Supermanzanas y el derecho al coche

Albert Sales

La puesta en marcha del programa de “superilles” (supermanzanas) por parte del Ayuntamiento de Barcelona ha reavivado curiosos debates sobre movilidad y urbanismo en la ciudad. Sirva aquí la palabra curiosos como eufemismo, porque la mayoría de las opiniones que tertulianos y comentaristas vierten en medios y redes sociales reproducen argumentos trasnochados sobre el protagonismo del automóvil en la ciudad, que no por ser usados miles de veces adquieren cierta racionalidad.

Las supermanzanas pretenden recuperar el espíritu de la planificación urbanística de Ildefons Cerdà y crear unidades de tres por tres manzanas de edificios de l’Eixample en las que sólo se permita el tráfico local, de modo que el resto del tràfico se concentre en las calles y avenidas periféricas, creando un espacio pacificado de nueve manzanas y sus tramos de calle interiores. Sin duda, la prueba piloto que ha puesto en marcha el consistorio barcelonés debe ser sometida a debate una vez valorado su funcionamiento. Pero el nivel discursivo de campaña anti-colau que se desencadena con cada proyecto del Ayuntamiento de la capital catalana no permite discusión alguna que despliegue argumentos más extensos que un twit.

Fruto del estado de opinión generado en los últimos días, he tenido la oportunidad de mantener conversaciones de lo más variopintas con gente de mi barrio que, dicho sea de paso, no está afectado por estas pruebas iniciales, no forma parte de l’Eixample, y hace veinte años que sufre intervenciones urbanísticas para reducir el tráfico rodado y facilitar el uso del espacio urbano por parte de los peatones. Un jubilado que ya no conduce afirmaba que “no lo ve claro” y que “esta gente (refiriendose al equipo de gobierno del Ayuntamiento) quiere llenar la ciudad de bicicletas”; un comerciante defendía con convicción que en los barrios donde se hagan supermanzanas el pequeño comercio perderá afluencia; una vecina que decía que de haber sabido que cada vez sería más complicado moverse en coche por la ciudad no se lo habría comprado; una señora que, enfadadísima, preguntaba si el Ayuntamiento cree que esto es Holanda…

Las supermanzanas son una concreción técnica más de las múltiples estrategias puestas en marcha desde hace décadas para limitar el reinado del automóvil en las ciudades. La demagogia usada en las campañas de acoso y derribo al gobierno municipal de Ada Colau, no hacen más que hacer retroceder los debates tres décadas. Cualquier ciudad que pretenda labrarse un futuro sostenible debe profundizar en políticas de movilidad que limiten, todavía más, el uso del automóvil. En el caso de Barcelona, la medidas en ese sentido se vienen impulsando desde finales de los 80, con gran aceptación de los vecindarios y con excelentes resultados en la mejora del espacio público para la vida cotidiana.

La preocupación de algunos por un proyecto que apenas se han molestado a conocer sitúa los discursos en una superficialidad con la que es difícil lidiar para pensar las ciudades del futuro. Si todavía estamos discutiendo sobre el “derecho al automóvil privado” ¿cómo nos vamos a plantear los riesgos reales de mejorar la calidad de vida en la ciudad? De hecho, un riesgo real que nadie comenta para los vecindarios que consigan reducir el tráfico es la gentrificación que acompaña a las mejoras en el espacio urbano. Un equipo de investigadores del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals (ICTA) de la UAB, publicaba una investigación hace unas semanas en la que mostraba cómo el crecimiento de los parques y zonas verdes en algunas zonas de Poble Nou y Barceloneta habían empujado los precios de las viviendas a la alza y habían acelerado el proceso de expulsión de población de renta baja. Sin un crecimiento significativo del parque de vivienda social, corremos el riesgo de mejorar la ciudad para hacerla más exclusiva.

 

13 pensamientos en “Supermanzanas y el derecho al coche

  1. Me resulta entrañable que el articulista se queje del escaso “nivel discursivo de la campaña anti-Colau”, que tiene “una superficialidad con la que es difícil lidiar” y que lamente la “demagogia usada en las campañas de acoso” a esa alcaldesa. Me parece que está describiendo lo que fue la práctica de Ada Colau a lo largo de su trayectoria, esa que le aupó al ayuntamiento, gracias a los votos de…. lúcidos votantes, nada superficiales, ni demagógicos, ni proclives al acoso a los gobernantes que no son de su cuerda, etc… En fin.

