Pijos tontos y clases populares listas: así­ es España

José S. Martí­nez

El debate educativo está tan viciado en España que se ha creado una espiral de silencio en la cual es difí­cil matizar cualquier argumento, debido al dominio de los discursos apocalí­pticos. En este blog he tenido varias oportunidades de contribuir a que el debate sea más sensato; permítanme que en esta ocasión me detenga en una de nuestras virtudes, bastante mal interpretada.

Esta virtud es la siguiente: nuestro sistema educativo es más igualitario que el de otros países de nuestro entorno, y lo es tanto desde el punto de vista del rendimiento educativo como desde la proporción de personas de clases populares que llegan a la universidad. En esta ocasión me centraré en lo que relacionado con el rendimiento educativo. Según las pruebas de competencias del informe PISA de la OCDE, los resultados educativos en España son más parecidos entre los distintos alumnos que en otros países. Los más indocumentados del lugar se apresuran a sacar el espantajo de la LOGSE y afirman que esto se debe a la igualación por abajo. No es cierto. Basta con comprobar el porcentaje de alumnado de bajo nivel. PISA muestra que la proporción de alumnado español de baja competencia en comprensión lectora (uno de cada cinco) es similar a la de países como Reino Unido, Alemania o Francia.

Los más ilustrados son sensibles a los datos, y aprecian que la igualdad en nuestro país no se debe a que todos sepan poco, sino a que tenemos pocos que saben mucho. Es decir, nos alejamos de las medias de otros países por la baja proporción de  alumnos excelentes, no por el exceso de malos alumnos. Esto abre el debate sobre la necesidad de potenciar la excelencia en nuestro país, un debate un tanto equivocado, pues lo importante no es conseguir que unos pocos mejoren, sino cómo conseguir que todos mejoren. En el Gráfico 1 pueden apreciar que nuestra diferencia con Finlandia no se debe sólo a que tengamos menos jóvenes de 15 años de alto rendimiento, sino a que toda la distribución está por detrás. Es decir, para ser como los fineses tendrían que mejorar todos los alumnos, no sólo aumentar los mejores. Si sólo aumentamos los mejores seríamos como los países del medio, de los que ya estamos muy cerca: una media un poco mejor y más desigualdad.

A lo que llegan pocos en el debate es que nuestro sistema no es más igualitario debido a que los mejores se apartan poco de los peores, sino a que el origen social determina menos el rendimiento educativo que en otros países. Por mucho que les duela a los entusiastas de la didáctica y a los arbitristas de la educación, las características más relacionadas con el rendimiento educativo son las que tienen que ver con el nivel socioeconómico y cultural de las familias. Por supuesto que otras características pueden ser más decisivas, pero a día de hoy, no sabemos cuáles son.

Y adonde llegan muchos menos tertulianos y “opinadores” de la cosa educativa es a que la baja proporción de alumnos excelentes y la menor desigualdad de rendimiento educativo por origen social se deben a que nuestros pijos son más tontos que los de otros países, mientras que los jóvenes de orígenes populares son más listos. Disculpen las licencias en el lenguaje, pero creo que así se entiende mejor lo que viene ahora. Si les entretiene el análisis de datos, en el Gráfico 2 y en el Gráfico 3 se presentan las puntuaciones en lectura (PISA 2009) según la clase social  de la familia y el nivel educativo del padre, respectivamente. En ambos gráficos se aprecia que los jóvenes de orígenes más humildes (en el eje horizontal) obtienen mejores resultados que varios países de nuestro entorno. Nuestros jóvenes de familias en las que la ocupación principal es de “cuello azul” (trabajador manual) no cualificado obtienen mejores resultados que los de Alemania, Dinamarca, Suecia o Reino Unido. Algo similar ocurre cuando atendemos al nivel de estudios del padre, aunque en esta ocasión los daneses nos adelantan.

Veamos qué sucede con los jóvenes de familias de alto estatus social o de padres de alto nivel educativo, para lo que hay que fijarse en los ejes verticales de los gráficos. España aparece en el furgón de cola, dejando por abajo con claridad sólo a países como Turquía, México o Chile. Es decir, si nuestras élites tuviesen hijos con mejores rendimientos en PISA estaríamos por encima de la media de la OCDE.

