Test Podemos: Hacia el nuevo Vistalegre

Senyor_J

Querido lector,

Te rodean como pirañas hambrientas telediarios, editoriales, titulares y noticias varias, difundidas incesantemente por medios de todo tipo, que te informan sobre Podemos, por lo que estamos seguros de que ya debes conocer la vida interna de la organización tan bien como cualquiera. Pero, ¿eres un buen lector? ¿Has comprendido todo lo que dichos medios te han querido transmitir? Como que a mí me queda la duda, creo que es una buena ocasión para poner a prueba tus conocimientos y por eso te he preparado el siguientes test. Tan solo es necesario que califiques como “verdaderas” o “falsas” las siguientes afirmaciones.

Vamos allá:

1) El nuevo Vistalegre será fundamentalmente un duelo de liderazgos entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón

2) La relación entre Pablo e Íñigo se ha deteriorado hasta límites insostenibles

3) Existe una complicidad entre Pablistas y Anticapitalistas para liquidar el espacio Errejonista

4) La principal divisoria estratégica actualmente en Podemos es elegir entre izquierdismo posibilista y postcomunismo radical.

5) El resultado de Vistalegre II marcará el destino de Podemos en lo que quede de legislatura

¿Qué te parece? ¿Lo tienes ya? ¿Has dudado mucho con las respuestas?

Pues ahora vamos con las soluciones:

PREGUNTA 1.- La respuesta correcta es… Falso. Nadie espera un duelo de liderazgo entre Iglesias y Errejón fundamentalmente porque la intención, al menos inicial, del secretario político no es disputar la secretaría general a Pablo Iglesias. Así lo ha declarado abiertamente y en ningún caso el manifiesto errejonista hecho público la semana pasada apuntaba dicha posibilidad. Dicho manifiesto se enmarca de hecho en los primeros compases de la disputa precongresual, en un momento en que en Podemos han de reconfigurarse los espacios internos de dirección, los cuales serán necesariamente distintos a los surgidos del primer Vistalegre.

Dos momentos han sido claves en la forma como se llega hasta este proceso, en el que se impone un reparto distinto de las responsabilidades internas: el cese meses atrás por parte de Pablo Iglesias del secretario de organización Sergio Pascual -firmante por cierto del reciente manifiesto errejonista-, que dio lugar a su sustitución por Pablo Echenique, y la batalla de las primarias de Madrid, zanjada con la victoria de Sergio Espinar ante Rita Maestre, gracias a la alianza del sector anticapitalista con el sector pablista. Dicho proceso, durante el que Maestre fue capaz de sumar muchos votos favorables sin que le resultaran suficientes, coincidió en el tiempo con otros procesos autonómicos y municipales como el andaluz, el cual, ante el poderío de Teresa Rodríguez, tampoco dio rendimientos maravillosos a la candidatura más afín a Errejón, que por cierto incorporaba también a Sergio Pascual. Tras este último proceso y los resultados poco vistosos obtenidos en primarias anteriores, como las de Galicia y en menor medida Euskadi, donde sí se impuso la candidata más afín a Íñigo como secretaria general pero dando lugar a un consejo ciudadano muy dividido, no existe batalla con posibilidades de victoria para ningún candidato a la secretaría general que no se llame Pablo. Más aun cuando el errejonismo carece de suficiente arraigo en algunas zonas que también pueden acabar siendo importantes, como Cataluña, y cuando Pablo Iglesias sigue siendo un líder incuestionado por el grueso de la militancia.

PREGUNTA 2.- La respuesta correcta es…Falso (hasta cierto punto). Una de los factores que resultan más difíciles de disimular en la vida política es la existencia de fricciones entre personas relevantes de un mismo partido. Dichas fricciones pueden ser debidas a factores políticos pero cuando estas se profundizan, siempre acaban afectando severamente a las relaciones personales. Eso no quita que públicamente ambas personas se sigan declarando unidos por una gran amistad, pero esa amistad es como la que sigue uniendo a Felipe González y a Alfonso Guerra, es decir, un pálido reflejo de lo que un día fue. Ahora bien, hay deterioros y deterioros, y el distanciamiento no es tan sideral como el que podría existir entre Mariano y José María. Es evidente que ambos no comparten decisiones importantes y que existen diferencias profundas en la manera de entender el proyecto y de realizar el siguiente despliegue estratégico, pero al final nada de eso es grave si cada uno y más particularmente sus equipos de confianza son capaces de adquirir la relevancia interna que consideran que merecen, lo cual es perfectamente factible. La cuestión clave aquí será ver si se seguirán respetando las tres patas del taburete, con Pablo de secretario general, el otro Pablo de secretario de organización e Íñigo de secretario político, manteniéndose un equilibrio perfecto en ese primero nivel pero haciendo ajustes en el resto de responsabilidades a través de una candidatura unitaria, o bien si el distanciamiento estratégico conllevará el cuestionamiento de Errejón como secretario político. Esa es quizás la principal incógnita en este momento.

