Retos

MCEC

Ahora que va a empezar agosto es un buen momento para enunciar los que yo considero son los retos más importantes a afrontar desde septiembre hasta las elecciones generales del próximo marzo. Es obvio que la lucha contra ETA seguirá siendo una cuestión fundamental. Esperemos que las fuerzas de seguridad sigan teniendo tanto tino como hasta ahora y sean capaces de impedir todas las tentativas de hacer daño de los aberchalaos. Si por el contrario los malos consiguen hacer pupa, los efectos políticos son inciertos. No está claro si el PP volvería a las andadas, a denunciar la traición de Zapatero y cómo ha resucitado a ETA con su afán por pagarle un precio político. Lo dudo aunque con esta gente nunca se sabe. Si lo hacen, se estrellarán. Porque a estas alturas ya está más que claro, sin necesidad de ningún acta, que el Gobierno no sólo no ha hecho concesiones, sino que tampoco ha bajado los brazos durante la tregua. Es más, si ETA matara y el PP se empecinara en la línea demagógica, es posible que incluso sufrieran un daño electoral serio. Porque una cosa es acusar al blando en tiempo de negociación y otra bien distinta hacerlo en tiempo de guerra. Así que tanto si ETA no consigue hacer nada como si lo hace, no creo que el PP tenga mucho que rascar.

Empiezan a soplar vientos de crisis global a no muy largo plazo, pero incluso si se confirman, no afectarán a la ciudadanía española antes de las elecciones. Al contrario, el electorado siente que las cosas van mejor que cuando decían que iban bien: empleo, inflación, superávit… incluso los precios inmobiliarios están desacelerados. Así que tampoco por este lado se vislumbra atisbo de amenaza para la renovación del mandato de gobierno progresista.Ahora bien, para que la mayoría sea holgada, igual o superior a la de 2004, el PSOE tiene que hacer los deberes en Madrid y Valencia. En Madrid la cosa parece encaminada. El fin de semana el Congreso extraordinario del PSM eligió a Tomás Gómez como Secretario General y refrendó la nueva ejecutiva diseñada por él, llena de caras nuevas, idóneas para poner en práctica el discurso de renovación total, de cercanía al ciudadano, de trabajo, modernidad y futuro, radicalmente contrario a lo que ha venido siendo el PSM durante más de una década. Esperemos que pasen de las palabras a los hechos y que como se proponía Tomás Gómez en el Congreso, el PSOE sea la fuerza más votada en Madrid en marzo de 2008.No creo en los milagros y está claro que no va a ser fácil ni siquiera con Zapatero de cabeza de lista. Queda poco tiempo para que la ciudadanía madrileña sienta los cambios. Pero al menos tengo la sensación de que no se podía haber lidiado mejor con la crisis provocada por la estrepitosa derrota de mayo. La receta es buena, esperemos que sepan aplicarla desde ya, sin ansiedades, pero sin pérdida de tiempo. Y sobre todo, sin volver al pasado, porque el riesgo existe: hay mucho mediocre que se apuntó al “Tomasismo��? en cuanto olió a victoria y que pretenderá reeditar su minúscula parcela de poder.En Valencia y Madrid el PSOE perdió en mayo por casi un millón de votos y, a diferencia de Madrid, no parecen haberse tomado medidas para reactivar el PSPV, con el agravante de que no contaran con el factor mitigador de llevar al Presidente del Gobierno como cabeza de lista. Leí no se donde que quizás la Vicepresidenta encabezaría la lista. Me parece una locura, más que si se la encabezara Solbes, que al menos es valenciano, pero que no parece estar por la labor. Parece que Zapatero querría allí a Jordi Sevilla pero que él podría no querer. No lo se. Lo que sí se es que Valencia es vital para ganar holgadamente. Por tanto, éste sí es un reto a resolver. Y rápido. Seguramente la cuestión que podría hacer más daño al PSOE sea la resolución del recurso de inconstitucionalidad contra el Estatut, siempre y cuando, claro está, el Tribunal Constitucional optara por contradecir al Parlament, Congreso de los Diputados y ciudadanía catalana, que ya lo convalidaron democráticamente. Sería lógico que el TC precisara la interpretación del Estatut, aclarando cómo deben ser aplicados algunos de sus preceptos para no incurrir en inconstitucionalidad. Si por el contrario optara por cercenar su núcleo, sería una pésima noticia, tanto para el PSOE como para el TC, que provocaría llamadas a la reforma de sus poderes, como para la integridad territorial de España a largo plazo.Me parece extraño, por no decir inaudito, que a estas alturas el Tribunal Constitucional no haya aclarado cuándo prevé pronunciarse sobre el Estatut. Debíamos, como mínimo, saber si será antes o después de las elecciones, para saber a qué atenernos. Al PSOE, obviamente, le interesa que sea después, pero ello no sería muy democrático. En todo caso, es una cuestión que estará ahí en otoño, un reto potencial, con el agravante de que no se puede hacer mucho al respecto sino esperar.No se si me dejo algo en la lista, aparte de lo obvio: la necesidad de que el Gobierno haga un esfuerzo considerable para transmitir lo mucho y muy bueno que se ha hecho durante la Legislatura, que hasta ahora no ha sido suficientemente percibido. Creo que la idea está ahí, como demuestra el “positivismo��? de los mensajes socialistas en los últimos tiempos. Parece que uno de los puntos clave será la vivienda. Se dice que la anterior Ministra hizo bastantes cosas pero que no supo venderlas. Lo segundo es absolutamente cierto, incluso si no hizo apenas nada. Me encantaría que lo primero también lo fuera y que Carme Chacón fuera capaz de comunicárnoslo, y así nos enteramos de que también se han cumplido las promesas en un área que constituía una de las prioridades del programa electoral.

El problema que se nos plantea a muchos votantes socialistas en 2004, es que no tendríamos alternativa incluso si estuviéramos descontentos con el Gobierno. Aclaro que yo no lo estoy. Pero si lo estuviera no podría votar a IU. Están más divididos que el tato y en algunos temas defienden posturas anticuadas (sobre todo en economía) y en otras directamente absurdas (OTAN, por ejemplo). Y claro, no es posible votar al PP de la RAZA (Rajoy, Acebes, Zaplana y el capo Aznar). Ojalá hubiera una alternativa de centro derecha, que no pretendiera utilizar a ETA para ganar votos, que fuera laica, que no se echara en brazos del neoconservadurismo norteamericano, al que por cierto, cada vez le queda menos cuerda.

En fin, que mi voto va a ser para el PSOE incluso si ETA volviera a matar, la economía empezara a ir peor, Tomás Gómez se anquilosara, el PSPV no cambiara nada y el TC se cargara el Estatut. Pero para que ganemos las próximas elecciones por algo más de diferencia que Contador el tour el domingo pasado, hará falta ocuparse de estos y otras cuestiones con diligencia. Amén.

Este será el último artículo de MCEC en Debate Callejero. Dentro de pocos días me tomaré unas largas vacaciones. Yo volveré pero MCEC no. Por supuesto que yo seguiré en DC, desde luego como lector y comentarista, y también como articulista si me lo piden, pero MCEC se retira para siempre. Gracias por los parabienes, por las críticas y por los comentarios sesudos. Ha sido un verdadero placer!