Rosa Díez acongoja… ¡A la derecha!

Aitor Riveiro

Rosa Díez ha decidido abandonar el Partido Socialista Obrero Español para embarcarse en una nueva aventura política de la mano de ¡Basta Ya! y de Fernando Savater. Pese a lo que en su día me advirtió un profesor (y a pesar de ello amigo), haré el titular fácil: era la crónica de un abandono anunciado.

No ha debido ser nada fácil para una mujer que lleva tres décadas dedicada a la política activa en un partido abandonar su militancia. Más aún cuando ha ocupado importantes cargos políticos de la mano de ese partido: consejería y vicepresidencia de un gobierno vasco en coalición con el PNV; postulación para la secretaría general del PSOE; escaño en el Parlamento Europeo. Es de alabar que Rosa Díez haya renunciado a la poltrona de Estrasburgo (cuántos prefieren el coche oficial a los ideales).

Aquél “Yo no estuve en Suresnes� con el que invitó a los militantes de su partido a elegirla para dirigir el PSOE no es mi primer recuerdo de ella, pero sí quizá el primero realmente vivido. En aquél momento, me pareció digno de elogio: yo tampoco estuve (ni falta) en Suresnes y, en realidad, todo lo que olía a Suresnes me chirriaba. Nací en democracia y los que lideraron aquélla renovación del partido fueron los que lideraron algunas de las páginas más negras de la España que sí conocí.

Cuando el jueves Rosa Díez anunciaba de forma oficial que abandonaba el PSOE me vino a la memoria aquella rueda de prensa por una circunstancia que me resulta excepcional: los actos que protagoniza Díez siempre tienen más repercusión mediática que real. En las vísperas del congreso que eligió a José Luis Rodríguez Zapatero parecía que ella tenía alguna posibilidad. Obtuvo un 6% de los votos. A tenor de la afluencia de prensa del jueves, parecería que estamos ante el nacimiento de un partido que ya cuenta con un gran respaldo popular: ya veremos si es capaz de sacar siquiera un escaño.

Pero lo que de verdad sorprende no es la cobertura en sí, sino las distintas reacciones que ha suscitado en la prensa nacional. El viernes 31 editorializaba El País al respecto. Bajo el titular ‘Una salida lógica’, el diario de Prisa acogía con cierta frialdad la salida de Rosa Díez del PSOE, recordaba que nunca fue vetada por su partido (aunque en honor a la verdad, en Europa sí que fue arrinconada en los distintos órganos de decisión del Parlamento), le reprochaba que no lo hubiera hecho antes y, finalmente, desconfiaba de los resultado reales que puede obtener el nuevo partido que surja de la llamada ‘Plataforma Pro’, tal y como le sucedió a Ciutadans.

La comparación con el partido liderado por Albert Rivera y patrocinado por Espada, Boadella y compañía no es gratuita. Los resultados obtenidos por la nueva formación en las últimas elecciones al Parlamento Catalán sorprendieron a muchos: tres escaños con un apoyo mediático bastante pobre. Sin embargo, pocos meses después las diferencias internas han llevado al flamante líder a tener que lidiar con una militancia muy crítica y disgustada con el rumbo que han tomado. El resultado, una escisión numéricamente importante. Y la sensación de que el proyecto naufraga antes de haberse alejado apenas de puerto.

El problema de Ciutadans es que reúne en su seno a personas ideológicamente muy dispares con un único nexo de unión: el rechazo al nacionalismo catalán. Claramente insuficiente. Un partido político no puede sustentarse únicamente en la españolidad de una región porque, al final, en el día a día, habrá que hablar de sanidad, de empleo, de derechos civiles, de política impositiva, educativa, de tráfico, de comercio exterior, de aumentar la productividad, de reducir el precio de los libros de textos,… Y ahí es donde se demuestra (por mucho que se empeñen los equidistanís de nuevo cuño, como Juan Manuel de Prada, que en una empalagosa oda a Díez asegura que a los jóvenes “la división tradicional entre derecha e izquierda les suena a cuento chino) que sí existen distintas ideologías. ¡Y tanto!

Pues bien. La propia Rosa Díez, en una entrevista concedida al diario ABC el pasado sábado, asegura que “hace falta en España un partido político que defienda esas cosas que yo he defendido en el PSOE y otros desde el liberalismo político o desde las ideas conservadoras�. Esas cosas, continúa Díez, son “la política antiterrorista, el modelo territorial o la política exterior. La plataforma propone un partido inequívocamente nacional�. ABC, en su editorial del viernes 31 aseguraba que “no se hubiera ido del PSOE si sus principales dirigentes no hubieran devaluado la ‘E’ de Español�.

