Regreso al pasado, sin estorbos

Guridi 

La malvada comisión gestora resolvió a Pedro Sánchez una de las papeletas más difíciles que tuvo en su primera etapa como Secretario General: dar paso a un Gobierno para que el PSOE pudiera ejercer de oposición. Ese paso, que se tenía que dar sí o sí, resultaba un poco indigesto a Pedro Sánchez, dado que se había llenado la boca con el “no es no” y sabía que mucho del humo que había vendido se iba a disipar. Pedro intentó convocar tramposamente un congreso exprés, para tratar de asegurarse el puesto mientras decidía si se abstenía para empezar a ejercer de líder de la oposición o, usando de nuevo su conocida temeridad y falta de escrúpulos, si íbamos a terceras elecciones, para ver si el panorama cambiaba lo suficiente como para ahorrarse el trago de abstenerse con Rajoy.

La historia la conocemos todos. Descabalgado Pedro Sánchez, las chapuzas, las prisas y la falta de generosidad de Susana Díaz se encargaron de reponer a Sánchez y de quitarla a ella de en medio, con lo que Pedro vuelve a la casilla de salida, pero con Gobierno ya formado y con su principal oponente tocada de muerte. Tanto es así, que Pedro no se ahorró desprecios, amenazas y humillaciones ante la presidenta de Andalucía, que apenas podía contener las lágrimas tras hablar con él 15 minutos en el 39 Congreso del PSOE.

Tampoco esperemos una recuperación rápida de Díaz, que aún tiene que asegurar sus frentes internos y tratar de sofocar la incipiente rebelión que ha provocado el hartazgo de los modos autoritarios de su gente de confianza, así como el pésimo nivel de sus cuadros medios, que son capaces de avergonzar a una tribu caníbal. Uno de ellos está citado a declarar, por cierto, el día 12 de julio. Para ver si puede explicar qué ha pasado con 500.000 euros que han desaparecido y con 300.000 euros que aparecieron milagrosamente en sus bolsillos. Es la segunda vez que es llamado a declarar; la primera se acogió a su derecho de no hacerlo. Seguramente haga lo mismo en la segunda.

Pero como íbamos diciendo: hemos vuelto a la situación de partida, con Pedro Sánchez líder único del PSOE, borrando todo lo que sea anterior a él y tomando decisiones políticas a base de lo que es “trending topic” en Twitter: ya lo hizo con el Toro de la Vega y lo ha hecho de nuevo con el CETA, un tratado internacional que ha sido negociado, en su mayoría, por socialdemócratas canadienses y europeos. Obviamente, las consecuencias de todo ello le importan bastante poco. Aquí hemos venido a ser Presidente del Gobierno y a no volver a trabajar después en lo que quede de vida, que para eso nos hemos manifestado en contra de las puertas giratorias mientras Borrell giraba y giraba en la suya.

Ahora volvemos al juego del gato y el ratón con Pablo Iglesias -Pedro y Pablo más dispuestos que nunca a estafarse el uno al otro-. Con Rajoy moderadamente tranquilo, porque sabe que no hay moción de censura que vaya a salir adelante y que ya tiene los deberes hechos con Bruselas (los presupuestos) y con Ciudadanos haciendo ofendidas apelaciones a la seriedad y a la limpieza, cuando están demostrando una ceguera inexplicable a toda la corrupción que empapa al PP de arriba a abajo.  

Mirad el reloj, estamos en 2015 y no os habéis dado cuenta.