¿Que pasa con la economía China?

Magallanes

El crecimiento de la economía china en los últimos 10 años ha sido algo espectacular e inigualable en el resto del mundo. Aparte del impresionante aumento de sus exportaciones hay otras razones que lo explican. En efecto, sus actores han sido tanto las empresas industriales  que han ido aumentando su inversión en capacidad productiva pensando en un mundo de consumidores   en continuo crecimiento, como las empresas constructoras de innumerables edificios de viviendas también  considerando que la migración del campo a la ciudad creaba una demanda inagotable de viviendas. Todo esto ha sido posible con impresionantes créditos bancarios concedidos por los bancos chinos. Pero llegó el momento en que se agotó el crecimiento de la demanda interior y también el fuerte crecimiento de las exportaciones. Las empresas industriales y los constructores de viviendas en este momento se encuentran fuertemente endeudadas con créditos a largo plazo que ya no pueden  devolver.  En  el mundo occidental esta situación la resolvieron los países afectados de varias maneras según el tipo de burbuja inmobiliaria u otra que sufrían en 2007. Generalmente los gobiernos tuvieron que  prestar fondos a los bancos o incluso nacionalizarlos provisionalmente. Pero al gobierno chino en ningún momento se le ha ocurrido que las empresas  y los constructores en situación de morosidad  tengan que declararse en suspensión de pagos o quiebra y que el gobierno tenga que inyectar dinero a los bancos. Eso implicaría el despido de una gran parte de la voluminosa población empleada  y la consecuente intranquilidad laboral que puede traducirse en desordenes políticos que no se puede permitir el partido único que gobierna el país. Ya anteriormente, el gobierno chino, al caer las cotizaciones de acciones en la bolsa de Shanghái, obligó a particulares, empresas  y bancos a comprar acciones para evitar la caída de las cotizaciones y encubrir la crisis de la economía china.

La solución actual ha sido obligar a los deudores morosos a convertir sus ingentes deudas  en emisiones de acciones que  posteriormente los bancos acreedores igualmente deben adquirir.  Se terminan así los números rojos en las cuentas corrientes de clientes y, en la contabilidad bancaria, se anulan las cuentas de impagados.  Es una solución peculiar adoptada por el régimen chino – el capitalismo de estado – consistente en una economía de mercado donde tanto las empresas como los bancos son en una parte no desdeñable propiedad del estado , obedecen fielmente las instrucciones del gobierno. Las empresas dejan de tener deudas y los bancos créditos impagados,  pero la sobrecapacidad industrial y los stocks de viviendas no vendidas siguen ahí sin que pueda corregirse ni el empleo ni la producción sin vender. Hay tres sectores especialmente afectados: astilleros, cemento y acero. Estos sectores  pueden mantenerse, pero sin beneficios ni nuevas inversiones, paralizando el futuro crecimiento de la economía china.

La situación de los bancos chinos también se degrada ya que al poseer stocks de acciones de empresas   en sus balances, según las normas bancarias internacionales, también deben asignar parte de su pasivo como fondo de seguridad  para garantizar la solvencia de esos stocks. Por ello, no pueden seguir indefinidamente adquiriendo acciones empresariales porque el correspondiente fondo no puede seguir aumentando pasado un cierto nivel, so pena de que puedan empezar a caer en los ratings internacionales de bancos, dificultando que a su vez puedan seguir obteniendo créditos internacionales para la economía china.

Se ha sabido de esta peculiar solución china porque muchas empresas chinas cotizan también en la bolsa de Hong Kong. En esta bolsa las empresas cotizantes deben registrar sus  aumentos de emisiones de capital.  Hasta el momento ha sido la única manera de saberlo ya que el gobierno chino realiza sus instrucciones sobre operaciones financieras sin la menor transparencia. Y los periódicos y demás medios son reprendidos cuando publicitan las mismas. Hace 3 semanas el Presidente Xi Jimping  hizo  una visita oficial a los organismos oficiales de información incluyendo la TV gubernamental y la agencia de noticias Xinhua expresando sin ningún disimulo que eran instrumentos de propaganda del partido comunista.  En efecto, el blog de uno de los más conocidos articulistas fue borrado después de que criticara la posición de Xi que los medios debían servir los intereses del partido comunista chino. 

En fin, que no se sabe muy bien cómo va a evolucionar la economía china con tanto intento de mantener la tapa de la olla a presión sin abrir.  Es la segunda economía del mundo y su evolución siempre repercutirá en el resto del mundo.

4 pensamientos en “¿Que pasa con la economía China?

  1. Ya da gusto leer a Magallanes sobre estos temas.

    Lo malo es el canguelo que da el resultado.

  2. Sí, interesante tema y que lo tienen complicado en China, ahora bien yo no me atrevería a decir que “En el mundo occidental esta situación la resolvieron los países afectados de varias maneras según el tipo de burbuja inmobiliaria u otra que sufrían en 2007.”, ¿realmente podemos dar por resuelta la situación en occidente?

  3. Interesante artículo , Magallanes.
    En un país cuyo sistema se describe oficialmente como un socialismo con rasgos chinos y de estadísticas creativas cuando no misteriosas cabe esperar cualquier temblor , aunque ya sabemos , por ejemplo que:
    1) La corrupción es galopante
    2) Producen mucha basura productiva
    3) Son ultranacionalistas
    4) Como los de Euskadi, mantienen a su fundador en un pedestal ,a pesar de las pruebas que desaconsejan esta práctica.
    5) No sabemos cómo y cuándo implosionará el sistema.

  4. Senyor G: NO creo que en los paises occidentales se haya resuelto el problema satisfactoriamente para todos o para siempre. Simplemente no se ha ocultado y eso tiene su valor. Al principio los bancos intentaron ocultarlo estupidamente, pero la libertad de información de las democracias liberales finalmente acaba haciendo que salga a la luz lo que se quiere ocultar. Ahora, continuo exponiendo como el capitalismo de estado de China quiere resolver el problema del stock de viviendas invendidas. El tamaño del stock se estima en 452 millones de metros cuadrados y, según el International NY Times, esta cantidad equivale a 130 veces el tamaño del Central Park de NY. La solución a este problema va a consistir en venderselas a la población de trabajadores migrantes de China. En efecto, gran parte de las autopistas, rascacielos, fabricas y ferrocarriles han sido levantadas por esta fuerza laboral de alrededor de 270 millones de personas. Pero se trasladan de lugar de trabajo en lugar de trabajo en tiendas de campaña. Su domicilio está en sus aldeas de donde proceden. Pero el Presidente Xi ha dado prioridad a que se tomen medidas para hacerlos propietarios de esas viviendas. Para ello, se van a rebajar los impuestos, se van a crear facilidades de hipotecas a largo plazo y, sobre todo, se les va a conceder el derecho de utilizar de pleno derecho las instalaciones de seguridad social y educación de la ciudad correspondiente. Hasta ahora en China los trabajadores migrantes no tenían el mismo derecho que los residentes de la ciudad. Cuando en un próximo futuro los ex migrantes no sean capaces de pagar los intereses de sus hipotecas, Dios proveera.

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