Pueblerinos, paletos y provincianos

José Rodríguez 

Cierta intelectualidad española tiende dar explicaciones sobre lo que les ocurre a los catalanes soberanistas sin preguntarles a los catalanes soberanistas. Nos aportan teorías de todos los colores y sabores que indican carencias morales, cívicas o intelectuales de los catalanes soberanistas o sus dirigentes políticos. 

Una de las más repetidas y rancias es que los soberanistas están manipulados por TV3: la televisión les adoctrina para que odien España. Al parecer una televisión que apenas ronda el 13% del share logra influir manipular al 48% de los catalanes que votaron secesión y al 79% que está a favor del derecho a decidir. 

Otra versión es que es la escuela catalana la que crea independentistas. En el currículum aparecen las asignaturas “España nos roba”, “Madrid es la fuente de todo el mal” y los créditos libres de “Odiar los toros”. Lo curioso es que destinando tiempo a enseñar el odio a España, los resultados académicos en el resto de asignaturas son equivalentes o ligeramente mejores que el de las escuelas del resto del estado. 

Tenemos la versión más profundamente inspirada por el nacionalismo banal español. Los catalanes son soberanistas porqué basan su identidad en un constructo simbólico ficticio, romántico, etnicista y falso. Todos sabemos que la identidad española surge con la misma naturalidad que las flores en mayo y que la identidad española es la única identidad cívica y no nacionalista posible en el estado. Ser y sentirse español es el estado natural de las cosas y toda identidad periférica es fruto de un nacionalismo manipulador y artificial. El nacionalismo banal de los estados nación a veces adopta formas muy patéticas. 

Hay quien intenta hacer explicaciones basadas en los apellidos, el origen familiar, la lengua materna o el barrio donde vive. Cierto es que la identidad nacional depende mucho de la identidad nacional transmitida por los padres o del entorno social donde se desarrolle, como también lo es la identidad política: los hijos de votantes de izquierdas suelen votar izquierda con mayor probabilidad. Pero reducir un movimiento ideológico en pleno crecimiento a que hay catalanes que intentan seguir siendo “paletos,  pueblerinos y provincianos” y así se lo transmiten a sus hijos es bastante ridículo. 

Lo más divertido son las explicaciones sobre la falta de sentido internacionalista de los catalanes. Los empresarios catalanes, los emprendedores, trabajadores, etc… (soberanistas o no) miran con mucha intensidad a su euroregión, que es transfronterera (al menos 4 estados) e internacional. La economía catalana es la más exportadora de toda España y la más creativa. Catalunya es el 16% de la población española, pero representa el 25% de las exportaciones. Es la región cuya economía que más depende del sector exterior (60.400 millones de € en exportaciones y el turismo unos 25.000 millones de €, de un total de 200.000millones de €). Además las exportaciones y el turismo está creciendo más rápido que la media del estado. Es además, la región más innovadora, un 34% de las patentes que se registran en España son catalanas. 

Difícilmente a los catalanes, sean o no soberanistas, se les puede tachar de provincianos, paletos o pueblerinos.