¿Parálisis permanente?

LBNL

Ahora que parece que la repetición de las elecciones es inevitable aunque sólo sea por falta de tiempo material para alcanzar un pacto a tres antes del próximo 2 de mayo, las últimas encuestas empiezan a predecir la repetición del bloqueo. Durante los últimos meses las hemos visto de todos los colores, generalmente publicadas en los medios cuyas tesis editoriales sus encuestas venían a sostener. Así, a cada nuevo capítulo corrupto en el PP le seguía invariablemente una encuesta en La Razón o ABC indicando que el PP no sólo resistía sino que subía. En El País, en cambio, el PSOE resistía incluso subiendo moderadamente mientras Podemos se hundía en la misma proporción en la que le imponía condiciones inasumibles al PSOE. Ciudadanos e Izquiera Unida en cambio han subido siempre y en todos los foros. Está por ver hasta qué punto C´s conseguirá en esta nueva ocasión materializar completamente los pronósticos favorables tras el batacazo – frente a las expectativas – de diciembre. Y sobre todo, qué efecto tendrá sobre la prevista subida de IU su alianza electoral con P´s porque se asume que gran parte de su subida demoscópica se debe a votantes arrepentidos de P´s. Como decía Errejón el sábado en La Sexta, en las nuevas elecciones al menos tendremos una mejor idea de a quién puede apoyar cada uno y a cambio de qué. Pero sólo hasta cierto punto si se repite el bloqueo; estaríamos condenados a una repetición permanente vista la falta de capacidad de transacción imperante.

El consenso dominante es que el 26 de junio PP y C´s subirán en conjunto acercándose pero no alcanzando la mayoría absoluta. Tampoco la tendría la suma de PSOE y P´s, con o sin IU y dejando de lado cuál de los dos quedaría como segunda fuerza. Y por supuesto tampoco la suma de PSOE y C´s, aunque este último superara en escaños a P´s y sus socios. Rajoy no se va a retirar pero es posible que en un escenario como el descrito el PP aceptara finalmente dejarle caer a cambio del apoyo de C´s. Pero ¿quién iba a apoyarles en la investidura si se quedan a 5 ó 10 escaños de la absoluta? Aunque Coalición Canaria e incluso el PNV les brindaran su apoyo en la investidura absteniéndose o votando a favor, no sumarían. Si P´s e IU finalmente concurren juntos y crecen, no lo harán sólo a costa del PSOE gracias a la ley D´Hont – de hecho tenderán a quitarle más “últimos” escaños a la lista mayoritaria. Pero la única forma de que sumaran mayoría absoluta junto al PSOE sería con el apoyo tácito o explícito de ERC y CiU, lo que el PSOE seguirá sin poder aceptar, especialmente ahora que la exigencia del referendum de autodeterminación catalán habrá sido validada por los votantes de P´s, a diferencia de la anterior campaña durante la que fue discretamente soslayada.

PSOE y C´s sólo podrían gobernar con la abstención del PP, que no se dará porque como dijo Rajoy, es ilógico que la fuerza más votada apoye a la segunda y a la cuarta – da igual que C´s pase a ser la tercera – para deshacer todo lo que hemos hecho y hacer todo lo contrario de lo que pretendemos hacer. Así que, salvo sorpresón en los resultados del 26-J, seguiremos en las mismas, lo cual sería lamentable por varios motivos.

Para mí, lo peor sería constatar de nuevo cómo el PP resiste pase lo que pase o, mejor dicho, haga lo que haga. Da igual que mantengan a un candidato mediocre que deja que todo se pudra antes de actuar, que sean legión sus cargos dirigentes encarcelados o procesados por delitos muy serios y que su gestión económica haya sido falsaria, pretendiendo que la sangría social era inevitable cuando en realidad respondía a sus preferencias ideológicas, y que hemos salido de la crisis mientras las verdaderas cifras macroeconómicas, como el déficit, empiezan a reventar las costuras. Está bien que el PP no desaparezca y es incluso positivo que la derecha extrema siga apoyando al PP antes que lanzarse a peligrosas aventuras de escasas credenciales democráticas. Pero no es de recibo que el PP pueda seguir siendo la lista más votada.

Es evidente que semejante indignidad es también culpa del PSOE, incapaz de articular una alternativa de gobierno atractiva y creíble sobre la base de una oposición firme y eficaz. Más bien todo lo contrario. ¿Se acuerdan de cuánto tiempo resistió Rubalcaba tras conseguir doblegar a Chacón? ¿Y de cómo el aparato optó por Sánchez para cerrarle el paso a Madina? Vista la inanidad de este último, no es descartable que el partido opte por reemplazarle in extremis pese al enorme riesgo que ello implica por la posibilidad de que el electorado perciba que, de nuevo, importa más quién ocupa qué silla antes que el interés general. Veremos. En todo caso, Sánchez ya ha dejado claro que venderá cara su piel, lo cual no es un buen augurio.

Entretanto, Europa sigue embarrada en la no recuperación, de la que el mejor indicador es la prolongada inflación cero pese a los crecientes estímulos monetarios y económicos; nos enfrentamos a una crisis migratoria sin parangón y las guerras abiertas de Siria e Iraq siguen tensionándolo todo con Rusia, Turquía, Irán y Arabia Saudí enfrentados a cara de perro. España no está y tampoco se la espera. La única buena noticia es que, pese a todo, al menos la sociedad sigue respondiendo moderadamente bien.