Populismo es libertad

Julio Embid 

Después de casi tres semanas por el Ecuador, resulta imposible no aprenderse los nombres de los políticos de aquí y es que el personalismo es tal, que hasta en las papeleras viene el nombre del político que aprobó su compra. Cuando uno ve en un contenedor de reciclaje de vidrio con el lema de ‘Jaime Nebot. Alcalde de la Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil, ve una furgoneta que pone ‘Jimmy Jairala. Prefecto de la región del Guayas’, o una escuela que pone financiada por el Presidente de la República del Ecuador. Rafael Correa, se da cuenta de que esos carteles que pueblan España con el Plan E, son el chocolate del loro comparado al populismo que hasta en la sopa hay en este país.

 Y es que lo cierto es que aquí lo público solo se asocia con la inauguración o entrega de bienes materiales. Nebot hizo esto y Correa hizo lo otro. Quizá nadie sepa que Nebot pertenece al Partido Socialcristiano y Correa a la Alianza PAÍS (Patria Altiva i Soberana). Seguramente a nadie le importe. Aquí los partidos nacen, crecen y mueren por voluntad de un solo prócer y cuando este desaparece de la escena, el partido se desintegra y aparecen otros. El populismo es tal que hasta algunos líderes le han puesto su nombre a su partido. De tal manera existe el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE) de un tal Lic. Roldós, del mismo estilo que existió en España en los 90 el Grupo Independiente Liberal (GIL) de infausto recuerdo a un lado y otro del Estrecho de Gibraltar. El PRE también fue el partido del presidente Abdalá Bucaram el loco, incapacitado para la política por el Congreso por loco. 

Con Jaime Nebot, el Mauricio Colmenero del Guayas, se puede ver el lema, ‘Nebot legaliza terreno’, y es que su ciudad es un verdadero desbarajuste. Guayaquil, la segunda ciudad del Ecuador y capital industrial y económica del país es el paraíso del liberalismo neocon. Milton Friedman se sentiría orgulloso. El estado o lo público no existe, la mayoría de tierras son apropiadas directamente tras ser desbrozadas. Hay un 25% de trabajo infantil. No existe ninguna reglamentación en prevención de riesgos laborales, seguridad social, desempleo o impuestos porque aquí la ley no existe. Decenas de sectores (y cientos de miles de habitantes) de la Perimetral Norte viven fuera de cualquier tipo de planificación municipal y por tanto que a los guayacos, su alcalde les legalice su parcela, en la cual se asentaron ilegalmente o tuvieron que pagar por ella a un líder comunal (léase capo mafioso) que lo hizo previamente, es el non plus ultra de la política social.

Qué decir del presidente economista Rafael Correa (aquí nadie se deja su título universitario si se tiene), pues que con él, la Revolución ciudadana está en marcha y la Patria ya es de todos. O eso dicen sus dos lemas de campaña permanente. Correa que en Guayaquil no está precisamente muy bien visto, tiene su feudo en Quito, la capital y gracias a eso arrasó en las elecciones. También en los sectores desfavorecidos o en las aldeas del Guayas o Santa Elena, se ven sus retratos de color verde fosforito, el de su partido, y es que preguntando a la gente de aquí y allá el porqué de las victorias de Correa todos dieron un argumento difícil de rebatir: Correa está con el Pueblo. Y contra eso no hay nada. Viva el populismo, viva la libertad, viva el populismo en libertad. 

(Nota: La foto es de una vivienda de una aldea perdida de la provincia de Santa Elena llamada ‘Julio Moreno’. Decorada como esta casa en las zonas rurales hay cientos de ellas. También en Madrid todo el mundo gasta los vasos largos con muescas horizontales del Ikea y nadie se queja de su originalidad)