PREGUNTA 3.-   La respuesta correcta es… FALSO. No existe tal intención. Los enfrentamientos están a veces un poco subidos de tono, lo hemos visto en las primarias de Madrid y también lo hemos observado en procesos anteriores o en la vida interna de algunas comunidades autónomas, pero no está Podemos en una lucha a muerte, ni al borde de la escisión, ni en ninguna tesitura parecida. En otras palabras podría decirse: ya le gustaría al PSOE disminuir sus niveles de tensión interna hasta situarse en los que ahora afectan a Podemos. Han sido dos años intensos e internamente no siempre se han sabido gestionar las cosas de forma razonable, pero nada como un proceso congresual para abrir nuevas etapas con todo el mundo resituado donde le corresponda.

PREGUNTA 4. La respuesta correcta es… FALSO. Una de las imágenes que más intensamente está tratando de transmitirse desde Podemos es el contraste entre un secretario general que casi es presentado como un prosoviético y un secretario político propio del siglo XXI, pactista, amable y capaz de forjar mayorías amplias que aseguren que los malvados comunistas no asalten de nuevo el Palacio de Invierno. El juego de presentar a Alberto Garzón como el nuevo número 2 de Pablo Iglesias que va a hacer encararse a Podemos hacia un modelo de partido de izquierda clásica, con sus banderas rojas, su castrismo militante y su republicanismo pasado de moda está extendiéndose como una plaga entre opinadores y tertulianos. Y se asegura que de la clásica deriva bolchevique sería victima un Errejón al que, no obstante, se le presenta a menudo como el inspirador del modelo populista en Podemos, aunque él si sería un tipo con el que se puede hablar porque no sabe pronunciar “cal viva”. En definitiva, los medios juegan a lograr una carambola con la figura de Errejón: desgastar a Iglesias y que en el proceso Errejón acabe tan quemado que no le quede otra opción que pedir el ingreso en el Partido Socialista. Pensarán: “Si ha funcionado con Cristina Almeida y Rosa Aguilar, ¿por qué no iba a funcionar con Errejón?”.

PREGUNTA 5.- La respuesta correcta es… FALSO. Una de las evidencias más palmarias es que el espacio del cambio aun se encuentra en proceso de desarrollo en España y también que se encuentra tan fragmentado en diversas fuerzas que va a necesitar de ciertos procesos de reconfiguración. Ese camino ya se está andando en algunas comunidades autónomas, como en Cataluña, donde la suma de los partidos que forman En Comú Podem empieza a impulsar un proceso de mayor integración para lanzar una alternativa de gobierno, lo que implica ni más ni menos que enfrentarse en serio al enorme espacio que ocupan actualmente tres partidos independentistas, y aun más importante, plantear una alternativa seductora al Prusés. Las insuficiencias que se perciben en Cataluña para erigirse alternativa de gobierno son perfectamente extrapolables al resto del Estado, más aun tras los magros resultados cosechados por Unidos Podemos en su anterior fórmula de coalición apresurada y de circunstancias. Seguramente las alternativas de cambio necesitan para ser creíbles y ganar potencia electoral que la pluralidad de rostros que las encarnan se pongan al mismo nivel. No basta para ello con el liderazgo de Iglesias y Garzón, es necesario también que las Colau o las Oltra, por poner algunos ejemplos, lideren ese espacio con la misma intensidad desde la pluralidad territorial y evidenciando que no se trata del proyecto de dos partidos sino de un proyecto de todos en el que pueden integrarse sensibilidades muy plurales. Es por eso que este Vistalegre solo es una etapa de un camino más largo que ha de ir cristalizando. Que lo haga con éxito dependerá un poco de todo. Y de todos.