Que vienen los rusos

Carlos Hidalgo

Antes de nada quiero agradecer la invitación de publicar en este blog colectivo, del que he sido siempre adicto lector y secreto admirador de muchas de las personas que contribuyen a él.Quería empezar mis humildes contribuciones en este espacio reflexionando acerca de un tema que está bastante de moda estos días: la posible influencia rusa en los procesos electorales de otros países, especialmente aquellos aliados en la OTAN.

Se suele decir que los rusos nunca van a lanzar un primer ataque y que desde la Segunda Guerra Mundial sus tácticas son, en su mayor parte, defensivas. También es verdad que una parte de lo que antes era la Unión Soviética se cree todavía atacada por la OTAN, especialmente mediante ataques de propaganda, conspiraciones políticas, sanciones económicas y operaciones encubiertas.

Hasta tal punto están convencidos de ello que el Jefe del Estado Mayor ruso, general Vasili Gerasimov publicó un artículo en la revista Voyenno-Promyshlennyy Kuryer (El Correo Militar-Industrial) en el que describe cómo se librarán los conflictos del siglo XXI. Para Gerasimov, sucesos como la “Primavera Árabe” o las “Revoluciones de Colores” en Ucrania, eran reflejo de un nuevo tipo de guerra, la “guerra híbrida”, que se basa tanto en acciones bélicas como en la desinformación, el espionaje, la propaganda o las presiones económicas. Y, desde luego, no se consideran como acciones espontáneas, sino como agresiones encubiertas de la OTAN a la órbita de influencia rusa.

Así, para defenderse, Rusia habría creado sus propios mecanismos de “Guerra Híbrida”, consistentes en replicar los medios por los cuales se sienten atacados. Dejando de lado los medios militares o diplomáticos, las operaciones encubiertas y operaciones de propaganda en las que se basaría la “autodefensa” rusa se apoyarían en tres patas principales: noticias falsas o tendenciosas desde medios de comunicación propios o favorables, ciberguerra y desinformación en redes sociales mediante perfiles falsos y robots creados para difundir mensajes de propaganda.

En la parte de las noticias falsas o tendenciosas se suele pensar siempre en los medios oficiales rusos RT-Ruptly-Russia Today y la Agencia Sputnik. Estos medios lo mismo proporcionan noticias alarmistas acerca del auge del fascismo como desvelan que se ha descubierto la Atlántida o que el Estado Islámico invoca a Satanás para ganar sus guerras (son noticias reales y publicadas en esos medios). Pero también se encargarían de pasar información a periodistas que les fueran favorables. Periodistas dispuestos a decir que EEUU apoya al Dáesh o que afirman sin ruborizarse que las bombas rusas en Siria nunca causan bajas civiles.

En la parte de ciberguerra, se sospecha desde hace tiempo de que tanto la FSB como el GRU (el heredero del KGB y la agencia de inteligencia militar) mantienen operaciones permanentes para atacar sistemas estratégicos de otros países y para robar toda la información posible en esos ataques. Por poner un ejemplo: de las cuatro mayores operaciones dedicadas a atacar a los sistemas estratégicos españoles, tres son rusas y una es china. Estas operaciones, conocidas por las siglas APT (Amenaza Permanente Avanzada, en sus siglas en inglés), se dedican a intentar penetrar en los servidores de diferentes administraciones españolas y en los de empresas consideradas estratégicas. Por supuesto, como es lo habitual en toda esta clase de operaciones, ningún gobierno reconoce oficialmente estar detrás de estos ataques, aunque hay datos que hacen sospechar, como que el código que usan tenga anotaciones en ruso o que sólo funcionen durante el horario de oficina de Moscú.

La parte de la que más se habla estos días, la de la guerra de propaganda en redes sociales, también es difícil de atribuir. Hace dos años que el New York Times destapó a una supuesta “Agencia de Investigación sobre Internet”, situada en San Petersburgo, que tiene a personas dedicadas a desinformar y a atacar en las redes, cubriendo diferentes redes sociales, zonas geográficas, usando diferentes idiomas y en turnos que cubren las 24 horas del día. Sin embargo es difícil poder señalar con el dedo a un culpable. La “Agencia” parece estar financiada por el oligarca ruso Evgeny Prigozhin, persona muy cercana a Putin, pero para ligarla al gobierno ruso apenas hay testimonios de algunos ex-empleados y unos supuestos correos electrónicos robados por el colectivo de “hackers” Shaltai-Boltai, que ya ha sido desarticulado y encarcelado por las autoridades rusas.

Como en los tiempos de la Guerra Fría, es muy difícil poder atribuir al gobierno ruso que esté detrás de todas estas operaciones. Y éste, por supuesto, lo niega todo categóricamente.

Sin entrar a juzgar si todo esto es cierto o no, la verdad es que es muy difícil poder medir la verdadera influencia de todos estos factores en la política española, por ejemplo. No olvidemos que el PP también tenía a sus “bots”, medios falsos y perfiles falsos a través de las empresas de la “Trama Púnica”. Y en el caso catalán, tampoco tenemos que olvidar que Omnium y la ANC llevan mucho tiempo preparando a sus activistas en las redes y que el entramado de medios que recibían subvenciones de la Generalitat no tienen nada que envidiar en muchos casos a Russia Today.

Entonces, ¿tenemos que llevarnos las manos a la cabeza porque vienen los rusos? Yo diría que no. Aún pudiendo ser verdad que España ha sido víctima de la “Guerra Híbrida” de Gerasimov, la verdad es que nadie nos ha puesto nuevos problemas encima, sino que hemos vivido un agravamiento de los que ya teníamos desde hace tiempo: crisis de los medios, extrañamiento de las instituciones, reformas legales eternamente aplazadas y políticos que enrocan en lugar de dialogar. Nada de eso es un problema puesto por los rusos y las soluciones son exclusivamente nuestras.

2 pensamientos en “Que vienen los rusos

  1. La verdad Carlos es que se me hace muy difícil extraer tanto potencial desestabilizador con un PIB de Rusia bastante inferior al de Italia. Es algo que sencillamente no comprendo. Menor PIB, mayor población, serios problemas internos y externos de validación de reglas democráticas, decadencia moral , intervenciones militares recurrentes , falsificación de su historia moderna , prensa amordazada y recuperación cultural reaccionaria.
    Hoy Rusia no vale nada para la juventud occidental , nadie quiere vivir asì. No veo la manera detallada en la que puede influir en los procesos electorales porque no veo sus efectos ( esto ya lo comenté en un post de LBNL ) ni lejos ni en los ámbitos más cercanos.
    Ni en Francia ni en España hablamos de Rusia; es verdad que tampoco de Grecia , pero no consideramos que Grecia trate de influir en el modo en que se dice que lo hace Rusia. Solo los restos de su poderoso ejército nos preocupa , y aún asì , de tarde en tarde , como reflejo espasmódico de algún rugido en la escena internacional o los gritos histéricos de un mono cabreado con un cútter en la mano.

  2. Ah , bienvenido a DC . Espero que se encuentre a gusto. Será un placer contar con sus aportaciones y comentarios; también con su benevolencia.

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