Rosa Díez, al descubierto

Millán Gómez  

A Rosa Díez no le molesta que la llamen “facha”. Así, como lo leen. Esta declaración y otras propias de su estilo las realizó en su blog personal en la web de UPyD, ese partido que comete errores incluso lingüísticos en su nombre. Además, dejó una frase para la historia: “Dejadme que os diga que si esta revolución triunfa, todas estas cosas dejarán de ser revolucionarias”. Rosa Díez es una mujer que considera que se merece el poder por decisión divina y que todo aquel que difiera de esa realidad está equivocado. Considera que la verdad absoluta la tiene ella y sólo ella. No hay matices. Es ella y punto. Y eso que no ha nacido en el mismo Bilbao.

  

Se considera a sí misma una revolucionaria aunque no tenga programa político más allá de lanzar improperios contra Zapatero por su política antiterrorista. Cuando le preguntan sobre otra materia silba y mira hacia el infinito, y el motivo es evidente: necesita crispar el ambiente para recaudar votos y  su única especialidad es la política antiterrorista. Nunca ha soportado que el ahora Presidente del Gobierno ganara las primarias en el verano de 2000. Desde entonces, su resquemor y la herida de la derrota no han cicatrizado. Vivir con tanto rencor es malo y para muestra un botón: Rosa Díez I de España. Dice que si sus ideas (que son dos e igual nos estamos pasando) triunfan, nada volverá a ser igual. Por lo visto ya no habrá nada más por lo que luchar. El mundo será inmejorable a ojos de esta señora, la misma que dice que pone nervioso a Zapatero cuando interviene en el Congreso. Confunde sus deseos con la realidad porque en la retina aún recordamos la intervención de Zapatero en la Sesión de Investidura cuando la puso de vuelta y media y le dijo verdades como puños. El Presidente del Gobierno no le sigue la corriente y no cae en sus provocaciones. No hace daño quien quiere sino quien puede.

 

 Díez se apunta todos los logros. A poco tardar nos dirá que ella ha sido la impulsora del alto el fuego firmado por Israel y Estados Unidos o que las propuestas de Obama son una copia de sus reflexiones de hace veinte años. Gracias a ella, el nostálgico de dictaduras superadas y uno de los líderes del nacionalismo español, Mayor Oreja, es el candidato del PP para las elecciones europeas. Y esto no lo digo yo, lo dice la propia Díez tal y como confirmó Mayor Oreja en un piropeo recíproco, digo entrevista, con el golpista Jiménez Losantos. Hombre, Rosa, sabíamos que eras del PP pero tampoco hace falta que lo digas tan claro porque de tus declaraciones se extrae que eres tú quien decide los designios del PP y no Mariano “Poulidor” Rajoy, y que lo que tú digas va a misa, aunque tu partido sea teóricamente laico y tengas tus minutos electorales cada mañana, tarde y noche en la cadena de los obispos. Hay gente en el PP que critica al bipartito gallego y les pide que se presenten juntos a las elecciones. Después de las declaraciones de Mayor Oreja (aquel hombre que vivió con “extraordinaria placidez” el franquismo) donde dice que Rosa Díez y él defienden lo mismo, ¿por qué no se presentan juntos a las europeas? De la misma forma que puede revalidarse la lista conjunta de Galeuscat o de Europa de los Pueblos podrían presentarse en coalición bajo un nombre solemne tipo “España 2009” o algo así.

 

 A Rosa Díez no le importa que le llamen “facha” porque busca ganar votos en ese tipo de electorado, al que ella misma pertenece. Pensaba que el partido que creó a su imagen y semejanza iba a restarle votos al PSOE y por eso recibió y recibe el apoyo de la derecha mediática. Pero su objetivo no lo está consiguiendo y se está volviendo en su contra. El PP, según las últimas encuestas, es el máximo perjudicado de la subida de UPyD. Díez pretendía quitarle votos a Zapatero porque nunca ha sabido digerir su derrota en las primarias. Lo que debían entregarle al PSOE es un premio a la paciencia por haber mantenido en sus filas durante varios años a una mujer que teóricamente representaba al PSOE y a sus votantes y lo único que simbolizaba era a la derecha más reaccionaria de este país. La sociedad española es más madura de lo que ella pensaba y si está aumentando sus apoyos (algo tampoco tan complicado porque parte de un solo diputado, no lo olvidemos) es porque en algunos momentos está desbordando por la derecha a Rajoy (que ya es mucho desbordar) y trayéndose consigo votantes conservadores. Rosa Díez busca el cuerpo a cuerpo con Zapatero para soltar titulares que luego puedan ser llevados a las primeras páginas de periódicos, radios y televisiones de la derecha de este país y tener su minuto de gloria. UPyD pretendía restar votos al PSOE y el motivo de su crecimiento en las encuestas es que consigue atraer a uno de cada diez votantes del PP, concretamente a los más duros entre los duros. ¿Por qué? Porque UPyD representa, al igual que el PP, a esa derecha que sufre vértigo cuando existe una mínima posibilidad de progreso, y al nacionalismo español más carca.