèdia. Del sionisme al conflicte de Palestina”. Moltes gràcies Mr. Quer, ara sí que sí.

2 pensamientos en “Un siglo de muros sin fin

  1. No sé a ciencia cierta la incomodidad del articulista sobre las fronteras , si està en contra de que éstas existan , de modo que el mapa político se diluya en un mapa físico con sus convenciones verdes y ocres, o que las políticas fluyan humanamente de manera delicuesciente y moralmente aceptable.
    En cualquier caso deberá aceptar la inmensa belleza del muro de Adriano o la de la Gran Muralla China, y en consecuencia , la acumulacion del dolor en la conformación de la historia y su naturaleza cambiante que al ignorar propósitos comunes , se aleja del mal que adjudican los dogmáticos.
    Los muros de hoy no son secuelas de los de ayer.
    ::
    Una mujer le pega un puñetazo a su pareja porque está en desacuerdo con volver a casa. El tipo le da un bofetón , y ella le patalea.
    La sentencia es alucinante. El bofetón vale el doble , en términos penales , que el puñetazo , en razón del genero que propina los golpes .
    Miseria del pensamiento.

  2. Daddy what else did you leave for me?
    Daddy, what’d’ja leave behind for me?!?
    All in all it was just a brick in the wall.
    All in all it was all just bricks in the wall.

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