Teddy y otros caciques

NEAP

Vaya por delante, especialmente después del giro que ha dado el caso Strauss Kahn, que la presunción de inocencia también ampara a Teddy Bautista e incluso a Jose Luís Rodriguez Neri, director general de la SDAE, controlada al 100% por la SGAE. Dicho lo cual, por mucho que Victor Manuel y Calamaro y varios otros figurones más pongan la mano en el fuego por ellos, parece que los indicios de serias irregularidades son bastante sólidos. Al menos lo suficiente como para que la Audiencia Nacional haya dado luz verde a la espectacular operación de la UCO el pasado viernes.

La columna de Diego Manrique sobre la vida –doble- de Teddy Bautista es ilustrativa (http://www.elpais.com/articulo/cultura/doble/vida/Teddy/Bautista/elpepucul/20110701elpepucul_7/Tes). No es bueno que nadie se eternice en un cargo y este hombre viene gestionando la SGAE desde hace casi dos décadas. Es todavía menos bueno si el que se eterniza es especialista en crear polémicas. Y la cosa tiene delito, literalmente, si se rodea de un grupo de fieles y montan un tinglado como el que está saliendo a la luz, que, en el mejor de los casos, ha servido principalmente para dar de comer a familiares y amigos de los directivos de la SGAE. 

El caso de Teddy Bautista no es, desafortunadamente, único en nuestro país. Hay otros ejemplos de entidades semi-públicas, cuya financiación depende en gran medida de subvenciones públicas o actos del regulador a su favor. Un caso tan sangrante como el de la SGAE es la Federación Española de futbol. El ínclito Villar lleva allí no sé cuántas décadas, en concreto desde que la presión mediática de aquel gangster de las ondas, Jose María García, consiguió acabar con su predecesor, Pablo –Pablito, Pablete- Porta, que llevaba también no se sabe cuánto dominando el cotarro.

Villar y sus adláteres en la Federación fueron denunciados hace ya unos años por viajar en familia a todos los torneos  a cuerpo de rey, literalmente: en primera clase, hoteles de cinco estrellas, novio de la niña, alquiler de coches de lujo y todos los abusos que puedan imaginar. Como Teddy, Villar es reelegido cada vez por, en su caso, la Asamblea del futbol, cuyos integrantes, como los votantes de la SGAE, están mayoritariamente “comprados” con todo tipo de dádivas clientelistas.

Pero claro, lo del futbol no escandaliza: a los aficionados les importa la competición y los no aficionados parten de la base de que todo el mundillo del futbol es pura corrupción, y no les falta razón. Y sin embargo, la explosión de la burbuja de la deuda del futbol, cada día más cercana, es una amenaza de implicaciones sociales impredecibles. Baste recordar las manifestaciones en varias ciudades españolas cuando sus clubes fueron sancionados al descenso de categoría por deudas.

Eso sí, la cosa es estéticamente mucho peor cuando se demuestra que la delincuencia lleva años instalada también en el más ilustrado mundo de la creación artística, la música, etc. No sé si han robado 400 millones, cuatro millones como parece o sólo cientos o decenas de miles de euros. Puede que ni siquiera hayan robado en sentido estricto y se hayan limitado a montar un chiringuito que haya permitido el cobro de cuantiosos sueldos durante años a mucha gente por no hacer casi nada.

Todo ello habrán de dirimirlo los jueces en función de sus actos y las pruebas que consten (se dice que han destruido toneladas de documentos hace sólo unos meses). Pero en todo caso, está claro que Teddy, con la ayuda de sus amigos, ha manejado la SGAE durante los últimos años como un cacique, al servicio, principalmente, de sus intereses particulares, lejos de su pretendido servicio social como defensor de la cultura y la creación.

Lo mismo sucede con Strauss Kahn. Puede ser que se retire la acusación contra él o llegue a un acuerdo por un delito menor, pero está claro que ese hombre no tiene pase. Allá cada cual con su vida, pero yo no quiero en ningún puesto de responsabilidad a quien considera a una limpiadora de hotel como un potencial objeto de mercadeo sexual, en el caso de que el sexo, que parece probado, haya sido consentido. Yo no puedo respetar como ejecutivo o dirigente político a quien, cuando le sorprenden saliendo desnudo de la ducha de su suite, aprovecha para echar un polvo con una señora que está limpiando la habitación. Sí, puede que ella cayera rendida a sus encantos, puede que su acento francés la desmayara, puede que… Y sobre todo puede que él le ofreciera dinero y ella dijera que no, pero que ante la ingente suma su convicción disminuyera y acabara dejándose y cogiendo el dinero. Y también puede que la violara por mucho que sea una aprovechada que ahora quiere su dinero y que tenga tratos con delincuentes. Hay por ahí una periodista francesa que le acusa de haberlo intentado hace unos años así que, cuando menos, el tipo tiene una trayectoria borderline.

La calificación penal de los hechos no me corresponde y es irrelevante para mi tesis: el comportamiento es, en el mejor de los casos, reprochable e inhabilitante para cualquier cargo público. Como también en los casos de Villar y, especialmente, en el de Teddy Bautista y sus cómplices porque, en general, la policía no monta escándalos cuando la cosa no tiene visos delictivos.

En este foro he defendido el canon digital y he criticado la Ley Sinde anti-descargas. Son cuestiones opinables y entiendo que el corporativismo de la SGAE es legítimo por más que me parezca una aberración la manera en la que defienden sus intereses, buscándose enemigos a cada paso que dan. Ahora bien, el crimen, la corrupción y el caciquismo con dineros de origen público son intolerables y me parece muy bien que los poderes públicos traten de ponerles coto.