Sigue oliendo a podrido

Millán Gómez

La derecha ha intentado históricamente vincular su autoridad en las declaraciones con una forma de hacer política responsable, convincente y firme. Como si el vocablo “duda”, matriz necesaria en cualquier reflexión, no existiese en su diccionario particular. Un intento de pose, actitud y mensaje al electorado. Nosotros tenemos nuestras ideas claras y así las vamos a aplicar, vienen a decir. La política se basa en varios factores, entre ellos iniciativas, aplicación de las mismas y comunicación de la gestión hacia la opinión pública. Zapatero, por ejemplo, no fue capaz de hacer calar en la sociedad algunas de sus reformas más eficaces y contemporáneas. Gestionó notablemente entre 2004 y 2008 y, si bien mejoró en apoyo electoral en 2008, esas reformas muy positivas y valientes se disiparon en el recuerdo colectivo. Los electores priorizaron la cuestión económica por encima de muchos otros factores vinculados con la economía o derivados de ella.

En la época más dura, desde el punto de vista económico, durante la estancia de Zapatero en La Moncloa, la derecha, entonces en la oposición, nos había dicho que cuando ellos llegasen los mercados notarían ipso facto su seguridad y los datos sonreirían hacia la piel del toro. Es responsabilidad parcial de este Gobierno lo que está ocurriendo en estos momentos. Las decisiones que han tomado desde su llegada al poder son de ellos y nadie más que ellos. Vivimos consecuencias negativas de la gestión precedente, por supuesto, pero según avanza el tiempo esa responsabilidad previa será menor proporcionalmente y aumentará la del actual ejecutivo. Si bien es cierto que de aquellos barros, estos lodos, también deberán asumir su responsabilidad quienes habían afirmado sentencias solemnes en campaña electoral (es decir, desde que se recuenta al 100 % las papeletas en las elecciones generales de 2008) anunciándonos un cambio de viento que no se está produciendo. Es de agradecer que desde el Gobierno actual, en ocasiones, se nos diga con total sensatez que no vamos a mejorar y varios eufemismos válidos, pero hubiese sido preferible que lo hubiesen realizado desde el principio. En síntesis, si comparamos al PP de la oposición y al PP del Gobierno sí nos han engañado (entiendo que conscientemente algunos, otros inocentemente), ni mucho menos tanto el Gobierno.

La escena de Rajoy dándose la vuelta ante la presencia de los medios de comunicación en el Senado fue del todo surrealista. Primero, porque se produce en una cámara muy poco eficiente (a pesar de las demandas del, por ejemplo, finado Manuel Fraga o Xosé Manuel Pérez Bouza, ya ex – BNG) y resulta reveladora y simbólica de la situación política actual. No es Rajoy, ni mucho menos, el único dirigente político que se niega a responder a los medios. Más bien se cuentan con los dedos de una mano aquellos dispuestos a ser interpelados por los medios con tranquilidad y sin límite de preguntas. Esa mentira política apellidada Gallardón, al que tanto le rieron las gracias algunos progresistas, es un ejemplo meridiano de falta de respeto a los medios. Ni siquiera tuvo Rajoy la socarronería de Jordi Pujol cuando decía aquello de “ara no toca”. Todo comenzará a mejorar el día que los medios de comunicación nos revelemos unitariamente respecto a estos desplantes. La Asociación de Prensa de Madrid lo lleva demandando desde hace tiempo. Este gremio, tan falto de cohesión, necesita reivindicaciones conjuntas. Y, también, una mayor empatía con esa masa acrítica que parece poblar este país que te dice sin tapujos que no importa que los agentes sociales no hagan declaraciones. Como diría el otro, parece que tenemos lo que nos merecemos. Algunos, mientras tanto, preferimos revelarnos cívicamente ante lo que no queremos que sea nuestro país: una república bananera.

9 pensamientos en “Sigue oliendo a podrido

  1. “Algunos, mientras tanto, preferimos revelarnos cívicamente ante lo que no queremos que sea nuestro país: una república bananera.”

    Eso, mejor que siga siendo una monarquía bananera… 🙂 Lo siento pero me lo pone a huevo

  2. Y respecto de la ultraderecha peruana les digo lo siguiente:

    Parendo legibus ordo servatur. Obedeciendo las leyes se guarda el orden.
    Por: Aldo Callalli Pimentel.

