Rating ¿Qué cosa eres?

Sicilia

La semana pasada, con pompa y circunstancia, Moody´s, una de las tres grandes empresas de rating, rebajó la calificación de la deuda pública española desde triple A a doble A+.

 

La mayoría de los españoles no habrá entendido el párrafo anterior a partir de la palabra “circunstancia”. Sin embargo saben que si pone “rebaja de calificación”, a lo mejor es malo, comprobando que si Montoro se regocija al comentarlo, entonces seguro que lo es.

 

Muchas empresas y casi todos los países no se financian yendo a los bancos a pedir un crédito, sino que lo que hacen es lo siguiente: imprimen papeles (que se llaman bonos, cedulas, o letras) y los venden en el mercado financiero a un precio determinado cada uno, prometiendo que devolverán al comprador de ese papel, pasado un tiempo, el precio del papelito más una prima. A esto se le llama “emitir deuda” y es un mecanismo universalmente utilizado para captar dinero por parte de Gobiernos, empresas y bancos. El “rating” es la calificación que se hace de un activo de deuda cuando va a salir al mercado, y trata de aproximar la probabilidad de que este sea pagado.

 

Las agencias de “rating” están para hacernos saber al público, que no tenemos ni idea, si el tipo que nos vende la deuda nos va a pagar seguro lo prestado o seguramente no. Estas agencias se supone que examinan el estado de la entidad emisora de la deuda, el riesgo de sus negocios, su liquidez, sus activos, tienen en cuenta las perspectivas económicas y a la luz de eso, otorgan una calificación (o “rating”) a esa deuda. Las calificaciones cuanto más altas, significan que la probabilidad de impago por parte del emisor es menor.

 

Si la calificación es baja significa que la operación entraña riesgo, cabe la posibilidad de que el tipo (el emisor) no nos pague, y entonces obliga a dicho tipo (al emisor) a ofrecer un interés más alto que los emisores sólidos, para que al comprador de su deuda le compense el riesgo que asume al prestarle.

 

Las agencias de rating, pues, clasifican entre “buenos”, “malos” y “regulares” a los emisores de renta fija. Su palabra es universalmente creída, pocas veces cuestionada, y sus diagnósticos mueven cantidades ingentes de dinero.

 

Hay tres agencias de rating reputadas en el mundo, Moody´s, Fitch y Standard and Poors, aunque algunos se sorprenden de que a día de hoy siquiera una de ellas siga existiendo y, es más, siga diagnosticando. Hasta los más prudentes del lugar reconocen que hay que replantearse su papel y su funcionamiento ¿Por qué?

 

La respuesta es sencilla, muchos de los activos tóxicos asociados a la crisis de las hipotecas sub prime fueron calificados como solidísimos por parte de estas agencias, varios bancos y aseguradoras calificadas con la máxima categoría, se descubrieron en quiebra o cerca en el transcurrir de pocos meses. Los responsables de detectar los riesgos, se supone que los profesionales de esto, resulta que nos vendieron que todo iba de maravilla y que no había operación arriesgada ya que todo podía diluirse juntando y pegándolo a otros activos mejores.

 

¿Se equivocaron? Indiscutiblemente, el sistema financiero ha estado a punto de irse al garete debido en gran parte a sus erróneas calificaciones, pero bueno, toda obra humana es falible.

 

Lo malo es que hay algo que perturba la tranquilidad. Las agencias de rating cobran a los emisores (salvo a los gobiernos) por calificar su deuda, además mantienen otros negocios paralelos de asesoramiento financiero con estos mismos emisores sobre como “construir” activos de deuda y otras cuestiones.

 

La cuestión salta: ¿Va a pagarme alguien porque yo diga que lo que él quiere colocar en el mercado es basura? ¿Y si además le estoy cobrando por construir esa basura? El mecanismo es diabólico. En economía a esto se le llama un problema de incentivos, donde decir la verdad, que es lo bueno para todos, me puede salir caro a mí, la agencia de rating. Se sospecha que es probable que no dijeran toda la verdad, y por tanto su reputación esté en entredicho.

 

Este contexto no es neutral a la rebaja de calificación de la deuda española. Siendo cierto que las perspectivas locales son negativas, no es menos cierto que lo son las de todos los países. Es igualmente cierto que otras naciones, como el Reino Unido, en trance de nacionalizar la banca, con su moneda hundiéndose y mayor porcentaje de endeudamiento que el español, también parecen susceptibles de ver retocada su postura.

 

Asimismo, Estados Unidos se ve en la situación mas comprometida de su historia, sin que su calificación se resienta. Con EE UU el caso es especialmente sangrante, su calificación siempre es la máxima, independientemente de sus datos, porque se supone que “si se viera en trance de afrontar un impago de deuda, siempre podría subir sus impuestos”. O sea, quien manda, manda.

 

¿Quéhacer entonces si soy una agencia de rating que quiero recuperar mi reputación? Ponerme mas estricto y cerrar el puño. ¿Con quien? Con aquellos “sospechosos habituales”, España, Portugal, Grecia, Italia, posiblemente Irlanda, y dejando en paz a los demás, digamos por mayor reputación histórica o por qué no, mayor poder de represalia.

 

El caso es que en el trance de que Moodys tape sus vergüenzas, el fisco español va a tener que pagar el año que viene 170 millones de euros más. El coste no es exagerado ni mucho menos, pero ya fastidia que sea dinero nuestro que se va por la decisión de unos caballeros (o damas) que no han pagado nada por sus errores recientes, mucho más dolorosos para toda la humanidad.

 

Bien está que haya un observador que califique lo ignoto, porque todos salimos ganando. Ahora bien, quizás haya llegado el momento de plantearse si estas valoraciones deben hacerlas empresas privadas que se lucran directamente de ello y de actividades conexas, porque al fin y al cabo, como decía Nietzsche todo acaba siendo humano, demasiado humano.

 

Nota: Diferencias entre la categoría Aaa (donde estábamos) y la Aa (donde estamos) de Moody´s.

http://en.wikipedia.org/wiki/Moody´s

http://www.abanfin.com/modules.php?tit=calificaciones-de-moodys&name=Manuales&fid=gh0bcab