Rajoy no quiere manifestarse contra ETA ni por los dos ecuatorianos asesinados por la banda

José María Calleja

Mariano Rajoy anuncia que decidirá si asiste o no a la manifestación contra el terrorismo, convocada para este sábado en Madrid, cuando conozca el lema. Rajoy no debe de oír la radio, ni leer los periódicos. Por si lee este blog le cuento: “Madrid por la Paz y contra el terrorismo”. De nada.

Queda claro que a Rajoy le sale de forma natural asistir a cinco o seis o manifestaciones contra el Gobierno de Zapatero, pero es incapaz de asistir a una sola manifestación contra el terrorismo, a favor de dos víctimas ecuatorianas… porque está convocada por los inmigrantes y apoyada por los sindicatos de izquierda.

No sé si hacían falta más pruebas para dejar claro que el PP está, desde el minuto uno del proceso para el final del terrorismo, enfrascado en la utilización de la violencia como argumento para arremeter contra el Gobierno.

La consigna ultra, que ya los más hooligans han empezado a jalear, es que como Zapatero no sirve para acabar con el terrorismo, hay que cargarse a Zapatero si los españoles quieren que el terrorismo se acabe. Acebes ya ha dicho mil y una veces que sólo ellos saben como vencer al terrorismo. No hay más que ver su hoja de servicios para comprobarlo: 191 muertos de una tacada, cuando Acebes era ministro del interior. En aquella época nos dicen los del PP que ETA estaba literalmente contra las cuerdas, pero luego Pedro José y Eduardo -esos siameses políticos felices por la bomba-, dicen que en el asesinato de 191 personas estaba implicada también la Eta. No cuadra. No parece muy lógico que una organización que está casi muerta, mate a tantos. Pero la realidad no puede empañar, nunca, nunca, la conspiración.

El PP, con su sentido de consigna preventiva, lanzó a los medios, a primeros de diciembre, la idea de que desde el PSOE se estaba preparando la estrategia para echar la culpa del primer muerto provocado por la Eta al PP. De aí­ hemos pasado a que la culpa del asesinato de los dos ecuatorianos es de Zapatero. El PP ha dedicado mucho más tiempo a arremeter contra Zapatero que a criticar a la Eta.

Lo mejor que nos podría pasar después del espanto de Barajas sería que la secta ultranacionalista -que apoya a Eta, haga lo que haga-, salga más debilitada, con má gente decepcionada, con menos apoyos, con má personas dispuestas a ver la realidad de una organizació intrísecamente perversa. La otra consecuencia positiva podría ser que el PNV salga de este brutal atentado dispuesto a colaborar con el Gobierno de Españay no presto para hacer un frente nacionalista que desplace a populares y socialistas de la vida púlica vasca, que es como salió la tregua de Eta bajo el Gobierno de Aznar.

De momento, ya hemos visto la actitud de Rajoy en la entrevista con Zapatero, el PP no va a dar ni agua al PSOE y estáembarcado en la misma estrategia de la legislatura de la crispació, 93-96: la utilizació del terrorismo como arma electoral para desgastar al Gobierno y mandar a Zapatero a la oposición

Pongamos que el PP, de la mano de Pedro José Federico, llega mañana por la mañana al poder, debería contestar, rápido, a esta pregunta: ¿A qué punto llevarían la lucha para acabar con el terrorismo? ¿A antes de la tregua del 22 de Marzo? ¿A la época en que había un muerto a la semana?