Todo está en el aire

Guridi 

Ya se ha dicho en este blog: el PSOE se la juega en estas primarias. He estado repasando mis entradas de las primarias anteriores y por pura superstición, casi me ha dado miedo escribir. En aquella época me sentí clamando en el desierto y la verdad es que también me siento así ahora. Pero es que advertí de la capacidad para la división de Pedro Sánchez y de cómo sólo se guiaba por su mera adicción a la notoriedad. No al poder, porque Pedro no sabe qué hacer con él.

A Pedro le gustan cosas como poder pactar un posado-robado en una playa y que se venda a “Diez Minutos” por 4.000€. A Pedro le gusta poder llamar a “Sálvame” diciendo “soy el secretario general del Partido Socialista”. No le gusta tanto que le digan que se equivoca, cuando se equivoca. Y se equivoca mucho. Tampoco le gusta tener que responder a preguntas, pero sí le gusta subirse a un escenario, estar bajo los focos, tener el micrófono para él solo. Por eso da tantos mítines y tan pocas ruedas de prensa. Por eso no le importa cambiar de criterio cada semana, porque lo importante es seguir, que te busquen, que te rodeen, tener un coche que te lleve a los sitios, vivir de ser quién eres y nada más.

Todo lo demás son coartadas. Ya os dije la semana pasada que me parece absurdo contraponer proyectos, porque el proyecto de Pedro no tiene validez alguna. Si hacemos algo de memoria, veremos cómo ha acumulado comités de sabios de usar y tirar. Cómo para él la política es un concurso de popularidad, un “reality” televisivo antes que un medio para mejorar la vida de sus semejantes.

Pedro, que subido en lo alto de su arrogancia, dice en el debate que sabe lo que es una nación, sin saber lo que es una nación. El doctor pegándosela en directo ante la pregunta del tipo que no acabó la carrera.

Pedro, que dice que la Comisión Ejecutiva Federal es más democrática que el Comité Federal porque “es un órgano colegiado”, lo que viene a ser algo así como decir que el Consejo de Ministros es más democrático que el Parlamento.

Pedro, que dice que quiere acabar con un “partido de notables”, cuando lo que quiere es que exista un sólo notable: él mismo. Y nadie más.

Pedro, que habla de integración, cuando la causa de no seguir siendo secretario general es que se aisló cada vez más de todo el mundo.

Pedro, que no sabe aún por qué perdió las elecciones. Ni le importa. Ni acepta responsabilidad alguna por ello.

Pedro, que ha sido abandonado por su núcleo duro, pero que no quiere analizar por qué.

Pedro, que ha construido un discurso de odio contra su propio partido, porque está dispuesto a quemar Ferraz si no le dejan volver a entrar.

Pedro, que ha contribuido en gran medida a demoler el PSOE, porque piensa que un partido que no sea digno de él, es un partido que merece desaparecer.

A esto nos estamos enfrentando. Y nos estamos enfrentando mal. Porque quienes le han abandonado, como Patxi, no dicen en voz alta las razones de por qué lo hicieron. Y deberían. 

 Porque Susana, demasiado segura de sí misma, jugó a ser la gobernante en la torre de marfil mientras Pedro se encargaba de reescribir los motivos por los cuales salió de Ferraz el 1 de octubre. Y es más: Susana está haciendo una campaña pésima. Dejando que sea Pedro quien le fije las normas y quien le marque el ritmo. Acumulando errores y funcionando como si todo el PSOE fuera el PSOE-A. Y, Susana, después de la que hay liada, después de tu responsabilidad en todo esto, no puedes permitirte perder. No por ti, por el partido. Por ese partido que tan dentro llevas pero al que tanto has contribuido a zarandear.  

Quedan dos días de campaña. No sé si la suerte ya estará echada del todo. Pero sé que el PSOE no se puede permitir que vuelva Pedro Sánchez. Porque va ser devastador para el PSOE y malo para el país. Pedro, para ningunear a Patxi, dice que hay tres candidatos, pero sólo dos proyectos. En realidad, lo que hay son dos opciones: el camino a la autodestrucción, consumidos por los fuegos del personalismo, la supuesta pureza ideológica y la falta de criterio. O lo que queda del PSOE que no ha sido demolido por Pedro. Los cimientos que nos permitan tratar de volver a reconstruirnos.  

El domingo no vamos a votar si nos gusta Susana más o menos, sino si queremos que el PSOE sobreviva o siga consumido por el fuego de Pedro Sánchez, ese aprendiz de Nerón.

 

 

4 pensamientos en “Todo está en el aire

  1. Ya somos todos mayores para saber lo que hacemos, o bueno, al menos ser responsables de lo dicho y lo hecho. A lo que voy. y si P Sanchez sale elegido Secretario General,según la linea Guridi las alternativas son cicuta,viaducto, via de metro y tal.
    No creo q sea una lectura ni correcta, ni nteligente ni constructiva.

  2. Buenos días:

    Como contrapunto del análisis guridiano, el fino análisis de Isaac Rosa hoy:
    “…La que iba a “arrasar” en cuanto dejase Sevilla y se viniese a Madrid puede acabar perdiendo, o ganando por la mínima y pidiendo la hora, que si las primarias duran otra semana se vería superada hasta por Patxi López. Su asalto a Ferraz debería ser estudiado en las escuelas de política como ejemplo de todo lo que alguien no debe hacer si quiere conquistar el liderazgo. Cómo pasar de gran esperanza socialista a ganar unas primarias por los pelos, y además conformarte con dirigir el partido en el mejor de los casos, porque para unas generales los votantes socialistas ya no te quieren…”

    http://www.eldiario.es/zonacritica/Susana_Diaz_candidata_del_sistema_6_645045526.html

  3. «El domingo no vamos a votar si nos gusta Susana más o menos, sino si queremos que el PSOE sobreviva o siga consumido por el fuego de Pedro Sánchez, ese aprendiz de Nerón.»
    No he leído en la prensa algo tan exacto como lo lo que usted dice , Guridi.
    Le felicito y me uno a su esperanza , para el PSOE y para España , en la victoria de Susana.
    Es intolerable la ceguera de quienes hayan visto , leído y escuchado a Pedro Sánchez sus banalidades, contradicciones y toda suerte de frivolidades ( muy similares , en el fondo , al oportunista Mélenchon)
    Guridi , ganaremos el Domingo porque no nos resignamos a que el PSOE se vuelva loco.

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