Recortes y oportunidades

Ricardo Parellada 

Hace unos días la Comunidad de Madrid comunicó a las universidades públicas de la región el importe de los recortes inmediatos en su financiación. En el caso de la Universidad Complutense, se trata de 67 millones de euros, de los cuales 44 corresponden al ejercicio en curso de 2012. Añadidos a una deuda de al menos 150 millones de euros, se comprende la preocupación de todos los estamentos universitarios por la continuidad misma de la actividad universitaria. Muchas otras universidades y organismos públicos atraviesan dificultades semejantes, pero a continuación haré algunos comentarios solo sobre la que conozco.

 En grandes números, el recorte de 67 millones es un poco más del 10% del presupuesto anual de la UCM si no se cuenta la financiación externa de proyectos de investigación y un poco inferior al 10% si se hace. La pregunta es qué puede suponer para una institución como esta un recorte brusco de en torno al 10% de su presupuesto.

 De acuerdo con los datos proporcionados por el propio rector de la UCM a la comunidad universitaria, la estimación de la CAM es que este recorte no tendrá ninguna incidencia. Según estos cálculos, se pueden ahorrar 9 millones por el aumento de la jornada laboral del personal de administración y servicios a 37,5 horas semanales, otros 9 por el aumento de la carga docente del profesorado y 49 con el aumento de las tasas universitarias. En total 67 millones, con lo que no hay recorte ninguno. Alicia en el país de las maravillas.

 Desde luego, cada uno de estos aspectos (dedicación de PAS, PDI y tasas) merece un análisis detenido, pero aquí voy a preguntarme por otras posibilidades de hacer de necesidad virtud, quiero decir, de adaptarse a una reducción presupuestaria del 10%.

 Algo de razón tiene el Gobierno, con perdón, al intentar que llamemos reformas a los recortes. Pero para los que no estamos en el Gobierno, ni en la dirección de las instituciones, sino en medio de ellas, no creo que lo más importante sea imaginar cómo distribuiríamos los recortes entre los ministerios o cómo negociaríamos en Bruselas, sino pensar y repensar nuestras instituciones por dentro en el contexto económico actual. 

 Pues bien, aunque la austeridad y la falta de consumo sean malas para la actividad económica, a mí me parece que la cultura del ahorro es buena, en términos generales, para los individuos, las familias y muchas instituciones. No creo que sea muy difícil imaginar la forma de retraer un 10% del gasto en muchas partidas, aunque sea cierto que muchos servicios no podrían soportarlo.

 Pero lo que quiero señalar es otra cosa que me parece más importante. A mi juicio, uno de los aspectos estructurales más disfuncionales en mi institución, y sospecho que en muchas otras, es una cultura sindical completamente desnortada. Estoy convencido de que las instituciones públicas por lo general funcionan bien. El problema es  que cuando hay algún problema evidente o alguna incompetencia manifiesta, no hay mecanismos ni cultura de corrección y sufrimos una sobreprotección absurda de los individuos y del estado de las cosas. ¿Qué hacer quienes no tomamos decisiones de Gobierno? Intentar airear y engrasar las instituciones no me parece poca cosa.

3 pensamientos en “Recortes y oportunidades

  1. Gracias, Ricardo, por tu artículo, aunque no termine de ver muy claro a dónde quieres ir a parar. Sobre todo, he echado de menos algún ejemplo concreto (no sé si dipones de ellos) sobre mala gestión universitaria, por un lado, y sobre cómo puede afectar a la enseñanza o a la investigación.

    A veces (yo, la primera) hablamos de una forma tan abstracta de todo lo que está pasando, desde las discusiones a nivel europeo hasta los recortes en la universidad, que se nos pierde de vista cómo nos está afectando realmente.
    ´
    Y un día nos levantamos y nos encontramos, pongamos por caso, con el medicamentazo, medida injusta y encima puede que inútil, pues existe la posibilidad de sustituir los medicamentos que dejarán de estar financiados por otros más caros.

    Y por cierto, arrollador el éxito de la anmistía fiscal, al menos en lo que llevamos de junio. ¿Cuántos se han presentado a regularizar su situación? Ni 200…

  2. De mi primer post, dejé incompleto el primer párrafo. Quería decir; cómo puede afectar a la investigación o a la enseñanza los recortes. Cosas del calor…

    NO A EUROVEGAS

    La actitud de los Gobiernos madrileños y catalanes respecto a esta cuestión es simplemente, patética…

    Y ESTA NOCHE…

    Todos con Italia!!!!!!!!!!!!!

  3. A mí me pasa lo que a Marta: no entiendo a dónde quiere ir a parar Parellada con su artículo. Que hay mala gestión en la Universidad, seguro. Pero de eso a que los recortes que se aplican a la Complutense no vayan a afectar a la actividad universitaria o a su calidad, yo creo que hay un abismo.

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