¡Por fin la Conferencia Política!

LBNL

Por si no se habían enterado, hoy empieza la Conferencia Política que está llamada a renovar el ideario del PSOE para la próxima década. Los socialistas llevan muchos meses trabajando en encuentros entre militantes, coloquios con simpatizantes, discusiones sobre contribuciones escritas y demás saraos encaminados a aportar ideas sobre lo que debe defender el partido en los próximos años. Miles de aportaciones han sido canalizadas hasta Ferraz para que el coordinador, Jáuregui, las filtre, destile y subsuma en una ponencia marco que será discutida, enmendada y eventualmente aprobada este fin de semana por los 750 militantes y 250 simpatizantes destacados que participarán en el evento que clausurará el proceso.

Entre las cuestiones a debatir figura en lugar destacado el asunto de las primarias para elegir al candidato a la Presidencia del Gobierno. La cúpula dirigente encabezada por Rubalcaba se ha salido con la suya y ha conseguido postergar la convocatoria de las primarias hasta después de la Conferencia Política. No está claro que vaya a conseguir también que la Conferencia se ocupe sólo de los aspectos generales de las primarias – cuántos avales se necesitan para presentarse, qué condiciones deben cumplir quienes quieran participar como simpatizantes del partido, con qué plazos y garantías contarán los pre candidatos para reunir los avales (para evitar una repetición de las fast primarias andaluzas). Estas cuestiones son importantes, muy importantes, pero lo que muchos participantes en la Conferencia quieren saber es cuándo se convocarán, y eso le corresponde al Comité Federal, que lo tratará cuando el Secretario General así lo disponga. O cuando le fuercen a ello.

Dejando de lado las primarias por un momento, me sorprende y causa cierta ansiedad que hasta la fecha no me haya llegado eco ninguno sobre las grandes líneas del ideario para la próxima década. Me han llegado varios emails con contribuciones de aquí y de allá, pero ni los abrí por una combinación de falta de tiempo y, sobre todo, poca esperanza en que fueran a plasmarse siquiera parcialmente en la propuesta final de Jauregui. Ojalá me equivoque y durante el fin de semana los diferentes talleres que tendrán lugar desgranen propuestas innovadoras que nos permitan sentir que el PSOE ha conseguido verdaderamente hacerse con un programa alternativo apropiado para la situación terminal en que se encuentran España y el partido.

Con un programa así y la ayuda desinteresada del PP en forma de torpezas y recortes al por mayor, el PSOE estaría en condiciones de ganar las próximas elecciones, presentando propuestas progresistas creíbles que consigan atraer de nuevo a los millones de ex votantes del PSOE que hoy en día no ven ninguna razón válida para volver a darle su apoyo. Con un PSOE renovado en el Gobierno saldríamos antes de la crisis y sobre todo, con menos desigualdades, y así todos felices y comemos perdices.

Ojalá, y miren que soy bastante dado al optimismo, pero me da en la nariz que lo que escucharemos irá más bien por las líneas de subir los impuestos para los más ricos y las sociedades, anular la reforma educativa (para quedarnos como estábamos antes), anular la reforma laboral del PP (para quedarnos como estábamos tras la última del PSOE), compromiso para reinstaurar la ley de plazos para el aborto después de que la reforme Gallardón (y quedarnos como estábamos), pedirle a Europa que ponga fin al austericidio (sin abogar por un programa común para toda la socialdemocracia en las elecciones europeas del próximo mayo), llamadas muy sensatas, pero principalmente vacías a una menor exclusión social, una mayor igualdad de géneros, una mayor integración de la inmigración, etc.

Veremos. Por si la cosa no fuera difícil de por sí, encima el foco estará en las primarias y más concretamente en cada movimiento que hagan y cada palabra que pronuncien los presumibles candidatables. Yo creo que a estas alturas casi todo el mundo – esperemos que incluido él mismo – da por hecho que el bueno de Alfredo no se presentará. Más le vale, porque de hacerlo tendría pocas posibilidades en unas primarias limitadas a la militancia pero cero con la participación de los simpatizantes. No es santo de mi devoción, pero tampoco le deseo semejante humillación.

Con él o sin él, en el pelotón de cabeza de las quinielas figuran los dos vascos, la catalana, el toledano, el de los madriles y, quizás, como sorpresa de última hora, la andaluza, aunque su candidatura sería difícil de articular. En el siguiente pelotón, la cosa se masifica con la presencia de algunas viejas glorias que albergan alguna esperanza de ser llamados a resucitar el partido, algunas promesas incipientes que todavía sólo ellos son conscientes de serlo, algún ex ministro que se ve con posibles y algún baroncillo tipo alcalde de capital de provincia grande.

De todos ellos, mi preferido sin duda es Eduardo Madina.  Lo que la mayoría de la gente conoce de él es su entereza para sobreponerse a un atentado terrorista que casi le mata sin la ira y el ansia de venganza que anidó en Aznar tras parecida circunstancia (menos dura porque no perdió la pierna). Es muy alto, jugaba al volley y tiene un lugar destacado en el grupo parlamentario, también esta legislatura, después de haberlo tenido ya durante la anterior. Ahora bien, no ha habido casi ocasión de oírle alguna propuesta singular desde el escaño o la tribuna de oradores, ni en otros foros, bien porque no lo busca, bien porque no le dejan, lo cual no sería buena señal para ser candidato a Presidente del Gobierno.

