¿Qué será de España?

Manuel Lobo

Desde el viernes pasado, cuando Pablo Manuel Iglesias renunció de forma voluntaria a cambiar el Gobierno de España junto al PSOE y Ciudadanos, estoy aterrado.

En primer lugar, porque de forma automática, Mariano Rajoy seguirá siendo presidente del Gobierno en funciones, como poco hasta final de julio. y después porque si las encuestas más o menos aciertan, Rajoy volverá a ser Presidente de Gobierno una legislatura más.

Esto segundo si es para tener verdadero miedo, sobre todo pensando en los retos de futuro que tenemos por delante.

El primero, más importante y urgente, el desafío territorial iniciado por Cataluña y donde el PP y su previsible socio Ciudadanos, tienen un punto de vista recentralizador que sólo hará que más y más catalanes, y ya veremos si no sigue alguna Comunidad Autónoma más, deseen con más fuerza separarse políticamente del Estado Español. A título personal, si viviera en Cataluña, estoy seguro de que estaría entre aquellos federalistas que, una legislatura más del inmovilista señor Rajoy, empujaría hacia el independentismo.

Pero este reto no es el único; en España se necesitan de manera urgente reformas estructurales que nos permitan seguir simplemente sobreviviendo en un mundo cada vez más competitivo. Por mencionar algunas:

  • Una ley educativa, consensuada de verdad, que consiga que las próximas generaciones sean mejores que nosotros y sirva para conseguir igualdad de oportunidades.
  • Modernización de la justicia, para conseguir que sea más eficaz, sobre todo por los retrasos en su aplicación.
  • Regeneración democrática.
  • Medidas de transparencia en la gestión pública para evitar la corrupción.
  • Reformas de la Administración local.
  • Reforma laboral para el siglo XXI, que corrija el mal de la dualidad que sufrimos.
  • Liberalización efectiva de la economía que corrija los conflictos de competencia y oligopolios.

Una larga lista de deseos de progreso que, con Rajoy en la Moncloa, seguirán siendo eso mismo…deseos