Selfis y pánico al día siguiente

Guridi 

Arrancó la campaña del PSOE con un minúsculo acto en Madrid, en la Plaza de Pedro Zerolo. El pobre Pedro se hubiera puesto muy triste al ver cómo negaban el asiento a algunos de sus colaboradores más cercanos en un acto que, supuestamente, era un homenaje a su persona.

El acto ha sido pequeño, en una plaza de configuración poco agradecida y con muy poca asistencia. Las caras del personal de Ferraz eran un poema. Y cuando el mitin terminó, mientras recogían, comentaban con preocupación la poca asistencia y el negro panorama que pinta el CIS. La gente meneaba la cabeza, comentando incrédulos que no era posible que Patxi López se quedase sin escaño tras ser Presidente del Congreso. Los madrileños comentaban con sorna que el corte en el Congreso suele estar en el puesto en el que esté Ángeles Álvarez.  

Mientras, los elegidos por Pedro se felicitaban a sí mismos haciéndose “selfies”. No se creen las encuestas y, además, están muy contentos porque es la primera vez que están 100% al mando de algo. El resultado, aparentemente, les da igual. En tanto sigan al mando.  

Se prevé una campaña floja, con el esfuerzo de unos pocos militantes, que ayer por la noche hicieron eso de la pegada de carteles. Un rito que es risible para los grandes estrategas, pero un gesto imprescindible para los veteranos que acumulan campañas y nunca han tenido cargo.  

Los y las militantes más veteranos están horrorizados de que Podemos pueda lograr el sueño anguitiano del “sorpasso” y muchos comentaban con resignación que se temen que el final de campaña esté más centrado en las puñaladas precongresuales que en intentar ganar las elecciones. 

“Es posible que en el acto de fin de campaña, que es en Sevilla, Pedro se traiga a Madrid la puñalada puesta”, decía un trabajador de actos públicos. 

Los periodistas, en sus corrillos, expresaban su desgana por tener que cubrir otra campaña, por volver a escuchar los repetitivos discursos de Pedro Sánchez y comentando que es posible que la militancia socialista esté tan desganada como la tribu de la prensa. 

Entonces, ¿al día siguiente, qué? El panorama no mejorará si se mantiene el reparto de fuerzas entre derecha e izquierda. Y el PSOE es el partido que más tiene que perder en ese escenario.

Ahora todos parecen conscientes por fin de que el objetivo de Podemos era destrozar al PSOE. Ahora todos caen en que fue un error echarse casi a ciegas en brazos de Ciudadanos. Ahora parece más claro a todo el mundo que Pedro Sánchez no anda falto de valor, pero sí de capacidad. Y tener al lado a gente como Fumanal, Luena,Hernando, López o González Veracruz no aumenta en absoluto su capacidad. Más bien deja en evidencia las carencias de todos ellos.  

El caso es que al PSOE no le falta talento todavía. Pero está latente o desaprovechado. Ante la pregunta de qué puede pasar el día después, la gente piensa en ese talento y tiene algo de esperanza.