Rajoy, el ahorro y los planes de pensiones

David Rodríguez 

El pasado jueves, Mariano Rajoy realizó unas declaraciones en las que ensalzó la necesidad de que los españoles sean previsores de cara al futuro:

“Desde los poderes públicos debemos incentivar que el ahorro piense en el largo plazo. Un ahorro con un horizonte temporal prolongado, que sirva como complemento de la pensión pública pero también de otros planes vitales, como la educación de los hijos, un proyecto personal o superar cualquier revés que nos pueda traer la vida”.Múltiples son los reveses que nos puede deparar la vida, pero obsérvese que Rajoy sólo concreta dos de ellos. En primer lugar, complemente usted la pensión pública con la inversión en un plan privado. En segundo lugar, piense en la educación de sus hijos, pues está claro que no se la vamos a ofrecer de forma gratuita, desde esos niños pequeños que han de pagar sus guarderías, pasando por los centros educativos privados de primaria y secundaria, y llegando a una universidad que, aunque sea pública, tiene una de las matrículas más caras del continente.

Del mismo modo que Rajoy dice ignorar el estado de las finanzas de su partido, tampoco parece muy ilustrado en el conocimiento de algunas cifras sobre los ingresos de los españoles. Según datos del INE del año 2015, el 12,62% de los asalariados ingresó 648,60 euros al mes (el salario mínimo interprofesional de ese año) o incluso menos. Está claro que Rajoy no piensa en estas personas cuando lanza alabanzas al ahorro. Pero tampoco lo hace en otros con ingresos algo más elevados. Según el sindicato de los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), un 86,6% de los españoles que obtienen rentas ingresan menos de 30.000 euros al año, por lo que “les resulta imposible destinar parte de ellas a algún producto de ahorro e inversión”.

Los datos del INE corroboran la impresión del Gestha y desmienten el optimismo vital de Rajoy. Así, la tasa de ahorro de los hogares españoles ha pasado del 13% en el año 2010 al 6,5% en el 2017. Es decir, de la renta disponible (ingresos menos impuestos), sólo se dedica un 6,5% a este capítulo. ¿En quién piensa entonces nuestro presidente cuándo habla de planes de pensiones privados? Vamos a verlo a continuación, analizando las cifras derivadas de la recaudación del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Según datos del año 2015, se desgravaron en el IRPF 4.706 millones de euros por la posesión de planes de pensiones privados, y el 70% de esta cantidad pertenecía a los asalariados con ingresos superiores a los 30.000 euros. Es decir, son las rentas más altas las que suscriben estos planes y las que se benefician de sus ventajas fiscales. Hay quién pensará que no hacía falta tanto bombardeo de datos para alcanzar dicha conclusión, pero visto que Rajoy no proporciona una información tan detallada, siempre es bueno que lo hagamos nosotros.

Los planes privados de pensiones representan uno de los mayores negocios de futuro para las instituciones financieras, aunque su hipotética universalización topa con una realidad bastante tozuda: si los salarios siguen disminuyendo su importancia en el reparto de la renta, va a ser imposible que la mayoría de los españoles puedan suscribirlos. Volvemos así a una de esas contradicciones que tantas veces hemos visto en la historia del capitalismo: si no suben los salarios, no hay demanda suficiente para la adquisición de determinados productos. Algo tan evidente como manifiestamente ignorado por los neoliberales de nuestra época.

Pero no quiero dar la impresión de que estar reivindicando una extensión de los planes privados, pues ello equivaldría a caer en la trampa que plantean Rajoy y los suyos. Dichos planes no son necesarios, pues el sistema económico goza de recursos más que suficientes para el mantenimiento de las pensiones públicas. No voy a entrar en el detalle sobre el desglose de la hucha de las pensiones, que en ocasiones ha sido parcialmente vaciada con la voluntad de generar este problema. La cuestión es que el conjunto del sistema fiscal ha de ser quién garantice el suministro de todos los servicios públicos y de los ingresos vitales, entre ellos las pensiones. Un sistema fiscal que, por supuesto, debe ser revisado radicalmente en aras de una mayor progresividad y de un aumento efectivo de la recaudación.

En el futuro, la viabilidad de las pensiones públicas no es un tema técnico, sino político. De hecho, el incremento de la productividad que deriva del progreso científico permite perfectamente que se trabajen muchas menos horas para obtener idéntica cantidad de producto. El problema de fondo es cómo se reparten los frutos de estas mejoras, es decir, que hemos de hablar de cómo distribuir la riqueza a nivel global. Este es el debate que aterra a los Rajoy de nuestro tiempo, y es precisamente uno de los asuntos que la izquierda ha de poner sobre la mesa con meridiana claridad.

2 pensamientos en “Rajoy, el ahorro y los planes de pensiones

  1. Buen y necesario post.
    Desafortunadamente, todo el mundo andaba muy liado discutiendo lo de si “portavoza”. Bueno, tambien un poco sobre si Ciudadanos va a sacar 300 o 350 millones de votos en las próximas elecciones.

  2. Si el sistema económico goza de recursos más que suficientes para el mantenimiento de las pensiones públicas ¿ Cual es el problema?
    El sistema público.

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