Tomar la iniciativa con una doble propuesta

LBNL

Estimado Secretario General, estimado Pedro,

Te escribo como militante para ver si puedo ayudarte con un par de ideas que puedan resultarte a tí y al PSOE de utilidad para salir del apurado trance en el que te encuentras a título personal, como partido y que quizás puedan también contribuir a que España salga de la prolongada parálisis política que atraviesa.

Aunque no te voté en las elecciones a Secretario General, creo que fuiste el líder político que mejor maniobró tras las elecciones de diciembre, planteando opciones sensatas y flexibles a Podemos y a Ciudadanos y ofreciéndote luego al Jefe del Estado para intentar la investidura a pesar de los riesgos cuando el candidato más votado, por primera vez, escurrió el bulto. Lamentablemente, Podemos creía que iba a poder disfrutar de un millón de votos adicional si se repetían las elecciones y no estaba por la labor. Ciudadanos sí, pero sólo a dos: pese a denunciarla, se alegraron mucho de la rigidez de Podemos en la reunión a tres y se apresuraron a proclamar que habían evitado que Podemos llegara al Gobierno. Y por supuesto, el PP no se abstuvo como ahora reclama que haga el PSOE.

Como es sabido, lo de las segundas elecciones resultó ser el cuento de la lechera para Podemos, que se quedó sin sorpasso y sin novia. A Ciudadanos tampoco le fue bien: sus votantes más de derechas desertaron tras el pacto con nosotros y parte de los que votaron a lo nuevo se quedaron en casa decepcionados por los cortos resultados de diciembre. A nosotros tampoco nos fue bien, pero tú al menos habías intentado evitar la repetición y encima la distancia en escaños con ambos partidos aumentó. Aunque también la distancia entre nosotros y el PP, que confiaba en haber tocado suelo en diciembre y la jugada le salió bien. Como seguramente le volverá a salir bien si nos vemos abocados a unas terceras elecciones.

La experiencia – apoyada por las encuestas – indica que los resultados serían similares en porcentaje, pero que la abstención aumentaría significativamente. Es decir, el PP agrandaría todavía más la brecha en escaños y estaría en mejor situación para gobernar. Eso no te conviene, no conviene al PSOE y no conviene a España. Por lo tanto, convengamos en evitar las elecciones sí o sí. Pero no a cualquier precio, obviamente.

Pero resulta que hacer lo correcto es también lo más beneficioso para el PSOE si no funciona y debemos concurrir de nuevo a las urnas. Has resistido muy bien la presión para que el PSOE facilitara la investidura de Rajoy a cambio de… nada. Lo mínimo que cabría esperar de Rajoy y el PP es que hubieran multiplicado las ofertas para facilitar nuestra cooperación. Pero no. Han confiado en que la presión conjunta de la vieja guardia socialista y la prensa de derechas – también la internacional – nos obligaría a ceder. Sabías muy bien que nuestros votantes, muy mayoritariamente, consideran un escarnio que Rajoy siga al frente del Gobierno, tanto por ética como por las políticas que seguiría aplicando. Y también sabías que en el momento en el que quede claro que no serás el próximo Presidente del Gobierno, la oposición interna te destronará sin remisión.

Ahora dicen que quizás también te muevan la silla si no das tu brazo a torcer y mantienes la abstención. Lo dudo porque la oposición interna lleva meses amagando sin dar y en gran medida no da porque montar un guirigay interno antes de las elecciones gallegas y vascas sería un suicidio para el partido. Podrían intentarlo después, pero eso te da un márgen de tiempo para tomar la iniciativa y, de paso, contribuir a que nuestros resultados en Galicia y Euskadi sean menos malos de lo que se prevé.

El viernes en el Congreso diste alguna pista. Espero que hoy, en la reunión de la Ejecutiva, te animes a plantear claramente una propuesta de entendimiento con Ciudadanos y Podemos. Los dos llevaban en su programa medidas de regeneración democrática con las que estamos de acuerdo, muchas de las cuales ya hemos internalizado en el partido, como las primarias o la limitación de mandatos. ¿Por qué no plantear la formación de un Gobierno de transición que tenga como mandato la adopción de los Presupuestos, la reforma de la ley electoral y cuatro o cinco medidas más que figuren en los programas de los tres partidos? Haberlas haylas. Por ejemplo, legislar para mitigar los desahucios (sólo entre particulares, no a favor de una entidad bancaria), la pobreza energética (que no se corten los servicios cuando el impago venga por causa de falta de ingresos), acordar que la Sanidad y la Educación queden exentos de los recortes que habrá que hacer inmediatamente (Bruselas está esperando porque Rajoy bajó los impuestos e incumplimos más de lo previsto), admisión inmediata de diez mil refugiados sirios, etc.

Podemos exigirá como poco que se cree un comité para estudiar el derecho a decidir pero nosotros estamos a favor de una reforma constitucional y Ciudadanos no está en contra de revisar el sistema para que lo que no funciona del todo bien funcione mejor. Cada partido podría nombrar a tres expertos y otros seis se nombrarían de común acuerdo entre los tres, por ejemplo. Y tendrían seis meses para estudiar la cuestión y redactar una ponencia, con votos particulares, que sería debatida en el Congreso.

La propuesta de Gobierno debería ser flexible: Podemos y Ciudadanos podrían entrar en el Gobierno o quedarse al margen, pero nombrar dos o tres Ministros “independientes”. En todo caso, la disciplina de voto de los tres partidos estaría garantizada sólo para el decálogo de medidas urgentes acordadas y, aquí viene la guinda, se acordaría de antemano que el Gobierno se sometiera a una cuestion de confianza tras el primer año o año y medio, y de nuevo un año después. Así los otros dos partidos tendrían la garantía de poder tumbarlo si no cumple con sus expectativas. Volveríamos a las urnas pero no inmediatamente y sólo tras haber aprobado una serie de medidas que serían muy positivas para el país.

Es posible que tanto Ciudadanos como Podemos rechazaran una oferta así, pero serían ellos los responsables de que tengamos que volver a repetir las elecciones y, dadas sus malas expectativas actuales, es posible que estén dispuestos al menos a examinar la opción que te planteo.

En todo caso, la propuesta debería ser doble. El otro destinatario sería el PP. Si fracasa la investidura a tres, el PSOE se abstendría en una nueva investidura de Rajoy si el PP se compromete a adoptar las medidas planteadas durante su primer año o año y medio de mandato. Dado que ellos no ofrecen, pongámosle precio a nuestra abstención. Nos va a seguir costando un mundo permitir que los amigos de Bárcenas, la Gurthel, los recortes ideológicos y las privatizaciones encubiertas sigan gobernando, pero blindaríamos la Sanidad y la Educación y forzaríamos varias reformas que serían muy positivas para España.

No hacer nada y seguir esperando no es una buena opción. A diferencia de Artur Mas, Rajoy está convencido de que saldría reforzado de unas nuevas elecciones. No se va a bajar del burro en el último momento dando paso a otro candidato “popular”. Y si lo hiciera, tendríamos que abstenernos a cambio de nada. Y a tí te quedarían dos telediarios. Eso suponiendo que llegues hasta ese momento.

Afortunadamente tus intereses personales, los del partido y los generales coinciden. Aprovecha la oportunidad y hazlo desde hoy mismo. Toma la iniciativa y pon a los otros tres partidos en un brete. Puede funcionar e incluso si no sale bien del todo, a nosotros nos vendrá muy bien.