    Lima-Perú.
    adelantecronopio@hotmail.com
    http://cronopiocortazar.blogspot.com
    http://cronopiocortazar.lamula.pe/
    13 de abril de 2012.

    Si hay algo que caracteriza el pergeño de algunos fujimoristas es sin duda su incesante proclividad, casi patológica, hacia la mentira y el engaño. Las recientes declaraciones del hijo del dictador, que hoy purga condena por sus crímenes contra los derechos humanos, así lo confirman. Queda claro que el fujimorismo sigue siendo presa de sus propios fantasmas, los del galifardismo y la trapaza.

    Ahora, el retoño del dictador suele ser virulento en su prosodia, pero nada inteligente en su discurso. Llega incluso a confundir uno que otro concepto, en una desopilante muestra más que donde no hay es porque Dios no puso.

    En primer lugar, el benjamín fujimori afirma que el golpe de Estado del 5 de abril de 1992, fraguado por su padre en complicidad con sectores castrenses y civiles, fue desde su punto de vista una medida “necesaria” ya que “el contexto lo justificaba”. En pocas palabras, una suerte de eterno retorno al pragmatismo político de Maquiavelo. Menciona también que: “los senderistas estaban a punto de tomar Lima”. Sin embargo, los informes de inteligencia revelarían luego que este grupo terrorista nunca tuvo la capacidad suficiente para equilibrar su poder armado con los de las fuerzas del orden. La captura del asesino ‘gonzalo’ evidenció por ejemplo la fragilidad organizacional y la mediocre logística de este grupo genocida. El denominado “equilibrio estratégico” era tan sólo una fanfarronería del cabecilla terrorista.
    En segundo lugar, el hijo del dictador llega al paroxismo verbal cuando afirma que “el 5 de abril de 1992 no fue un autogolpe, sino más bien un contragolpe por parte del Congreso de oposición de entonces”. Sin duda, las palabras del también congresista, ¡qué tal distinción!, adolecen de una total y absoluta fatuidad en su persona que le impiden otorgarle claridad a los conceptos que utiliza. O acaso nos vendrá a decir luego que el confucionismo es el ‘arte de la confusión’. Empero, los adláteres de ‘la naranja mecánica’ deben de estar más que confundidos con cada declaración del hijo del dictador. La teoría del Estado es clara; el contragolpe es una medida política que puede ser dirigida por diferentes grupos organizados de la sociedad contra un sistema que ha sido establecido a partir de un golpe. Un ejemplo meridiano de contragolpe lo constituye el histórico levantamiento del 13 de noviembre de 1992; el mismo que en esencia fue un contragolpe de sectores castrenses democráticos contra la dictadura fujimontesinista instalada tras el autogolpe del 5 de abril de 1992. Una lectura de Carl Schmitt y Giovanni Sartori le vendrían bien al hijo del dictador con miras de esclarecer sus valetudinarios conceptos, que adolecen de una caquexia cognoscitiva.

    Finalmente, en un típico ejercicio de ucronía fujimontesinista nos dice que: “¿Cuál hubiera sido la tragedia del Perú si no se daba el 5 de abril de 1992?”. El hijo del dictador debería ejercitar más bien una analepsis para recordar que una de las grandes tragedias del Perú tuvo como punto de arranque el golpe de Estado de aquella fecha. Fueron años de sistemática corrupción, quiebre de las instituciones democráticas y violación de derechos. Esa es la gran tragedia del Perú que no debe volver a repetirse. Por ello, es importante entender que: Parendo legibus ordo servatur. Obedeciendo las leyes se guarda el orden.

  3. Es un fotomontaje…se nota que el arbol donde se aguanta el elefante es de atrezzo….por cierto ,es el mismo elefante encontrado transpuesto en una cacharreria que ha estado comportandose como el gobierno durante sus 100 primeros dias de mayoria absoluta.
    Lastima que este gobierno no haya sido abatido a tiros por El Rey ,el pobre ha tenido que ir a desahogarse a Botsuana. y encima se fractura la cadera cuando se tomaba unas copitas,todo por la salud mental de los españoles.

    Por mucho que se empeñe mi hijo,El Rey es mas republicano que toda la curia popular.

  4. ¡Vaya fecha para cazar elefantes!
    ¿No se les podría pedir a toda la familia que entreguen las armas y renuncien a la violencia para siempre?
    Si es que parece que les ha mirado un tuerto….

  5. Espero que a ninguna cadena de televisión se le ocurra poner la película Dumbo esta tarde. Sería el fin de la monarquía.

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