Tintín y el Misterio de la Renfe de Móstoles

Julio Embid

Para estas navidades he decidido regalar un nuevo comic de misterio que ya se encuentra en nuestras librerías. Se titula Tintín y el Misterio de la Renfe de Móstoles. Su argumento es el siguiente:

tintin1 13122013

Tintín, estudiante pelirrojo de periodismo y bloguero belga, de Erasmus en Fuenlabrada en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), intenta con la ayuda de su perro y de dos policías de la Fiscalía Anticorrupción con cierto parecido a cierto líder mundial resolver un misterio que ocurre en el suroeste de Madrid. Cada viernes que pasa con su Ibiza por la A-5, dirección Talavera a ver a su novieta, a su derecha pasado el Xanadú ve unas obras que le han dicho que llevan cuatro años paradas. Como es muy cuzo y se mete en todos los jardines, Tintín decide con su perro parar e investigar. Y allí en el fondo de la Tierra aparte de encontrarse con ciertas pequeñas criaturas se encuentra enterrada y abandonada ¡una tuneladora!

 tintin2 13122013

Tras esta revelación Tintín decide tirar de hemeroteca y se entera que hace ya diez años, en 2003, hubo una señora llamada Aguirrepopoulos, que tras hacerse con el poder de una manera algo turbia, prometió en plena burbuja cancerígena de la construcción llevar el cercanías C-5 desde Móstoles hasta Navalcarnero, unos 15 kms. más, pasando por el barrio mostoleño de chalets de Parque Coímbra, el Centro Comercial Xanadú  y el pueblo de Arroyomolinos.

Aguirre 13122013

Tintín, con ayuda de dos policías de la Fiscalía Anticorrupción llamados Hernández y Fernández, descubre que la contrata de la ampliación de La Renfe (como es conocida) se la dieron a la empresa OHL propiedad del señor Juan Miguel Villar Mir, por la minucia de 362 millones de euros. Villar Mir, ese señor casualmente investigado en el Caso Bárcenas, por hacer donaciones cuantiosas al PP y a la fundación FAES.

Pues bien, Villar Mir acusó a la Comunidad de Madrid de no sufragar correctamente el proyecto y descubre que esta le decide perdonar 5,4 millones de euros de multa, que fijaba el contrato si se dejaba a medias. Debe ser que sobraba el dinero.

La pista le lleva a Tintín a coger un avión a Nueva York a seguir al constructor, el cual recibe un premio esta misma semana de la Cámara de Comercio de España-EEUU como empresario del año.  ¿Y a quién se encuentra allí en el Hotel Plaza? Pista: los villanos de Tintín siempre vuelven a aparecer al final.

tintin3 13122013

Si quiere saber cómo termina esta aventura de ferrocarriles, amiguismo, empanadillas, sobres, laca y mechas rubias, sólo tiene que acudir a sus librerías de barrio y adquirir este nuevo ejemplar.