¿Se acabó ya la broma?

Guridi

Parece que con las prisas de tener un pacto que presentar ante la militancia este sábado, Pedro y compañía han firmado cualquier cosa. Porque lo único que querían era tener algo que presentar y no tanto lo que presentaban. Y así ha salido lo que se nos presenta a los militantes socialistas este sábado.

Se le ha dado a Pedro Sánchez -y yo así lo he pedido- la oportunidad de formar Gobierno. Pero esperábamos que no fuese a cualquier precio. Teníamos a un lado a los que nos quieren llevar más a la derecha (Ciudadanos) y a los que hacían un teatro de negociación cuyo objetivo es destruirnos (Podemos). Pedro Sánchez ha dado a ambos lo que pedían. A Ciudadanos la firma del líder del PSOE en un documento vergonzoso, se mire por donde se mire, y a Podemos la excusa para decir que el PSOE es un partido de derechas que no quiere hacer cambios reales.

Pedro pudo elegir un papel de izquierdas en la oposición. Los liderazgos serios quizá se vean en esos instantes ante sus espejos definitivos. Zapatero fue un ejemplo de eso y no tuvo problemas en pasar cuatro años haciendo una oposición responsable, pero coherente con un programa y unas ideas netamente de izquierdas. Si Pedro se hubiera conformado con eso, si hubiese asumido de una vez el proyecto colectivo del PSOE y lo hubiera defendido, seguramente hubiese ganado unas primarias de nuevo, fuera quien fuese el rival.

Pero el proyecto de Pedro siempre fue Pedro.

Su afición a mirarse al espejo y no a su alrededor le ha llevado a firmar un papel muy de derechas que, por cierto, también es de oposición. Porque las cuentas no salen. Las cuentas no han salido en ningún momento.

Antes que elegir hacer un papel de izquierdas en la oposición, ha firmado un papel de derechas y seguirá también en la oposición.

Por mi  parte creo que ya hemos tenido suficiente.

Mañana iré a votar en la consulta. Y no lo haré mediante la web, porque conozco demasiado bien cómo son los recuentos digitales de Luena, Óscar López y de Veracruz. Iré en persona a mi agrupación y voy a votar “no”. Me gustaría que hubiera una mayoría de noes, pero lo que de verdad me gustaría es que la gente votase en conciencia.

¿Qué queréis votar, compañeros y compañeras, por el líder o por el partido? Votar al líder no le va a convertir en presidente del Gobierno, ni va a solucionar la progresiva desintegración del partido. Ya ha habido un aluvión de bajas en toda España nada más conocerse el pacto con Rivera.

Me encantaría que la gente votase lo que de verdad le dictase su conciencia, no lo que le sugiera su Secretario General, ni lo que diga el tertuliano de cabecera. El documento está por todas partes. Es posible leerlo y pensar sobre él de aquí al momento de votar.

¿Vamos a votar por más promesas rotas sobre nuestras convicciones de izquierdas? ¿Vamos a dar más carrete a un líder del PSOE que no parece del PSOE? ¿Vamos a prolongar esta parodia de negociaciones, que está más hecha a efectos de legitimarse internamente, que de solucionar los problemas del país?

¿Tan faltos de ideas estamos que vamos a firmar un documento repleto de ideas de otros y con apenas alguna nuestra?

¿Vamos a dejar que se nos siga yendo gente? ¿Que nuestros votantes y simpatizantes dejen de considerarnos la alternativa de izquierdas?

El sábado id a votar. Y votad con el corazón. Votad con la fuerza de vuestras convicciones y no votéis pensando en estrategias, plazos o conveniencias, porque nada de eso nos ha valido, ni nos vale ya.

Así que votad y, por favor, votad para que se acabe la broma. Ya no tiene gracia.