Tenacidad

Lobisón

Thomas S. Kuhn, que en gloria esté, dio un serio disgusto a sir Karl Popper sosteniendo que los científicos no modificaban sus teorías cuando los hechos las contradecían, sino que buscaban hipótesis ad hoc o enredaban con hipótesis de segundo orden para explicar las anomalías. A eso lo llamaba tenacidad científica y le parecía elogiable, pero para Popper era anatema, ya que en su concepción los científicos debían estar dominados por un espíritu crítico próximo a la histeria, y cambiar de teoría como quien se cambia de camisa. Milton Friedman (otro de los santos patronos de la derecha ilustrada) sostenía además que lo mejor era desarrollar teorías basadas en hipótesis extremadamente implausibles.

Los economistas ortodoxos se han comportado desde la crisis de 2008 como verdaderos científicos friedmanianos, sosteniendo que para salir de la crisis lo mejor era recortar el déficit, el gasto público y la demanda privada, a fin de reducir la deuda pública, en vez de esas ordinarieces del viejo Keynes de estimular la demanda mediante el déficit. La idea era bastante implausible, pero podía convencer a quienes no tuvieran que sufrir inmediatamente sus consecuencias. Así que los alemanes la aceptaron para otros países, los del sur de Europa, y ésta doctrina se convirtió en oficial en la Unión Europea, con el apoyo de la Comisión y el Bundesbank.

La doctrina se vio reforzada en 2010 por un documento de trabajo de dos reputados economistas, Kenneth Rogoff y Carmen Reinhart, del que se deducía que más allá de una deuda pública del 90% sobre el PIB la economía de un país quedaba condenada a crecer lentamente y a estancarse. Su razonamiento se basaba en una simple correlación, por lo que se podía leer al revés: si una economía se estanca o crece muy lentamente es probable que su deuda crezca por encima del 90% del PIB. Pero además la semana pasada se descubrió (con horror o regocijo, según las opiniones previas) que la correlación se basaba en un cálculo erróneo, porque Rogoff y Reinhart habían dejado fuera de su hoja de cálculo a tres países con alto crecimiento y alta deuda: la tragicomedia del Excel.

Aquí entra en escena el principio de tenacidad científica. Los economistas ortodoxos no van a cambiar un ápice su opinión porque los cálculos de Rogoff y Reinhart fueran equivocados, y menos aún porque la realidad desmienta su teoría y la crisis se haya profundizado en el sur de Europa. Así que se comportan no sólo como científicos friedmanianos, sino también kuhnianos. Pero ya Kuhn había advertido que a veces se producían espectaculares cambios teóricos (que él llamaba revoluciones). Igual que la inflación con estancamiento se llevó por delante el keynesianismo en los años setenta, ahora la entrada en recesión de la eurozona en 2013 podría llevar a su triunfal resurrección, incluso en la ahora austericida Europa.

Los pronósticos del Fondo Monetario para 2013 se han leído desde España como una profecía más de ruina y desolación para nuestra economía, y se ha reparado poco en que le están diciendo a los países del norte de Europa aquello que le gustaba a Marx: de te fabula narratur. O sea que, o se cambia el planteamiento y el ritmo de la consolidación fiscal o el conjunto de la eurozona corre riesgo de naufragio. Resulta un poco insólito que por una vez el FMI pueda estar defendiendo tesis racionales, pero bueno, para todo tiene que haber una primera vez. Y aunque en la Comisión sean bastante obtusos, comienza a haber síntomas de que el sentido común se está abriendo paso en ella. Hasta el desconcertante presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, ha dicho que este año la consolidación fiscal “no será tan estricta y firme como en años pasados”.

Crucemos los dedos. Otro día hablamos del Parlamento Europeo y de las elecciones en Alemania, que ya están más cerca.

10 pensamientos en “Tenacidad

  1. O sea, que hubiera ido mejor la cosa si se hubiera impuesto ese criterio popperiano (que según Lobison querría a los científicos “dominados por un espíritu crítico próximo a la histeria”, qué exagerado). Eso creo yo también, en parte por el gusto por Popper (a su lado, los Khun y Friedman, unos tufarras).

    Optimista veo al autor cuando especula con la posibilidad de una resurrección de Keynes, y me parece que eran fenómenos de más envergadura los que explicaban las “revoluciones” de Khun. No veo yo cambios de paradigma en el horizonte.

    Lo del error del excel es de traca. Y las elecciones alemanas, de tanto esperar su realización -más que su resultado-, amenazan con defraudar tanta expectativa. A los alemanes, por lo demás, se les ve tranquilos y como si la película esta de terror (en el Sur) no fuera con ellos.

  2. Gracias Pratxanda, se agradece algo bonito entre tanto horror.

  3. Muchas gracias por el artículo Mr. Lobisón!! Mi duda es si esta tenacidad ha servido-sirve-servirá para algo, por que… ¿en qué están empeñados? ¿en encontrar una solución para qué? porque está claro que no la encuentran, que son muchos años ya de tanta tenacidad y malos resultados. Habría que pedirles a estas cabezas pensantes que dejen de ser tan tenaces, quizás así les venga la buena inspiración……… jejeje

    Mientras tanto los demás nos protegemos como pingüinos, como cuenta Rosa Montero en su artículo:

    http://elpais.com/elpais/2013/04/22/opinion/1366625480_994747.html

    Saludos!

  4. Sin duda hace falta mucha tenacidad (¿o mucha propaganda?) para que mientras el ministro de Hacienda miente sobre el déficit y el de Economía se carga los PGE anunciando el triple de caída del PIB, Rajoy siga en paradero desconocido. Ya saben: Gobierno de España.

    (pero el problema son los escraches)

    ::

    Estaba claro que esto de Madina era una liebre lanzada por algún tapado.

    http://www.zoomnews.es/44166/analisis-y-blogs/analisis-y-opinion/madina-o-como-pinchar-burbuja-antes-que-estalle

  5. Lo de la hoja de excel a mi me hizo recordar aquella famosa frase de Trillo en el congreso de : “Manda huevos” . Dicho sea con el debido respeto a los lectores.

  6. Bueno, lo del excel no deja de ser una anécdota, interesante pero las políticas que querían hacer eran previas al Excel e incluso a esta crisis. Falta recordar lo que ya decía CEOE, Círculos ecuestres, y demás propagandistas por los hechos.

    Por otra parte si un homicida es el que mata a otro hombre, un suicida a sí mismo, un regicida a un rey, un parricida a un padres… los austericidas seriamos los que queremos matar este concepto de austeridad de recortes sin sentidos. Para otras austeridades más que necesarias, cuentenme entre os austeridofilos!

Deja un comentario