¿Tiene cabida en un partido que tendrá como principal ideólogo a Fernando Savatero –que defiende con fruición la asignatura de Educación para la Ciudadanía- alguien como Iñaki Ezquerra, por ejemplo? Complicado lo veo. El propio Ezquerra, en el diario La Razón del viernes 31, asegura que el nuevo partido de Rosa Díez se opone a la negociación con ETA y que “es este aspecto el que la acerca éticamente al PP, pero también el que la lleva a competir con éste en un momento en el que la competición es menos deseable que nunca, es decir en vísperas de unas generales en las que de lo que se trata es de sacar a Zapatero de La Moncloa�. Y continúa: “Que Rosa Díez y ese partido que se ha hecho con el ¡Basta Ya! (sic) jueguen a esa misma carta [terminar con la negociación con ETA] para hacer perder al PP la partida electoral�. (No puedo evitar mencionar la sorpresa que me dio ver citado a José María Calleja por Ezquerra –como miembro de ¡Basta Ya! que es, pero sin mencionar su distanciamiento con algunos de sus compañeros- con uno de sus típicos “no nos pisemos la manguera�. Cosas veredes).

Y es que la sensación general que se ha instalado en la derecha española es que el nuevo partido que liderará Rosa Díez de la mano de Savater va a restar votos a la derecha. En realidad, es lo único que les preocupa. No lo hacen cuando editorializan (ABC insiste en el editorial antes citado que “hay muchos más militantes en el PSOE como ella�). Pero sí tiemblan (y tiemblan de verdad) los ideólogos de la derecha, los columnistas de ABC y La Razón (El Mundo y El País apenas han dedicado espacio al asunto).

Germán Yanke está convencido de que Rosa Díez conseguirá votos de la izquierda pero, “como ocurrió con en las autonómicas catalanas con los Ciudadanos el daño electoral puede ser el mismo en el PP�. Y continúa “sorprende que un cierto sector del PP celebra esta iniciativa, como antes la de Ciudadanos de Cataluña, con tanto entusiasmo�.

Ignacio Camacho va más lejos y en su columna en el diario de Vocento asegura ya en la primera línea: “Qué gran número dos sería Rosa Díez en una candidatura encabezada por Mariano Rajoy� dentro de un PP “avalado por la derecha liberal y la izquierda razonable (sic)�. Y reincide en lo obvio: “Le separa del PSOE si concepción antinacionalista, su bizarra defensa de la dignidad frente al chantaje del terrorismo� aunque “le aleja del PP un incómodo escrúpulo sobre sus concepciones sociales (sic de los que hacen época)�. La columna, que no tiene desperdicio, concluye que por mucho que quiera Rosa Díez establece una especie de Tercera Vía “más pronto o más temprano tendrá que colocarlo [su equipaje, es decir, sus votos y su apoyo] en un armario prestado�. PP o PSOE, porque no hay más.

Para terminar, Jaime Mayor Oreja aseguraba el domingo en una entrevista concedida también a ABC: “El nuevo partido de Rosa Díez conlleva más riesgos para la oposición que para el Gobierno�.

Así que lo que los titulares de la derecha mediática y política nos intentan vender (escisión en el PSOE, duro golpe a Zapatero, toque de atención a los militantes, el principio del fin del partido que gobierna España) en realidad lo ven como un peligro a sus aspiraciones. Porque la unidad de España, los nuevos estatutos y demás ‘lacras’ de la era ZP apenas recaba la atención de la ciudadanía, tal y como se ha demostrado en las distintas convocatorias electorales a las que hemos sido llamados desde marzo de 2004, son temas que importan sólo a la derecha. A cierta derecha, para ser exactos. Y, por mucho que las encuestas del CIS digan que ETA es el principal de los problemas de los españoles, casi nunca ha sido la banda terrorista un elemento fundamental en los votantes a la hora de acudir a las urnas.

Por eso la derecha más virulenta, la de la COPE, Libertad Digital y compañía, ha pasado muy de puntillas por el tema. Por eso el ideólogo (con perdón) de parte de esa derecha, un tal Luis del Pino, tildaba la creación del nuevo partido de ‘Operación Rosa Díez’. En su perversa mente, si el PSOE pudo organizar el 11-M no cabe menos que pensar que los maquiavélicos cerebros de Ferraz y Gobelas han ideado un nuevo ardid para hundir al PP.

Ya veremos si Rosa Díez y el nuevo partido consiguen no ya un número suficiente de votos para obtener un escaño, sino siquiera nacer. Sea como fuere, desear suerte a una mujer que ha luchado toda su vida contra ETA y un hombre que es (¿era?) referencia ideológica de muchos de nosotros. De los demás, permitidme no opinar.