Qué feo, Pedro, por favor

Guridi 

Qué feo, Pedro. Eso que estás haciendo de poner en duda las normas internas de tu propio partido, ese partido del cual fuiste Secretario General, es muy feo.

Es feo porque sabes que muchas de las dudas que siembras son falsas. Y lo haces a sabiendas, como lo que dices acerca de los censos y el cobro de cuotas a los afiliados.  

Es feo porque no sales tú a decirlo, sino que mandas a gente como Ábalos o Óscar Puente (que saben que mienten) o a Zaida Cantera (que no sabe lo que dice porque lo desconoce).

Es feo porque algunas de las normas y procedimientos que cuestionas los implantaste tú. Sí, tú. Y mandaste que esas mismas normas se aplicaran con excesivo rigor en muchos casos.

Es feo que insinúes que se expulsa a la gente por ser tu partidaria, cuando aún tienes control sobre lo que pasa en el Comité de Garantías y conoces de sobra los motivos por los cuales se sanciona o expulsa a militantes. Y, al revés que en tu época, ahora ya no hay una persona que se deleite instruyendo y expulsando a sus compañeros, algo que pone los pelos de punta.

Es feo que hayas metido al partido en un posible lío con tus milagrosos montones de euros, caídos de la cornucopia del crowdfunding. Porque deberías saber que te estás columpiando peligrosamente en los límites de la ley de partidos políticos y que el Tribunal de Cuentas puede hacer un buen roto al partido que tanto dices amar, si resulta que no puedes explicarles de dónde te ha llovido el dinero.

Más feo aún es que mandes a tus secuaces a difundir que el intento de que las cuentas sean legales es un intento de la malvada Gestora de quedarse con tu milagroso dinero y de controlar la identidad de tus generosos donantes. De sobra sabes que la gestora no ha aireado tus métodos pasados, ni el reguero de horrores que dejaste en Ferraz cuando saliste por la puerta.

Es feo también que cuestiones la limpieza del proceso de primarias antes de que se celebre. ¿Sabes por qué? Porque quienes te conocemos sabemos que sólo quieres admitir como legítimo un PSOE que controles tú. Sólo será un proceso limpio si ganas, pero si salen Patxi, Susana o algún otro candidato sorpresa, todo será porque ha habido trampas. 

Es feo que achaques a los demás, por cierto, las trampas y triquiñuelas estatutarias que has desplegado en tu nefasto paso por la Secretaría General. 

Es feo que amenaces veladamente con provocar una escisión en el PSOE. Eso sólo demuestra que no admites más proyecto personal que el tuyo propio. Y que sólo el sexo te diferencia de Rosa Díez. Eres igual de ambicioso, igual de vacío de contenido e igual de derechas, aunque ahora te hagas llamar “rojo” sólo por los patinazos del torpísimo Lambán. 

Es feo lo que haces, Pedro. Lo guapo que seas, lo guapo que te creas, no compensa la fealdad que impregna lo que haces. Tu gusto por el infundio, el chisme, la paranoia y la división. Y lo que salga de todo esto no va a ser bonito. Porque tú lo has querido así.