Stan Lee y el valor del dibujante

Julio Embid

Si eres uno de las pocas personas que no sabía quién era Stan Lee, esta columna viene para contártelo. El mes pasado falleció a los 95 años el escritor neoyorquino Stanley Martin Lieber, más conocido como Stan Lee, fundador del gigante de los cómics Marvel y autor de personajes como Spider-Man, Hulk, Iron Man, Daredevil o La Patrulla X. Quizá no hayas ido a ver ninguna de las películas de estos superhéroes, pero resultaría raro porque, desde hace diez años, son las películas más vistas por todo el público en los cines de todo el planeta. Permíteme que te muestre la magia de una mitología universal que abarca de las megalópolis de Japón hasta el último rincón de Teruel. Llena de valores y compromisos.

Stan Lee era un joven judío de familia humilde que creció leyendo a los grandes de la literatura de aventuras del siglo XIX como Robert Louis Stevenson o Arthur Conan Doyle, autores respectivamente de bestsellers como “La Isla del Tesoro” o “Las aventuras de Sherlock Holmes”. Y como ellos, influirá en la imaginación de millones de niños y niñas de planeta haciéndoles partícipes de viajes galácticos, martillos mágicos y vuelos entre los rascacielos de Manhattan a través de sus historias. Pero a diferencia de sus predecesores y competidores, la obra de Stan Lee comparte un punto esencial, sus personajes son humanos y tienen debilidades. Mientras que Supermán es un dios todopoderoso y bondadoso, Tony Stark tiene problemas con el alcohol. Mientras que Batman es un multimillonario de una ciudad ficticia, Peter Parker, alias Spider-Man, trabaja como fotógrafo porque no llega a fin de mes para pagar el alquiler de un piso en su barrio de Queens.

Hace cincuenta años, en 1968, Stan Lee escribía una columna en una revista de Marvel que decía lo siguiente: “Dejemos las cosas claras. La intolerancia y el racismo están entre los males sociales más mortíferos que están plagando el mundo hoy día. Pero, a diferencia de un equipo de supervillanos disfrazados, no pueden ser detenidos con un puñetazo, o con una pistola de rayos. La única manera de destruirlos es exponerlos – para revelarlos como el insidioso mal que son en realidad. La intolerancia es un odio irracional – un odio ciego, fanático, indiscriminado”. En aquel año, en EEUU asesinaban al reverendo Martin Luther King en un motel de Tennessee donde estaba protestando por los bajos salarios de los trabajadores municipales de limpieza. Resulta esencial que un joven y afamado redactor jefe de la “Casa de las Ideas” diese la cara frente al racismo. La cultura nunca puede ser neutral cuando, como en todos los conflictos, la neutralidad y el no hacer nada, siempre favorece a los poderosos frente a los débiles. Hace un par de años, hubo una protesta de algunos lectores por haber convertido al primer personaje que guionizó Stan Lee, el Capitán América, en un antifascista. Lo cierto es que el Capitán América siempre fue un antifascista y en su primer número en 1941, meses antes de que EEUU entrase en la Segunda Guerra Mundial, le soltaba un puñetazo en la cara a Adolf Hitler. A Stan Lee le debemos la creación de esta mitología universal como a los pensadores Homero y Hesíodo les debemos la recopilación de las leyendas helénicas para forjar una mitología griega que perdura en el arte hasta nuestros días. Por el volumen de sus ventas y el carácter planetario de su producción puedo afirmar sin pudor que se encuentra junto a Miguel de Cervantes, William Shakespeare o Walt Disney en el Olimpo de los creadores. Esta mañana, yendo al trabajo, vi a un niño con una gorra de Spider-Man entrando en un cole de Zaragoza ayudando a su hermana pequeña a superar un charco en un bordillo y sonreí. Y es como nos enseñó el maestro Stan Lee, “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. Y hay valores como la justicia, la igualdad o la libertad que siguen siendo atemporales, imprescindibles e ineludibles. ¡Excelsior maestro!

5 pensamientos en “Stan Lee y el valor del dibujante

  1. Hablando off topic, debate sobre el debate.

    Un dia habrá que hablar de Vox, reconozco que no es algo que me entusiasme porque lo considero muy poco interesante. Creo que es la vertebreación política de aquellos a los que en su identidad social no les queda otra cosa que basicamente odio, y, los dias buenos, resentimiento. Contra estos, contra aquellos, contra aquellas etc. Ya hay escritos discursos de altura contra el fascismo, así que bastará con pegar un par de ellos. O el link. Como dije ayer, hablar, siempre hablar con todo el mundo, aunque a veces se vuelva espantado. Es así como hay que funcionar.

    Si me apetece comentar el psicodrama en el que ayer se convirtió el debate público, donde hubo exhibición de víscera y de fobia con alumbramiento de teorias politicas de la precisión y sutileza de accidentes de trafico. Cuanta gente reclamaba haber previsto eso, cuanta otra aducía que esto le daba la razón en aquello. Vamos, una tomatina de Buñol pero con bytes.
    El resumen de tan vibrante intercambio fue algo asi como “Sube Vox, el PSOE baja, el PP se estampa y bronca de aupa a las feministas/cualquier grupo izquierdosillo”.
    Creo que hay que darle el valor de catarsis colectiva, a la que es tan dada “la izquierda” o “lo progre” cada vez que hay un revés, porque como reflexión política, su valía a la vista está. En fin, tila o sustitutivo.

    Y por último, para emociones fuertes, prepárense lo que yo diría que es el proceso de salida de Susana Diaz. Siempre la consideré una auténtica animal política, o me he equivocado yo o las circunstancias no le han sido propicias.llegaba, se quiera ver o no, a una nave en declive. Probablemente la historia le debe algo, pero la verdad es que veo dificil su continuidad. Demostrando que es correosa, morirá matando , aquello de “Este chico no vale, pero nos vale” es un error de juicio para la historia. No me convence ese discurso político donde la españolidad ( en ANDALUCIA) abunda desproporcionadamente. Es un poco sucedáneo de Bono solo que a este le salió mejor y encima, después de oponerse al candidato, acabó de ministro. Y, ulteriormente, con todo lo malo que tiene un gobierno de derechas y hasta con Vox, hay algo positivo en que cambie la administración después de 36 años. (Palabras que me perseguirán)
    Habra mas tiempo para extenderse sobre temas anejos a esto, seguro.

  2. Empezamos pronto y ya quiero matizar “Hablar con todo el mundo” mientras sea posible, evidentemente

  3. Andalucia y Catalunya han sido para el PSOE su base electoral fundamental para poder gobernar.

    Malos tiempos para la lírica.

    Por eso me refugio en las series de Marvel para Netflix.

    Buen antídoto….jeje.

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