¿Puede un libro cambiar algo?

Lobisón 

Lo que intento sostener es que esto a veces puede pasar, y el libro en el que estoy pensando es El Capital en el Siglo XXI, de Thomas Piketty. Se trata de un tocho importante, publicado hasta ahora en francés y en inglés, y que se puede conseguir en Amazon en formato digital. El libro se está vendiendo de forma espectacular y aparece incesantemente en columnas y comentarios periodísticos. Comienza con una discusión sobre la economía política clásica y termina discutiendo los grandes problemas actuales de la economía.

Su tema central es la desigualdad en el capitalismo, y argumenta, a partir de series históricas que abarcan tres siglos, que la tendencia natural del sistema es que crezca más el valor de los grandes patrimonios que la economía en su conjunto, lo que conlleva una concentración de la riqueza en una minoría (el famoso 0,1% en Estados Unidos) a expensas del resto de la población. Sólo se producen excepciones cuando una economía parte de muy atrás y tiene un gran potencial de crecimiento (los casos de Europa durante la reconstrucción tras la segunda guerra o de China desde los años noventa). Y su gran pregunta es si la economía del siglo XXI va a ser más desigual incluso que la del siglo XIX.

La tesis de Piketty es muy importante, especialmente a la vista de lo que viene pasando en este siglo, pero lo que más llama la atención es el impacto que está teniendo entre los economistas y los creadores de opinión. No es un libro de lectura fácil, o al menos rápida, y sin embargo está alcanzando una enorme repercusión, a la que no son ajenos los críticos de derecha, que ven el libro como un nuevo manifiesto a favor de la lucha de clases, un paso más en la oleada populista contra los ‘creadores de riqueza’.

¿Por qué podría este libro cambiar algo? Pues por las razones ya apuntadas: su repercusión y la actualidad del problema que señala. Mientras a nivel global hay una tendencia hacia una mayor igualdad, con la aparición de nuevas clases medias en China, India y América Latina, en los países desarrollados la tendencia de la última década es un fuerte incremento de la desigualdad, con una clara concentración de la riqueza en la cúspide de la pirámide. La cuestión es saber si el libro puede desatar un giro en el mundo académico y en la opinión pública que rompa el actual dominio de los economistas ‘austriacos’.

Esto sería muy importante. La visión de la economía dominante en la Comisión y el  BCE (por no hablar del Bundesbank) ha sido un factor clave en la imposición del austericidio en la UE, a costa de las economías periféricas. Y su difusión a los ciudadanos de a pie a través de la prensa ha sido decisiva para crear en los países del centro una resistencia feroz a financiar los rescates de los países en crisis. Ya han cambiado el mundo y Europa para peor, pero podría estar llegando el momento de cambiar de conversación y de opinión para que podamos salir del actual callejón sin salida.