PPP

 

LBNL

Pedro (Sánchez) será Probablemente el próximo Presidente de gobierno. Lo digo al estilo del anuncio de la Heineken (¿o era Carlsberg?) presentada como, posiblemente, la mejor cerveza del mundo. Y sin embargo, lejos de mí sugerir que PS pueda ser el mejor próximo Presidente posible. Ni siquiera el menos malo, categoría en la que Rivera le bate de lejos. Ahora bien, si hay que optar entre Pedro y Mariano, no hay color.

Lo malo es que las encuestas (¿todavía?) no convalidan el pronóstico. Pese a la crisis, la corrupta podredumbre del PP y la inadidad de Rajoy, el PP sigue liderando por poco la mayoría de las encuestas a escala nacional que se publican. Tras ganar las elecciones europeas de mayo de 2014 con 15 escaños (26% del voto) frente a los 14 del PSOE (23%) un par de meses antes de que Pedro Sánchez reemplazara a Rubalcaba, el PP volvió a ganar las elecciones municipales de mayo pasado con 6 millones de votos (27% del total) frente a algo más de 5 millones y medio del PSOE (25%). (NB: Felicitaciones si consiguen encontrar el dato agregado de las autonómicas, más representativo al presentarse Podemos en solitario y no “robarle” votos al PSOE con coaliciones exitosas como las de Carmena y Colau).

Cierto es que tanto en Andalucía en marzo como en Cataluña hace unos días, el PSOE ganó de largo al PP (en Andalucía 47 escaños y 35% del censo frente a 33 y casi un 27% del PP; en Cataluña 16 escaños y casi un 13% del voto frente a 11 y 8,5% del PP). Pero no son victorias representativas a escala nacional porque si bien son dos de los territorios más poblados de España, son también caladeros tradicionales del PSOE, en los que compensa la predominancia del PP en las dos Castillas, electoralmente sobre-representadas.

En buena lógica, el PSOE debería venir liderando las encuestas casi desde noviembre de 2011, cuando Rajoy las ganó y empezó a incumplir prácticamente todas y cada una de sus promesas electorales. Subió los impuestos, aceptó un rescate europeo, tocó las pensiones, profundizó los recortes y la reforma laboral… Y tampoco ha cumplido con la derecha extrema porque la ley del aborto de Zapatero y el matrimonio homosexual siguen en vigor, no ha recentralizado el Estado de las Autonomías, Cataluña está más cerca de la independencia de lo que nunca habríamos podido imaginar… Por no hablar de la corrupción, tema en el que no cabía esperar ninguna política ejemplarizante por parte de un gobierno y un partido liderados por quién mandaba SMS a Bárcenas dándole ánimos al tiempo que se mostraba públicamente como engañado por el corrupto mayor del Reino.

Si el PSOE no le da sopa con ondas al PP en las encuestas es principalmente por deméritos propios. Rubalcaba se aferró a la silla todo lo que pudo y más y su sucesor es guapo, alto, delgado y… poco más. Hablando el otro día con un militante del PSOE, le pregunté si era capaz de citarme alguna propuesta innovadora y atractiva del bueno de Pedro. Me respondió inmediatamente que no, pero que tampoco se le exigía. Así vamos.

Pese a todo, muy posiblemente Pedro se coma el turrón como Presidente electo. Me explico. En mayo el PP volvió a ganar a escala nacional pero su pírrica victoria no se tradujo en cuota de gobierno en las principales plazas, con la excepción de la autonomía madrileña. El bipartidismo no está muerto pero es evidente que tanto Podemos como Ciudadanos van a cosechar apoyos de dos dígitos, como no ha sucedido en lustros. La ley electoral hará que muchos votos a estos dos partidos – y a otros más minoritarios como IU – no se traduzcan en escaños, especialmente en las circunscripciones provinciales más pequeñas pero no es descartable que en algunas, o bien uno o bien el otro, arañen algún diputado, a costa principalmente del más votado, que en esas provincias viene siendo tradicionalmente el PP. Especialmente será el caso si el partido emergente en cuestión es Ciudadanos, que roba tanto a PSOE como al PP pero sobre todo a este último.

Tiene razón Rajoy cuando denuncia que PSOE y Podemos se aliarán tras las elecciones. Incluso en el caso de que Podemos llegara a superar al PSOE en escaños – lo que se antoja casi imposible – es absolutamente lógico suponer que ambos se apoyarán mutuamente. Es posible que hace unos meses Pablito coletas tuviera la fantasía de que llegaría al 30 ó 40% de los votos y sería investido Presidente. Ha llovido mucho desde entonces y el fenómeno electoral de las europeas se aparece hoy como una opción más, tremendamente exitosa dado que parte de cero diputados, pero que dificilmente – incluso si consiguiera sumar a IU a su candidatura como pretende – podrá superar al PSOE en escaños o incluso en porcentaje de votos a escala nacional. En tal escenario, optará sin duda por apoyarle, y desde luego, por oponerse al PP.

