Segunda opción

Millán Gómez

El PSdeG celebra su particular Congreso el próximo 11 y 12 de marzo. El liderazgo de Pachi Vázquez, Conselleiro de Medio Ambiente durante el bipartito, nunca se terminó de consolidar. En un primer momento, su aparición fue provisional para liderar a la segunda formación más votada por los gallegos en la previsible travesía por el desierto tras la incontestable victoria de Alberto Núñez Feijóo. Se le consideró un recambio temporal, que bien podía confirmarse hasta las siguientes autonómicas o dejar paso a otro dirigente. Por entonces, estamos retrospectivamente en 2009, las miradas apuntaban a José Blanco, mandamás del PSOE y quien consiguió revitalizar a los socialistas en el entonces peor momento de su historia de la Transición tras la mayoría absoluta del PP en 2000. Los tiempos cambian y ahora ya podemos hablar del segundo peor contexto del PSOE desde los años setenta. A Blanco se le descartó hace unos meses una vez conocida su presunta relación con el empresario corrupto Jorge Dorribo. Ahora, visto en perspectiva, la sensación es que Blanco saldrá previsiblemente inocente, con lo cual esa puerta quedará abierta, en un principio para futuros comicios, no para los próximos dada la intención de parte del PPdeG de adelantar las elecciones, cuestión que Feijóo no tiene tan clara a día de hoy.

Las encuestas internas que manejan los populares les otorgan una horquilla de entre 38 diputados (mayoría absoluta) y 41. Apenas puede presumir Feijóo de un balance positivo en su gestión. El problema para la oposición es que ellos tampoco, inmersos en luchas internas. La situación del BNG ya la he comentado hace pocas fechas. Pachi Vázquez, líder del PSdeG, un día dice que ve perfecta una alternativa a su gestión y otro día lo contrario. Poco dice en su favor cuando declara lo segundo. El problema de los socialistas es su incapacidad para articular un proyecto común para Galicia. Son una red de destacados (minoritarios, pero algunos hay) dirigentes municipales, pero incapaces de mantener una voz global que transmitir a la sociedad gallega. Asimismo, el desconocimiento sobre Pachi Vázquez es general. No es un líder carismático ni brillante. Lo más curioso de la oposición gallega es que achaca al Gobierno de la Xunta que no gobierna, pero en cambio cuando se les interpela sobre un posible adelanto electoral les entran los sudores fríos pues les coge con pie cambiado. Se cumplen ahora tres años de la victoria de Feijóo y la izquierda gallega continúa silbando.

Elena Espinosa, ex – Ministra con Zapatero, será previsiblemente la alternativa a Pachi Vázquez. En principio, Blanco está de su lado, cuestión diferente es si le dará su apoyo de forma explícita. Tampoco parece Espinosa la dirigente más ilusionante para la militancia y los potenciales votantes, pero cuantas más opciones claras y bien estructuradas, mejor. Porque Galicia necesita una Xunta y una oposición fuertes. La mayoría social en Galicia es del PPdeG en cuanto a siglas, ideológicamente se ha demostrado que no tanto. El problema para los intereses de las otras formaciones es su incapacidad para transmitir un mensaje alternativo. La clave para el futuro del PSdeG estará en la provincia de Lugo, donde gobiernan los socialistas tanto en la diputación como en el ayuntamiento de la capital.