Qué ganas tengo de que gane el PP

LBNL

Lo digo en serio. Estoy harto de tener que defender lo indefendible. Escribo esto a colación de las intervenciones de altos cargos del PSOE que he oído en las últimas 24 horas. El lunes por la noche escuché a Bono apoyar las lamentables palabras de Esperanza Aguirre descalificando de arriba a abajo al 15-M. Zapatero no dijo nada, ni a favor ni en contra, pero no hacía falta; el mal estaba hecho con la foto al lado de Pedro Jeta y la estrafalaria que les acompañaba junto al próximo Presidente del Gobierno.

Ayer martes leí como Rubalcaba intentaba desmarcarse respecto de lo que Rajoy había dicho de las pensiones y sueldos públicos en el futuro. Rajoy se había limitado a decir que dependería de la situación económica. A Rubalcaba, ex Vicepresidente primero del Gobierno que se ha visto obligado a reducir el sueldo a los funcionarios, se comprometió a no reducir y no congelar ni las unas ni los otros, es decir, a incrementar ambos aunque sea modestamente. ¿Quién puede creérselo? Aparte de que sería una irresponsabilidad.

Más tarde, la Vicepresidenta Salgado terció sobre las declaraciones del “trader” Alessio Rastani tildándole de inmoral y loco por confesar que ansiaba hacerse rico gracias a la crisis del euro y advertir de que en los próximos meses mucha gente perdería todos sus ahorros. Me parece lamentable “soñar con la próxima recesión” como dijo Rastani pero no es inmoral tratar de ganar dinero dentro de las reglas de juego liberales que Elena Salgado defiende a capa y espada. En todo caso serán inmorales las reglas de juego que permiten que unos se lucren a costa del sufrimiento económico del resto, pero defender las reglas y culpar a los que mejor saben manejarlas…

Lo de loco lo explicó aduciendo que en España y Europa los depósitos están garantizados. Vaya tontería supina. Están garantizados por los mismos Estados cuya deuda cada vez resulta más cara de vender por su decreciente credibilidad crediticia. Es decir, si  estalla el euro es muy probable que dichas garantías no valgan absolutamente nada. De nuevo, antes que matar al mensajero convendría que se aplicara más a la tarea de poner en práctica los remedios para evitar la crisis financiera 2.0 que cada vez está más cerca.

Y ahí está el quid de la cuestión. Salgado no es mala del todo pero dista mucho de haber hecho o estar haciendo lo que yo querría que hicieran “los míos”. Y para eso prefiero que lo hagan “los otros”, y poder despacharme a gusto sobre sus insuficiencias y cortedad de miras.

¿Para qué reinstaurar el impuesto sobre el patrimonio? Sería mucho más eficaz en términos recaudatorios, además de mucho más “progresista”, instaurar un impuesto sobre las grandes fortunas, pero es CiU la que da el paso en su ámbito de actuación…

Rubalcaba es listo, inteligente, muy buen orador y sobradamente capacitado para gobernar. Seguramente evitaría aderezar su gobierno con “estrellitas” tipo Leire, Bibiana, B. Soria o C. A. Molina, pero es altamente probable que lo trufara de “Blanco boys” cuyo mayor mérito es haber sabido ser útiles al Vice-secretario General en sus maniobras para controlar el partido, hoy también Ministro de Fomento. No son tontos, al contrario, y en general tienen en su haber una carrera universitaria, pero no se les conocen grandes méritos al margen de su papel en el “partido”. Así que no creo que fueran a hacerlo mucho mejor que Elena Salgado, y para eso, prefiero que sean De Cospedal y Sáenz de Santamaría los blancos de mi crítica.

Además, es altamente probable que Rajoy de cancha a gran parte del elenco de personajes a los que tan fácil resultaba criticar, y tan cómodo, durante el virreinato de Ansar. Arenas se quedará sin cartera ministerial por mor de desalojar al PSOE de la “Hunta” y tampoco podremos gozar de Cascos a propósito de sus desmeidos regalos de protocolo y amistades con “Correas-Gürtheles” y cia. Pero quizás podamos recuperar a Acebes, y quién sabe, puede que incluso Zaplana, o por qué no, Michavila, renuncien a sus cuantiosos emolumentos en el sector privado por volver a pillar cacho de poder. Seguro que Trillo pilla poltrona y aunque Rajoy decida no recuperar esqueletos o traerse a Fabra de Castellón (qué divertido sería meterse con él de Ministro de lo que fuera), Cospedal, Santamaria y, valor seguro, González Pons disfrutarán de gran poder y visibilidad.

Mi hartazgo no es suicida así que me temo que volveré a votar a “los míos” para que el PP no llegue a la mayoría absoluta. Creo que sería malo para España pero, además, me encantará regodearme con sus difíciles equilibrios para poder apoyarse en CiU, PNV y, por qué no, los “Magenta boys”, que de seguro meterán sus cuñitas para poder diferenciarse y justificar su apoyo a cambio de algunos réditos tangibles.

Qué a gusto vamos a poder defender la enseñanza y sanidad públicas y atacar la xenofobia disfrazada y la complicidad con los obispos. Será igualmente un placer escribir recordando los éxitos de la política antiterrorista de Zapatero cuando ETA acaba de desvanecerse y el Gobierno Rajoy aduzca que es el resultado de su firmeza, firmeza de la buena y no como la de otros.

En economía lo harán mal, es decir, lo harán igual que todos, gestionarán una crisis de caballo  y los resultados brillarán por su ausencia, lo que, bien mirado, nos garantiza que la pesadilla durará sólo –como mucho- cuatro años.

Y entonces vuelta a empezar, a defender los errores de los propios.

Qué pereza.

Y se atreven a criticar al 15 M…