Un buen hombre

Senyior_G

¿Cómo era aquello de si se podía amar a la humanidad sin amar a una sola persona en concreto y al revés si podía amar a una persona en concreto sin amar a la humanidad? Quien piensa en amar piensa en ser bueno, ¿pero bueno en qué?

Cuando  me ponen como ejemplo a un gran profesional, de lo que sea, la mayoría de las veces o no tiene hijos o como si no se hiciese cargo efectivo de ellos. Si no, es imposible “dedicar toda tu vida al trabajo” o que “tu trabajo sea tu hobby”. Es una cosa muy reclamada; quitando algún minoritario ilustrado que aboga por recortar horarios, a la hora de la verdad los horarios se alargan en muchos casos porque en la empresa, como en la sociedad, pasa aquello de que la ideología dominante es la de las clases dominantes y más en el centro de trabajo.

Aún recuerdo aquel gobierno de Zapatero con amplia presencia femenina en el que sólo ellos tenían más de un hijo y ellas uno o ninguno. Ahí puede estar un buen secreto para ser un gran profesional: tenerlo todo hecho en casa, ya sea por cobrar tanto que se tiene un amplio servicio o por cobrar poco pero tener un ama de casa en forma de esposa.

Porque pienso en los hijos, pero hay un momento que toca ejercer de hijo y cuidar a tus padres. Cosa de mucho renombre entre conservadores, ya lo decía Jordi Pujol Sr. ¿quién va a cuidar de mis padres?. Desde su punto de vista, el estado, la administración que hasta la izquierda se ha puesto de rebajas, no; para eso estaban para él las amantes hijas.

Sin contar a la propia pareja, vamos, lo que viene a ser la familia. ¿Se puede ser un buen hijo, padre y marido siendo un superman laboral?

Claro que todo esto se puede cambiar, monte un partido o hágase ministro. Sea un buen ciudadano, participe. Pero ¿cuánto tiempo puede dedicar a unos mínimos políticos con horarios extensivos e intensivos laborales? No digo ya ir a reuniones o asambleas, sino simplemente mirarse los periódicos, o tener cuerpo para querer enterarse por la tele o la radio y no acabar pensando que mejor mirar el fútbol o una películas sin complicaciones. Pero hasta es complicado ser un buen televidente si la película o el fútbol lo ponen a las tantas y hay que madrugar.

Ser un buen hombre es una locura.