¿República federal? ¡Me estoy independizando encima!

Pratxanda

El presente artículo pretende ser una respuesta al artículo (y comentarios) de Pedro Luna: Un baño de realidad del pásado sabado 15 de septiembre sobre la Manifestación de la Diada. NO pretende abrir un debate sobre la independencia (a favor o en contra), pero sí sobre los análisis que se estan haciendo sobre esta. Empecemos pues:

El artículo, aunque de estilo diferente, comparte algunos items con los de dos digitales cavernarios:
Pedro Luna: Ese sentimiento gregario de pertenencia a la tribu del que se nutre todo nacionalismo llenó las calles de Barcelona para reclamar la creación de un nuevo Estado

Alerta digital: Charnegos a mogollón: Una masa inculta, aborregada y adoctrinada pide la independencia de Cataluña en las calles de Barcelona

Minuto digital: “La Cataluña casposa y borreguil sale a la calle

Jaume Andreu (cercano a C’s) en el País “con la complicidad de la práctica totalidad de los partidos llamados “catalanistas”, el viejo espectáculo —panem et circenses— que consiste en sublimar los problemas intestinos de la sociedad mediante un enfrentamiento dramático con lo que los nacionalistas de todo pelaje llaman el Estado español. “

Como ven, de extremo a extremo del arco ideológico coinciden en lo principal, aunque con diferente estilo y talante.

La naturaleza del separatismo catalán (regionalismo, nacionalismo, federalismo, soberanismo o independentismo)  es algo complicada. En los años 30 el nacionalismo era obra de la masonería y el judaismo  -“A Companys sólo hay que verle la nariz para saber de qué raza es”-.  La  Falange, eso sí, distinguía al buen pueblo catalán, noble pero tonto en tanto que manipulado por su clase política separatista. Alberto Royuela en el 77, lo tenía claro: “Lo que hoy se ventila dentro del catalanismo está marcado por una ideología antiespañola y militante que tiene su raiz profunda en un plan general del comunismo. … Hoy el  catalanismo.., està al servicio de la táctica y subversión comunista ”. Que la burguesía catalana usa el nacionalismo para sus espúrios intereses es un clásico que no admite discusión.

El separatismo catalán es algo profundamente maleable. ¿Cómo se puede ser a lo largo de la historia tantas cosas distintas? ¿Las clases populares catalanas no pueden ser sujeto histórico?¿Siempre las manipulan?¿No será que los analistas proyectan sus fantasmas en él?

Un ejemplo: En los blogs carcatólicos se relaciona el separatismo con el laicismo (puede ser, puesto que Catalunya es la zona más laica de Estepaís). Pero estas orejas mías oyeron a un anticlerical como Moncho Alpuente relacionar el nacionalismo con la fuerza de las iglesias catalana y vasca. ¡Amén, pus!

De acuerdo, la manifestación megamasiva del 11 de septiembre estuvo manipulada por CDC para tapar los recortes. Superó el récord de  la supermasiva anterior del 10J que se justificó por la rabieta (temporal) del recorte del Estatut (o la montó el Tripartit para tapar sus vergüenzas). A su vez, esta manifestación superaba las que montó Omnium por el tema de las infraestructuras. La gente, lógicamente, estaba cansada por las molestias del AVE (Salaberría dixit). ¿Y las consultas? ¿Fueron maniobras de las CUP par coger notoriedad?¿Manipuladas por ERC para recuperar la inciativa política? El aumento de votos de ERC en 2004 tambien se explicó como rebote puntual a la segunda legislatura de Aznar. Todo tiene su explicación única,  coyuntural, brillantemente justificada. Ahora bien, si se mira el recorrido largo se observa un  aumento progresivo y constante del independentismo en Catalunya. ¿Proponemos una(s) causa(s) estructural(es) para todos estos epifenómenos?

¡Es la crisis estúpido! Puede ser,  pero… El politólogo Fernández Albertos no lo ve tan claro. El aumento de la preferencia por el Estado independiente (datos CEO) en el período 06-09 (precrisis) aumentó 7 puntos. En el período de crisis, 09-12 , 8 puntos. Veremos qué pasa cuando acabe la crisis.

Igual mi mensaje del sábado creó confusión. Es muy habitual que cuando alguien empieza con el discurso de que el nacionalismo es de derechas se le arree con las palabras de Salvador Seguï, en el Ateneo de Madrid en 1919. Era el lider de la CNT, o sea que el izquierdismo se le supone.

Y como saben que Cataluña no es un pueblo servil, ni siquiera intentan desatar la política catalana de la española. En cambio, nosotros, los trabajadores, como sea que con una Cataluña independiente no perderíamos nada, al contrario, ganaríamos mucho, la independencia de nuestra tierra no nos da miedo. Estad seguros, amigos madrileños que me escucháis, que si algún día se hablase en serio de independizarse Cataluña del Estado español, los primeros y quizás los únicos que se opondrían a la libertad nacional de Cataluña, fueron los capitalistas de la liga regionalista y del Fomento del Trabajo Nacional.

Otro tonto útil de la burguesía. Muerto por los pistoleros de la patronal con el gobernador civil de BCN mirando para otra parte.

