Territorio 2027

Senyor_J

En un ya lejano 1 de octubre, el ciudadano corriente se personó a primera hora en el Centro Cívico de Fort Pienc en Barcelona, dispuesto a vivir una jornada histórica. Llevaba en su mano un sobre con una papeleta para decidir sobre la independencia de su territorio y se disponía a votar a favor de la misma con la primera luz del día.

Los nervios apenas le dejaron dormir aquella noche, pensando en la gloriosa jornada del día siguiente. Es por eso que se levantó temprano y se plantó rápidamente en el centro cívico. Una vez allí, nada más inaugurarse el periodo de votación, se anticipó a todos los votantes que se agolpaban en la entrada y se adentró rápidamente por el pasillo que conducía hacia la sala de votaciones, llevado por un brío que no hacía justicia a su vocación de ciudadano corriente. Nada más llegar a la misma, se abalanzó sobre su mesa de votación, donde un señor sonriente y encantador, tras comprobar sus datos, procedió a retirar el papel que cubría la rendija de la urna con el fin de que el ciudadano corriente pudiera votar, y así lo hizo: el ciudadano corriente había votado pero fue mucho más tarde cuando descubrimos que gracias a su energía y a su ímpetu, el ciudadano corriente no solo logró votar temprano, sino también ser el primer catalán que votó a favor de la independencia. Y es por ello que hoy, en honor a semejante gesta, todo está dispuesto para que la Generalitat, con la presidenta a la cabeza, se disponga a rendirle un homenaje especial.

Dicho homenaje, que tendrá lugar en el Mercat del Born, forma parte de los actos que entre el 11 de septiembre y el 1 de octubre están conmemorando el décimo aniversario del referéndum del 1 de octubre de 2017. El homenaje al ciudadano corriente se realizará, además, un día antes del esperado y multitudinario acto de reconocimiento a los represaliados que se celebrará en el Nou Camp en presencia de todo el Govern. El conseller de Participació y Democracia, Albano Dante Fachín, será el encargado de imponer la medalla al mèrit participatiu al ciudadano corriente, mientras que será la propia presidenta de Cataluña, Marta Rovira, quien ejercerá de maestra de ceremonias mañana, en un acto que se prevé muy emotivo, especialmente cuando se haga entrega de la medalla al mèrit patriòtic a los líderes represaliados como Oriol Junqueras o Xavier Domenech, los cuales cumplieron con su compromiso de ir a la cárcel por la libertad de Cataluña, pasando nada menos que dos años hasta que el reconocimiento de la nueva legalidad catalana permitió su salida en libertad.

Se ha confirmado, también, para mañana la asistencia del presidente de España, Pablo Iglesias; de su vicepresidente, Pedro Sánchez, y de algunos ministros de su Gobierno, como los de Defensa (Íñigo Errejón), Cultura (Ismael Serrano) y Plurinacionalidad (Susana Díaz). Pablo Iglesias ha recordado el compromiso inequívoco que en su día PODEMOS y actualmente EN COMÚN PODEMOS han mantenido con el derecho a decidir de las comunidades que forman España : “Nunca nos opusimos a que Cataluña organizase su propio referéndum y siempre animamos a los catalanes que votasen en él”, ha recordado el presidente, señalando que representa a una fuerza política que considera el empoderamiento y la autoorganización dos de sus principales valores. Está previsto, además, que Pablo Iglesias asista también el domingo al homenatge als tres presidents, que se celebrará en el Parlament y se dedicará a las tres personas que ejercieron por derecho o de facto el poder ejecutivo durante el periodo de Transición: el presidente electo del referéndum, Carles Puigdemont; el sustituto elegido por el Parlament en el periodo de anulación de la autonomía, David Fernández, y Ada Colau, que en ausencia de instituciones autonómicas asumió la presidencia desde el ayuntamiento de Barcelona durante 13 meses.

Respecto a lo conmemorado, para el ciudadano corriente todo esto queda ya algo lejos, pero le hace ilusión contarse entre los reconocidos por lo acontecido en aquellas fechas, junto a tantos miles de catalanes, que por un motivo u otro, han sido homenajeados nominalmente o anónimamente: los líderes políticos represaliados, los ciudadanos detenidos durante las protestas de la primera semana de octubre, los promotores de la huelga de hambre de febrero de 2018 o los miles de funcionarios inhabilitados por la judicatura española, así como los representantes públicos que vieron reducido su patrimonio por sentencia judicial, meramente por el delito de promover el referéndum de 2017. Fueron momentos difíciles que solo pudieron ser superados, tras meses de movilizaciones y de parálisis institucional, gracias al fuerte desgaste del gobierno de Mariano Rajoy y a la mediación internacional.

Fueron años intensos pero van quedando cada vez más atrás. La vida del ciudadano corriente ha recuperado su corriente normalidad y aquello que le rodea se parece bastante a lo que siempre vivió. El tiempo para la épica ya se ha extinguido más allá de los relatos conmemorativos y todo vuelve a estar más o menos como siempre. Es 2027 y aun quedan 34 años para que vuelva a pasar sobre nuestras cabezas el cometa Halley: el hombre corriente está seguro de que el paisaje que sobrevolará no será muy diferente del que vio la última vez.