Primer regalo a las eléctricas

Gopher

La vuelta a la facturación eléctrica bimestral ha sido vendida como “una buena noticia” para los consumidores, hartos del caos de las estimaciones en los meses en los que no había lectura directa de los contadores.

Pero en realidad los consumidores salen perdiendo con la factura bimestral. Cuánto más información tenga el consumidor sobre cuánto cuesta y cuánto consume de luz, mejor para poder afrontar sus planes de ahorro.

Son las compañías eléctricas las que ganan eliminando la factura mensual. Ganan por dos motivos: el primero, porque se ahorran los costes de la gestión de la factura mensual. El segundo, porque los consumidores tienen menos información sobre su consumo y menos capacidad de reacción.

Por ese motivo, las eléctricas han estado torpedeando la factura mensual desde los inicios. Haciendo estimaciones erróneas, a veces disparatadas, y generando miles de reclamaciones. Resulta increíble que en pleno siglo XXI se monte ese caos en la estimación mensual del consumo eléctrico de 20 millones de usuarios (hogares) cuando, por ejemplo, las operadoras de telecomunicaciones facturan mensualmente a más de 50 millones de usuarios sin problemas. La diferencia es, sin duda, la aplicación de las tecnologías al servicio de los clientes, los consumidores. Las eléctricas siguen con contadores analógicos, la mayoría de ellos con más de 30 años de antigüedad. Y lo más inaudito es que ¡nos siguen cobrando por ellos! Podrá ser discutible si una central nuclear esta amortizada. Pero, ¿un contador de la época de la casette y del disco de vinilo? Pues nos siguen cobrando un euro y 25 céntimos al mes por el “alquiler” de ese trasto antidiluviano. Y todos sin rechistar.

El gobierno anterior tendría que haber sido más enérgico en este tema, obligando a las eléctricas a la sustitución de contadores, no cobrar por los antiguos y, en su caso, obligar a la lectura mensual real sin estimaciones. Y el nuevo gobierno no solo no es más enérgico, sino que empieza con un regalo a las eléctricas. Mal comienzo.