Este es el hecho, cómo explicarlo es más complicado. Una ocurrencia más en el debate educativo de nuestro país sale gratis, así que ahí va la mía. Un país que ha sufrido a un rector que le decía a Fernando VII “nada más lejos de nuestra intención, majestad, que la funesta manía de pensar”; donde quienes ganaron la Guerra Civil (bueno, Cruzada Nacional, según la Real Academia de Historia) consideraban poco menos que subversivo el hecho de leer, y que supuso el exilio de nuestros mejores intelectuales de la época… Creo que era Félix de Azúa quien decía que nuestro país es el único en el que el señorito y su chófer leen el mismo periódico: el As. Vivimos en un país cuya historia anti-ilustrada, que terminó en Guerra Civil generó una élite reacia al conocimiento, un país donde la mayoría de las grandes fortunas se lograron gracias a concesiones del poder (monopolios, información privilegiada, contactos…), no gracias a la creatividad o el esfuerzo. Esto explicaría que tengamos una élite más torpe que en los países de nuestro entorno. Ya habrá ocasión de probar esta hipótesis.

Gráfico 1. Porcentaje de alumnos en seis niveles de rendimiento en Ciencias. Comparación entre  España y Finlandia.

Fuente: Instituto de Evaluación del Ministerio de Educación y Ciencia, con datos de PISA 2006.

Gráfico 2. Puntuación media en lectura a los 15 años por países, según la clase social de la familia

Fuente: PISA 2009 (elaboración propia)

Gráfico 3. Puntuación media en lectura a los 15 años por países, según nivel educativo del padre

Fuente PISA 2009 , OCDE

23 pensamientos en “Pijos tontos y clases populares listas: así­ es España

  1. Gracias, José S. Martínez.

    Me parece interesantísimo, muy provocador y, sin tener yo mayor competencia en la materia, intuitivamente certero. Las energías intelectuales de la “élite” han estado históricamente dedicadas en España a la gran empresa nacional: ser la espada de Trento. Al “que inventen ellos” le ha sustituido un clima social en el que los modelos son los tertulianos, Cristiano Ronaldo, algunas petardas o sedicentes “empresarios” de la construcción que ahora controlan las mayores compañías y bancos del país. En fin; sin caer en el milenarismo neorregeneracionista, la verdad es que mucho habría que cambiar las cosas. De ahí que me siga chocando la hostilidad que suscitan los del 15-M entre la “vieja guardia” (un bloguero aquí les ha acusado incluso de “fascismo” -sic-); y uno puede pensar que andan desnortados, que es una pena que no canalicen bien sus energías, que son un poco pesados o insustanciales, que su retórica está pasada de rosca… Pero, ¿fascistas?

    Abrazos para todos.

  2. ¿Pero hay listos pijos suficientes para escojer los necesarios para hacer funcionar a España, o habría necesidad también de tirar de algunos de los listos de las clases populares para ello? …….. a donde vamos a llegar!!

  3. Interesantísimo artículo José S. Martínez.

  4. Interesantísimo, gracias.

    Tengo curiosidad por el tamaño y la composición de los grupos comparados entre países, que pueden estar detrás de algunos resultados… Los hijos de los trabajadores no cualificados en España obtienen mejores notas en comprensión lectora que en Alemania, Suiza, Dinamarca o Suecia… pero ¿Cuántos trabajadores no cualificados hay en estos países? ¿Y quiénes son? Seguro que esto no es toda la explicación, pero igual en estos países los inmigrantes son casi los únicos hijos de trabajadores no cualificados, y la medida de “comprensión lectora” es sabido que penaliza a los inmigrantes…

    En cualquier caso, muy interesante, y tiendo a compartir la intuición final del autor.

    Fernando: A la vista de estos datos sobre comprensión lectora, tu comentario, y la seguridad de que eres de buena familia, ¿podemos concluir que eres mexicano?

  5. Muy interesante, muchas gracias.

    Lo que no me encaja es el mensaje. A pesar de las advertencias de que para ser como Finlandia todos tienen que mejorar (esto es evidente, pues allí todos están por encima de la media), me parece claro que para ser como la media lo que tendría que mejorar es la élite, pues las clases populares (al menos las de familias con menos nivel de estudios y menos cualificación) ya están en esa media (tampoco es que destaquen, simplemente están en la media, tienen a unos delante y a otros detrás). Como alcanzar la media puede ser un típico objetivo de un político español, la recomendación que saca de aquí Esperanza & Co me parece evidente.

    Estoy de acuerdo en que España es un país muy poco meritocrático, entre otras señas menos malvenidas de igualitarismo, y que eso tiene que ver con estos datos. También creo que es tentador acudir a la España que “ora y embiste” para explicar la falta de una casta intelectual digna de ese nombre (nada del otro mundo: familias con libros en casa, y de paso un instrumento musical y algún cuadrito, como en Europa), pero si tantas cosas han cambiado en menos de medio siglo ¿por qué no esa? Por qué si los españoles se han vuelto,en promedio, trabajadores, tolerantes, demócratas, laicos, sexualmente liberados (ejem) y no sé cuántos tópicos más han roto ¿por qué no les ha dado por leer un poquito más? Algo tendrá que ver lo que se hace, se ha hecho, en tiempos recientes, no se puede culpar a Torquemada de todo lo que no nos gusta y sacar democrático pecho para lo demás.