Ciudadanos es la gran incógnita. Condenada ya UpyD a la irrelevancia, el cohete Rivera parecía haber perdido algo de fuelle en los últimos meses pero el éxito rotundo en las elecciones catalanas seguramente reavivará sus opciones a escala nacional. No serán pocos los votantes del PP en 2011 que, asqueados por la corrupción y defraudados por la situación económica y la falta de credibilidad del liderazgo del PP, opten por una propuesta ideológicamente similar en lo económico pero jóven, atractiva y limpia: bueno, bonito y barato. Ciudadanos es la opción 15-M del centro derecha pero también del centro izquierda porque sus propuestas no son, en puridad, de derechas. Por ejemplo, si se analiza bien, el contrato único que defienden resultaría muy beneficioso para los miles de trabajadores proletarizados por la temporalidad perenne.

En todo caso, será muy difícil que, partiendo de sus cero diputados actuales y alrededor de un 15% de apoyo en las encuestas, consigan superar a PP o PSOE, o incluso a Podemos. En las comunidades autónomas andaluza y madrileña han jugado muy bien sus cartas, apoyando a la lista más votada a cambio de contrapartidas antes inimaginables por parte de los respectivos hegemónicos pero quedándose fuera del gobierno. Para las generales Rivera anuncia lo mismo: si no consigue gobernar, se quedará en la oposición condicionando al más votado, a quien apoyará a cambio de concesiones en sus prioridades fundamentales, incluida la reforma de la ley electoral.

Asumiendo que Pedro Sánchez consigue recortar la escasa diferencia que le separa de Rajoy y consigue superarle en votos y/o escaños en diciembre, será sin duda investido Presidente de Gobierno, con los votos de Ciudadanos y/o Podemos o su abstención. Pero incluso suponiendo que el PSOE no consiga superar al PP, o lo haga sólo en votos pero no en escaños, será muy difícil que la suma de PP y C´s supere a la de PSOE y Podemos, que sin duda votarán en contra de la investidura de Rajoy con independencia de que Ciudadanos la apoye.

Por tanto, en enero lo más probable será un gobierno del PSOE apoyado por Podemos y/o Ciudadanos, o por los dos, o incluso consentido por la abstención de ambos, incluso si antes es necesario pasar por una votación de investidura frustrada de Rajoy, apoyado por Ciudadanos pero vetado por PSOE, Podemos y el resto de la oposición.

No soy fan de Pedro Sánchez. Al contrario. Al líder del partido al que aún hoy sigo afiliado, le exigo liderazgo de ideas y propuestas, así como brillantez, nada de lo cual percibo en PS. Pero como decía al principio, cualquier opción es menos mala comparada con la de que Rajoy revalide su presidencia por cuatro años más tras su rotundo fracaso en todos los órdenes.

Nada es descartable. Ayer mismo los conservadores se alzaron con el triunfo en Portugal, pese a la austeridad. Pero nuestros vecinos no tienen dos fuerzas políticas emergentes como Podemos y Ciudadanos que condicionen el escenario de pactos post-electoral, como sí lo harán en España.

Yo lo tengo claro. Votaré a Ciudadanos para que sea Presidente del Gobierno Pedro Sánchez. Parece un sinsentido pero no lo es. Quiero desalojar al PP del poder y aunque estaría contento si Ciudadanos pudiera materializar un sorpasso brutal a la catalana, la experiencia me indica que la opción más plausible para jubilar a Rajoy seguirá siendo la del candidato socialista. Pero no quiero validar con mi voto una oposición tan inane como la acción de gobierno de Rajoy quiero también que un próximo gobierno socialista se vea condicionado por el apoyo crítico de una fuerza que le exija dar pasos concretos para la reforma electoral y la despolitización de la justicia, por poner sólo unos ejemplos. Y mantenga un jaque permanente contra la arbitrariedad y la corrupcíon, manteniéndose fuera del gobierno. No hay riesgo, por otro lado, de que el apoyo de C´s vaya a propiciar un viraje a la derecha del PSOE porque para lo social, siempre estará el apoyo de los diputados de Podemos, que probablemente sean tantos o más que los de C´s.

En suma, Rajoy, que lo tienes muy mal. Afortunadamente.