  2. Pese al uso de palabros como gentrificación, que luego he creído entender en su contexto, me ha gustado el artículo. Las super manzanas estarán bien o estarán mal – a mí me parece que lo primero – pero seguro que serán criticadas a mansalva sólo por ser Colau quien las propone. En Barcelona CiU limitó la velocidad a 80 en la circunvalación y las críticas no fueron nada comparadas con las que sufrió Carmena cuando limitó la velocidad a lo que fuera por la contaminación desatada. Qué se ha creído esta gente? Qué pueden gobernar sólo porque han conseguido alianzas? Gobernar gobernar es algo que está reservado a los que sabemos y estas cosas que proponen son como poco chorradas si no directamente el horror.
    Hay mucho de lo anterior.
    Y por cierto, Javier, no sé los votantes de Colau pero no creo que Colau elle-meme haya pecado de demagogia ni un pelo en su campaña contra los desahucios. Que a usted no le guste ella y/o sus votantes, es otra cosa, bastante coherente con sus postulados en general. Pero dejarse la piel manifestándose delante de las casas para que no desalojen a viejos y niños tiene bastante más de heroicidad que de demagogia. Y por eso se ganó la credibilidad que los políticos tradicionales han ido perdiendo.

  3. Colau y Carmena o llevan clarinete:
    Si hacen cosas del ambito de politica municipal, como medidas de este tipo u otras destinadas a favrecer la movilidad etc…son Comunistas.
    Si hacen política social etc., son demagogas.
    Si las medidas cuestan, porque se gasta irresponsablemente.
    Si no cuestan , porque son puro postureo y demagogia.
    Y así todo.

    Yo les digo que ánimo, que en mi opinión no lo están haciendo nada mal, sino muy razonablemente bien..y que desde luego , aplicable al caso del Madrid quizás más, superan por varios cuerpos cualquier gestión municipal de las últimas dos décadas.

  4. Me alegra que Colau recupere a Ildefons Cerdà. Carmena tiene un buen ejemplo cerca, uno de los discípulos de Cerdà, Arturo Soria, y su Ciudad Lineal. Eso es hacer ciudad. Menos “operación Chamartin” y más Cerdá o Arturo Soria. Mi aplauso.
    ::
    También es para reflexionar que el partido que acabó con ETA ( PSOE) es el que va a sufrir el mayor castigo del electorado vasco. Aten esa mosca por el rabo.

  5. Entiendo la confusión del momento y el desastre que viene sobre el PSOE; pero decir, Polonio , que el PSOE es el partido que acabó con ETA rompe con los más nobles acuerdos que se han logrado en España contra sus enemigos.
    En la ETB , esa televisión que no ven los vascos, por paleta y aburrida ( 1000 personas de plantilla , 60.000 € sueldo medio) pudimos asistir a ese ” minuto de oro ” entre la candidata de Podemos y Alonso a propósito de qué es lo que se considera víctima del terrorismo. En lugar de derivar la cuestión a Mendía con pase torero diciendo más o menos ” a mi que me cuenta , nosotros no gobernábamos, pregúntele a Mendía ..etc “, respondió dubitativo como hombre de estado , bastante bien.
    Introducir una pregunta de ese tipo de forma lánguida por parte de la candidata de Podemos a quien no debería ser su destinatario , señala las malas artes de la dueña de una finca que ha causado sensación entre sus bases.
    Discúlpe Sales por esta asonancia pero trae un asunto al foro muy técnico y con referencias que me son antipáticas.

  6. Mil gracias al Sr Sales por su aportación referida a las supermanzanas, ya que nos devuelve la cuestión de la movilidad a este espacio de debate. Vamos a ver como sale el experimento y si realmente el consistorio tiene bien pensado como aprovechar las oportunidades que ofrece para ofrecer más espacios a una ciudadanía acostumbrada quedar relegado a los laterales de las calles para no morit atropellada. Décadas y décadas de andar así no son fáciles de erradicar. El problema, no obstante, desde el punto de vista de la movilidad, es que esta no estan elástica como para reducirse mecánimante si no se ofrecen medidas alternativas. Las dos grandes aportaciones que ha recibido la ciudad en los últimos tiempo, como son el establecimiento del sistema reticular de autobuses y la apertura de la L9 no bastan para solucionar el principal problema, que es la accesibilidad desde las ciudades del exterior. De eso Madrid sabe un rato también…

    Luego lo de Podemos y PSOE en Euskadi ya veremos como va, pero nos precipitamos un poco devolviendo la confianza tan rápidamente al poder predictivo de las encuestas.

  7. Genial el símil de Rosa Díez.
    Me pareció ver a Savater allí arriba escabulléndose para no bajar con ella.

  8. Aquí si que cabe parafrasear el famoso dicho que pretendía cerrar la polémica Sartre-Aron : « Prefiero equivocarme con Savater que acertar con Díez »
    Como dice Fernando: ‘‘Camus, hoy, en el mundo terrorista, nos ayuda a distinguir entre los verdugos y las víctimas’’.
    Ha sido consecuente y sabio. Una bendición para quienes le hemos seguido.

  9. Con el coche aquí pasa como con las armas en los USA, tanto da lo que maten yo tengo mi derecho a portar una. Además de cuanta parte de nuestra economía es fábrica de motores?
    Y como dice senyor_j hay que hacer más con el transporte público.

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