En lo personal le conozco algo más. Le he saludado un par de veces y es un tipo bastante majo, como su mujer, con la que forma una pareja joven, progre, sencilla y sana. Es decir, buen rollo, incluidos los gustos musicales y literarios que Madina emite a través de Twitter. Además, en su biografía tiene algunos puntos fuertes dado el percal del partido. Es licenciado en Historia, tiene un Master en integración europea y pasó un tiempo trabajando fuera de España, concretamente en el Parlamento Europeo y después dando clases en distintos foros universitarios. ¡Es incluso posible que se defienda en inglés y francés!

En todo caso, entre Madina y cualquiera de los otros candidatables, o todos ellos juntos, Madina mil veces, sin duda. Lo de Chacón yo no lo veía en absoluto cuando rumiaba su candidatura a Secretaria General y aunque estuve a punto de equivocarme, lo que me hubiera alegrado mucho, todo sea dicho, acerté. Es catalana y es mujer – dos semi hándicaps – y, además, no inspira confianza. García-Page es un clon de Bono y con eso creo que está dicho todo. Tomás Gómez pisa fuerte, criticando al aparato siempre que puede desde hace tiempo, al punto de que a veces olvido su mediocridad y, sobre todo, que perdió estrepitosamente en las únicas elecciones a las que concurrió como cabeza de lista. Susana Díaz es nueva y viene pisando fuerte, al mando de la mayor federación del partido. Si las primarias se retrasan, no sería inconcebible que se presentara y, en caso de ganar, concurriera a la jefatura del Gobierno. Igual lo tiene descartado, pero quien sabe.

En todo caso, lo lógico es que la pugna sea entre Madina y su hermano mayor, el ínclito Patxi, favorito de Alfredo, que ya se ha atrevido a dejar entrever que estará disponible si se lo piden. Como ex Lehendakari tiene algo más de experiencia de gobierno que Madina. Pero también cuenta en su debe con no haber sido capaz de ser el candidato más votado en ninguna elección popular. Eso sí, las orgánicas las domina, como apparátchik de pro que es del PSE de Vizcaya, en el que se crió al cobijo de su padre, el histórico “Lalo”, ex Presidente del PSE. El bueno de Patxi llegó a la Secretaría General tras la dimisión de Nicolás Redondo, otro “hijo de” aupado al cargo por la vieja guardia.

En su haber figura la sensatez con la que maniobró mientras Ibarretxe se hundía a sí mismo, lo que a la postre le permitió llegar al Gobierno vasco con el apoyo del PP del que se había desmarcado previamente. Patxi es un buen chaval y llevó el timón con cierta destreza mientras Eguiguren, Zapatero y Rubalcaba acababan con ETA, cada uno desde su importante parcela, sin alharacas, sin brillantez, pero también sin estridencias. De su vida privada sabemos que está casado, no tiene hijos y tiene gran apego por sus sobrinos. En general cae bien, pero más por no molestar que por carisma o despertar ilusión.

El morbo es que los dos vienen del mismo sitio y seguramente se hayan fajado en mil batallas internas, las más del mismo lado y quizás alguna en bandos contrarios. Patxi se quedó en casa mientras Madina salió al extranjero y luego vino a Madrid. Patxi tiene una edad más confiable para ser Presidente del Gobierno pero ya ha perdido un par de veces, mientras que Madina está algo verde pero, dicen, tiene madera de líder, capacidad de emocionar y convencer.

Habrá que estar atentos a los movimientos de ambos este fin de semana, a los mensajes que lancen con sus discursos y sus silencios, desde las fotos en las que aparezcan y con sus gestos y lenguaje corporal con la militancia. Y sobre todo, habrá que observar cuidadosamente qué dicen respecto de las primarias. Es previsible que Patxi se ajuste más a la línea oficial: se harán cuando toque, cuando lo decida el Comité Federal y preferentemente después de las elecciones europeas, mientras que Madina esboce preferencia por celebrarlas antes y con un formato lo más abierto posible, sabedor de que el aparato de Ferraz apoya a su contrincante.

Con suerte igual nos enteramos de algo respecto del ideario político para la próxima década. Lo cual vendría a darnos la razón a los muchos que argumentamos en su momento que lo lógico hubiera sido renovar primero el liderazgo y después renovar el armazón ideológico y programático de acuerdo con el nuevo líder y la nueva ejecutiva. Rubalcaba y los suyos se salieron con la suya y han conseguido retrasar las primarias hasta ahora. Lo que no van a conseguir es que quien resulte elegido candidato quede preso de las líneas programáticas que fije la Conferencia Política, porque sería absurdo que las aceptara sin haber podido plasmar suficientemente sus propias ideas en ellas. Otra razón más para no abrir los emails.