  6. Qué gran artículo, debería traspasar las fronteras de este blog. Siempre me ha llamado la atención lo paleta que es la burguesía española comparada con la de otros países europeos. Aunque me guíe por la intuición, creo que José Martínez acierta con el diagnóstico. Iré más lejos: este país está maldito por su intensa vida familiar y social, que no deja tiempo a la gente para leer, pensar, instruirse, etc. Madrid, por ejemplo, se ha vuelto una ciudad muy cosmopolitia… en materia de restaurantes. No hay apenas librerías decentes, pero tenemos una inflación terrible de restaurantes de lujo donde pandas de pijos gritones y maleducados se dejan sus ganancias. Aquí la aspiración de la burguesía no es ilustrarse, sino llevar ese aliño indescriptible que tanto pasmo causa a los extranjeros, conocer los locales de moda, hacer deportes pijos y viajar a otros países… para conocer los restaurantes que molan allí. Y mucha prensa deportiva.

    PD: impagable ayer el artículo de la defensora del lector mostrando las miserias del periódico protegiendo a un impresentable como Pérez Reverte.

  7. Como en el Cid, “Dios que buen vasallo si tuviera buen señor”.

    No es nada nuevo.

    Ya lo observaron los románticos de viaje por España en el XIX: la cortesía, educación y poca afición al vino de las clases populares españolas en comparación con franceses, ingleses y alemanes, y la ignorancia supina de las élites.

    vale, vale…Fernando VII, la inquisición, Franco, etc… pero en pleno siglo XXI ¿son élites los ministros y el presidente del gobierno? ¿es de recibo que un primer ministro europeo no hable más que su idioma materno? ¿es esto un ejemplo de meritocracia?

  8. Un artículo muy interesante. Alguien se lo debería hacer llegar a Esperanza Aguirre, ahora que quiere implantar el apartheid en la enseñanza media madrileña.

    (sobre el pijerío madrileño yo tengo mi teoría, pero hoy no toca)

    ::

    ¿Y Zapatero? ¿Alguien sabe qué fue de Zapatero?

  9. 4

    Yo creía que el “té quí yá” que decíamos de joven sprovenía del “te quieres ir ya” ….. pero vienbe del ” te-qui-la” ………… ándale mano, no se me amontonen.

  10. 4

    Como verás, no solo somos malos leyendo, sino también escribiendo.

  11. 9

    Zapatero está pensativo ….. duda si decir que quiere que le llamen Pepe Luí.

  12. Hombre, los pijos no lo tienen todo perdido. Pueden compenasr su falta de formación trabajando fuerte en en la industria …… de papá.

  13. Gracias por los comentarios! García Coll 4, tienes razón en que debe tenerse en cuenta que nuestros obreros y los de esos países no son iguales, pero por suerte en los tochos que publica la OCDE se realizan simulaciones estadísticas para tener en cuenta las diferentes composiciones de la población, y una vez que se tienen en cuenta, los argumentos que expongo aquí básicamente no cambian. Alberto Penadés (5) la cosa está en que para mejorar se pueden hacer muchas cosas, se puede ser elitista, como intenta hacer Super Espe, o se puede mejorar más a los que menos saben, o a los del medio… o a todos. Ya sé que remontarme a Fernando VII parece exagerado, pero prometo otra entrada en la que se muestra la fuerte relación que hay entre los resultados de PISA en 2009 y las tasas de alfabetización en 1860… sé que no gusta a los arbitristas, pero en educación la inercia histórica pesa más de lo q nos gustaría. Por supuesto, la relación no es determinista (hay están los coreanos, que tenían más analfabetos que nosotros hace 50 años y ahora son los mejores del mundo)

  14. Viva el nefando vicio de pensar, y el más reprobable aún de enseñar a interpretar datos. Jose, muchas gracias de verdad.

  15. Muy buen artículo y muy buen tema…

    Siempre he defendido que en España hay buenos intelectuales, buenos profesores en la universidad y buenos investigadores… Uno de los principales problemas es que casi nadie sabe quien son, y en un momento social donde darse a conocer como famoso tele5, community manager, deportista u otras jerigonzas es muy importante para mucha gente, ser un intelectual de prestigio es algo que está tristemente devaluado.

    Con esto no quiero decir que nuestras fronteras rebosen intelectualidad, si no recalcar la idea de lo triste de la situación, seguramente nos falta el símil a la Ècole Normale Supérieure, y también un incentivo, porque quizás el prestigio universitario o de grupos selectos no sea suficiente. Aunque nunca se han distinguido las grandes mentes por afán de lucro, algún revulsivo hay que buscar.

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