¿Pero el independentismo catalán es tan de derechas?

Los datos del CIS y del CEO apuntan al independentismo catalán como un fenónemo de izquierdas. Cuanto más a la izquierda hay, más  porcentaje de votantes del sí  (o casi) en un hipotético referendum.

Por otra parte, dos politólogos han comparado la adscripción y la identificación nacional en Charneguistán en los últimos años. La conclusión es obvia: los catalanes nos hemos movido a la izquierda y al separatismo.

http://blogspersonals.ara.cat/elpatidescobert/2012/09/06/mes-catalanistes-i-mes-desquerres/

¿Cómo podemos casar estos datos con el argumento de Luna Antúnez? No lo sé, pero conviene mirarlos antes de poner el piloto automático de la “distracción de la lucha de clases”. ¿Por qué el catalán, cuanto más de izquierdas más ganas tiene de irse de España? Puede ser por el efecto PP, pero eso implica ver que hay más independentistas que los de ERC. Si no, la balanza no cuadra. Como ven, todo muy complicado. O no. Los catalanes somos como ratas y Artur es el flautista. Paqué darle más vueltas.

En cierta manera, este discurso de la [presunta] traición de la izquierda catalana sería el mismo, al fin y al cabo,  que el de F.J. Losantos. La diferencia es que él lo viene diciendo desde el 80, y otros se han ido sumando con el Estatut de 2006, o la mani del 2012. Con talantes diferentes, lógicamente.

Y llegamos al tema de la pasta. Tampoco pretendo emepezar un debate sobre la financiación de Catalunya. Sólo exponer algunos datos:

Primero: desde hace años (unos 10), diversos economistas catalanes venían haciendo campaña contra el déficit fiscal, asegurando que era insostenible para Charneguistán. Acuérdense del tema de las balanzas fiscales, las negociaciones postestatut, etc. El debate sobre la petición de “pacto fiscal” o el eufemismo de que los convers elijan es, por tanto, muy anterior a la crisis. No es una ocurrencia ante las arcas vacías. La crisis, como en todo, actúa como acelerador de procesos. Una prueba de sus argumentos es que las autonomías más endeudadas son las que tienen mayor déficit fiscal. La correlación es mayor que el partido que las gobierna.

Segundo: en todas las propuestas catalanas, aún con hacienda propia, única, etc.  se entiende que se sigue aportando dinero para gastos comunes y solidaridad interterritorial.  En menor cuantía, obviamente.

¿Es un independentismo antiimpuestos? No, en absoluto. El debate no es la recaudación (excepto cuatro cosillas), sino cómo la gasta Madrid (el concepto, no la ciudad). Otro día, si acaso. Volvemos al CEO, en este caso el último, y miramos el posicionamiento en relación al recuerdo de voto. He juntado bajo el signo “+” las respuestas “bastante” y “totalmente “ de acuerdo. Lo contrario bajo el signo “-“.


De entrada un 76.5 % está a favor de la Hacienda propia. Eso es más que el voto independentista. O más que la suma de este y el federalista. Bastante voto autonomista se debe juntar también. Si esto no es mainstream, ¿qué lo será?

Si de estos  buscamos un sesgo en el plano social, entonces tenemos a la izquierda “que viene de la Ilustración” de C’s y “el partido de los trabajadores” del PP que apuestan por la solidaridad interterritorial.

Si buscamos un sesgo en el plano identitario, lo encontraremos. Catalunya (así, en general) está por la hacienda propia (liberales, socialdemócratas, ecosocialistas, abstencionistas, etc. la apoyan) y sólo los votantes de los partidos más españolistas se oponen. Al revés de lo que se argumenta.

Si no me creen, según el diario Ara, en noviembre de 2010, el 74% de los catalanes estaba de acuerdo con el concierto económico: 100% (ERC) ; 88.8% (CiU) ; 88.7% (ICV) ; 84.9% (SI) ; 61.2% (PSC)  ; 44.4% (C’s) ; 28,1% (PP). Hay otra de El Periòdico con datos muy parecidos, siento no haber podido localizarla.

En definitiva, las cosas no son tan sencillas como parecen. Y aún se puede rizar más el rizo. Este auge del soberanismo ¿es por la pela?, ¿es la tan mangoneada identidad?,  o es cuestión de valores democráticos (indignación + barretina). Vueve Antonio Baños a ElDiario y vuelve inspiradísimo. Dedíquenle 5 minutos.

Por lo demás, tranquilos, Mas es convergente y por lo tanto “estructuras de estado” puede significar muchas cosas. Aparte, entre las cartas del Rey, la posibilidad de que el Barça no juegue la liga (¿eh?, ¿eh?) y perder el puente de la Inmaculada Constitución, esto del independentismo bajará. ¡Seguro!

Por cierto, peseta es una palabra de orígen catalán (piececilla, literalmente), así que ya tendríamos nombre para la nueva moneda. Pero tranquilos, un turista alemán que en 2020 viaje por España deberá comprar pesetas catalanas, españolas y canarias. Sólo Barañain seguirá comprando el pan en euros. Al paso que vamos….