Banderas contraproducentes

LBNL

Caben muchas interpretaciones sobre lo que pasó la semana pasada. La más extendida entre la prensa apunta contra la Vicepresidenta Calvo y su imprudencia al revelar el acuerdo para incluir un “relator” en la mesa de diálogo de partidos políticos que estaba negociando con los líderes independentistas catalanes. La fuerte reacción de la derecha y las protestas de la vieja guardia socialista habrían obligado a recular a Sánchez. El probable rechazo de los Presupuestos esta semana nos acercaría a marchas forzadas a la convocatoria de elecciones generales junto a las locales, autonómicas y europeas a finales de mayo. Esto mismo reclamaron ayer varias decenas de miles de personas ayer en Colón: ¡Volem votar! En el otro extremo, alguna voz se atreve a sugerir que todo responde a una estrategia bien pensada de Moncloa. El empeño dialogante del Gobierno le genera tantas críticas en la derecha como le carga de legitimidad y le genera votos por la izquierda. Que los independentistas rompan la baraja porque no se acepta negociar sobre la autodeterminación también refuerza al Gobierno: diálogo solo dentro de la Constitución. Que también incluye el artículo 155 que el Gobierno no dudará en aplicar si el juicio contra la insurrección institucional de la anterior Generalitat lleva a una nueva insurrección por parte de Torra y sus acólitos. Con Podemos en coma por su descomposición interna, la firmeza constitucional dejaría fuera de juego a Rivera, cada vez menos de centro tras su pacto con Vox en Andalucía y la foto de Colón de ayer. Ladran, luego cabalgamos, podrían estar diciéndose en Moncloa.

Sigue leyendo

Publicidad, ¿información o mentiras?

Senyor_G

Ahora la verdad es que no los veo en los campos escolares de deporte, pero cuando yo era pequeño, nací en 1975, muchos marcadores tenían publicidad de Coca-cola. Supongo que pagaban el marcador y con eso colocaban su mensaje de bebida para deportistas. Entre esa omnipresencia en el mundo de deporte y un sinfín de anuncios del estilo, lo que le quedaba a uno era algo así como que la Coca-cola era algo sano y saludable. Supongo que tenemos todos claro que no lo es, como tampoco los cereales azucarados que le regaló la federación catalana de su deporte en el encuentro de “escoletas” justo antes del verano a mi hijo. Que no como sólo fruta y verdura precisamente, pero tampoco me gusta sentirme engañado, ni siquiera por mí. Sigue leyendo

La (des) Unión Europea en política exterior

LBNL

En términos diplomáticos la UE es un “actor global” que se preocupa y actúa sobre cualquier asunto internacional, sin limitarse a intervenir exclusivamente en su vecindario, sin perjuicio de que los asuntos más cercanos sean lógicamente aquellos en los que se muestra más activa. Las capacidades de actuación de la UE en política exterior dieron un salto sustancial con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa (2009) que creó la figura de la Alta Representante de Política Exterior – que es a la vez Vice-Presidenta de la Comisión Europea – y el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), un embrión del futuro Ministerio de Exteriores europeo. A la red de 140 embajadas europeas repartidas por el mundo, en los últimos años se ha sumado un progreso sin precedentes de la dimensión de defensa y seguridad, que está llamada a desarrollarse plenamente en los próximos años. Por último, la defensa del multilateralismo, la legalidad internacional, la democracia y los derechos humanos, el libre comercio y la solidaridad internacional, hacen de la UE una referencia obligada para muchísimos países grandes, medianos y pequeños que se alinean tras las posiciones de la Unión en los foros internacionales cuando se negocia sobre el cambio climático o la lucha contra el terrorismo, por poner solo dos ejemplos. Y sin embargo, las disensiones internas y la estructura enrevesada de su proceso de toma de decisiones en política exterior, están embarrando cada vez más los pies del creciente gigante. Hoy tenemos un buen ejemplo con el reconocimiento de Guaidó como Presidente interino de Venezuela por solo una parte de los 28 Estados Miembros.

Sigue leyendo

La presunta izquierda

Julio Embid 

Marcharme a la capital a estudiar Ciencias Políticas en la Universidad Complutense ha sido la mejor decisión de mi vida. La segunda mejor después de hacerme del Atleti a los 20 años. Pero no fue fácil integrarse en el corazón del núcleo irradiador, cuna del podemismo y el quince eme, donde las pintadas de “Carlos Presente”, “Viva ETA manque pierda” y “Eskupe al alkalde” eran parte del paisaje cotidiano. Donde ser socialista, socialdemócrata o liberal implicaba pertenecer a la extrema derecha vasalla del Ibex 35, la OTAN y los zentraedis. Allí, si no estabas a la izquierda de la izquierda, te tenías que limitar a ver, oír y callar. El primer año, el primer mes, allá por octubre de 2001, una alumna rubia suiza de erasmus, cansada de que los dos afiliados de Izquierda Unida de clase avasallasen al resto de la clase con sus peroratas, se puso de pie y con acento francés dijo: “Me marcho. No tengo por qué aguantar esta propaganda barata comunista”. Mis compañeros de la presunta verdadera izquierda, incapaces de alcanzar la dictadura del proletariado intentaron imponer la dictadura del palabrariado, interviniendo en todos y cada uno de los debates. Y aquella rubia se fue, a la francesa. Francosuiza para ser exactos. Creo que se equivocaba. Sigue leyendo

Venezuela: ¿Nueva Crisis de los Misiles?

Magallanes

Desde que el Presidente Maduro inhabilitó en 2017 la Asamblea Nacional, donde había perdido la mayoría, utilizando al Tribunal Supremo y sustituyéndola por una Asamblea Constituyente, se abrió la veda para destruir cualquier institución de la democracia venezolana. Su discurso televisivo comentando la inhabilitación con risotadas mostrando su idea de lo fácil que es cargarse la democracia burguesa fue notable. Si además, la producción petrolera fue reduciéndose a la mitad en los últimos años y la inflación fue convirtiéndose en una hiperinflación, el terreno estaba abonado para un profundo descontento mayoritario de la población venezolana. El gobierno, después de confiscar supermercados por abuso en la subida de precios, inventó el reparto de las cajas mensuales de alimentos básicos para por lo menos seguir teniendo de su lado a las clases sociales más pobres. Sigue leyendo