¿Para qué escribir en estos días?

Senyor_G

No quiero escribir, no merece la pena. Da igual. No tengo nada que hacer políticamente ni capacidad para incidir. Casi toda mi vida política como quien dice, ha sido estando en minorías, pero nunca hasta ahora había pensado así. Que lo que hiciese, que mi militancia y mis actos correspondientes a ella, no servirían para nada. Sigue leyendo

Harto

LBNL

Hasta la coronilla estoy, como imagino muchos de ustedes, de todo lo relacionado con el “Procés”, que no podía tener mejor nombre porque no parece tener ni sustancia ni estación de destino. Estoy harto de tener que dedicarle tanto tiempo a tantos irresponsables que infravaloran la paz social y la estabilidad y actúan con la mira puesta exclusivamente en sus intereses. O mejor dicho, en sus intereses a corto plazo, como si el grave perjuicio colectivo no les fuera a afectar también. A mi juicio, es evidente que la responsabilidad fundamental del desastre colectivo en el que nos encontramos corresponde a quienes se echaron al monte despreciando la legalidad democrática. Sin embargo, considero también cómplices de esta tragedia colectiva a todos los que coadyuvaron a “podar” el Estatut catalán, a todos aquellos que se han negado a abordar una reforma constitucional como si fuera un anatema y a quienes pretenden aprovechar la insurreción inconstitucional de la Generalitat para vengarse de las deslealtades nacionalistas de los últimos lustros. Y me frustra enormemente también encontrar tan poca gente que coincida en la doble necesidad de afrontar la insurrección con tanta firmeza como flexibilidad y mano izquierda son necesarias para resolver el problema político subyacente que supone que una parte importante de la ciudadanía de Cataluña no se sienta cómoda con su encaje actual en el entramado estatal.

Sigue leyendo

Acción-reacción-observación

Guridi 

Hoy el heroico presidente cesado Carles Puigdemont estará contento. Con su “fuga” a Bruselas ha dado a los jueces motivos suficientes para aducir eso del riesgo de fuga y dictar la prisión preventiva. A lo largo del día de hoy veremos si tenemos algún otro gesto espectacular, como que Trapero huya del país vestido de monja o algo así.   Sigue leyendo

España merece la pena

Julio Embid

Nunca me he sentido muy español. Habiendo nacido en Barcelona, crecido en Zaragoza y madurado en Madrid, simplemente soy español. Eso pone en mi deneí. Me siento maño y del Atleti. No me emociona escuchar el Himno de España. No he colgado la bandera rojigualda en la ventana como han hecho muchos de mis vecinos. No me alegro por las victorias deportivas de compatriotas, que en ocasiones residen en Suiza o Andorra. El flamenco me resulta tan extraño como la música K-Pop. Considero que los toros, y todo lo que lo rodea, son un anacronismo impropio de una nación capaz de mander satélites geostacionarios al espacio. Me produce asco tanto la corrupción política de la derecha española como el pijerío de ciertas personas de izquierda española, que predican una cosa y luego hacen la contraria. Sigue leyendo

Ahora despacito y con muy buena letra

LBNL

Puigdemont, Jonqueras, la CUP, la ANC y Omnium han provocado finalmente la interrupción del periodo de mayor y más fructífero auto gobierno catalán de la Historia. No sé si era un objetivo intermedio dentro de una estrategia a más largo plazo o de si ya estarán lamentando su error de cálculo, especialmente lo de no esperar a que el Gobierno aplicara el artículo 155 para declarar la independencia a continuación, como “defensa” ante el “ataque” centralista, antes que haciéndolo inevitable. Lo que tengo clarísimo es que Rajoy hizo muy bien retrasando la intervención todo lo posible y que fue un gran acierto convocar elecciones de inmediato por más que la jugada no esté exenta de riesgos. Porque tenemos un doble problema a gestionar. El primero es la insumisión anti democrática e ilegal de los gobernantes catalanes, que requiere una reacción firme. Pero la resolución del problema político subyacente, que no es otro que la voluntad militante de una gran parte de la ciudadanía catalana de tener más auto gobierno o de encontrar un encaje más amplio dentro del Estado autonómico, va a requerir de soluciones políticas. Afortunadamente el Gobierno ha hecho oídos sordos a los sectores más viscerales que le han venido exigiendo una actuación ejemplarizante. Esperemos que también prime la prudencia en el poder judicial a partir de hoy mismo. Por ejemplo, la interposición de querellas contra los principales responsables de este gran fracaso colectivo está perfectamente justificada, pero conviene ajustar muy bien la acusación y, sobre todo, evitar medidas graves no indispensables y completamente contraproducentes, como por ejemplo la detención cautelar de cargos electos, por más que hayan sido cesados. Es vital mantener la mayor cohesión posible en el campo constitucionalista y en el ámbito internacional. No se trata de ser buenista sino de evitar tirar piedras contra nuestro propio tejado.

Sigue leyendo

Alfonsinos del siglo XXI. Concretamente del 23/10/2017

Senyor_G

El domingo pasado después de los movimientos del gobierno para iniciar los trámites de su versión del 155 y viendo el interés por tomar directamente el control de entes como TV3 para que los catalanes por fin tengamos a acceso a información veraz y opinión plural decidí comprar el ABC por primera vez. En domingo son 3 euros, aunque con un formato grapado muy agradable para la lectura. Sigue leyendo

Crónica de la menguante democracia española en Cataluña y su autoritarismo emergente

Senyor_J

Hay imágenes que quedan grabadas para la posteridad, porque representan un momento trascendental. Recordemos por ejemplo la foto Cumbre de Yalta que retrataba a los tres grandes mandatarios del momento: nada menos que Churchill, Roosevelt y Stalin, dispuestos a diseñar allí el nuevo escenario europeo. Recientemente también se ha recordado en estas páginas el Abrazo de Vergara entre Espartero y Maroto que puso fin la primera guerra carlista. Sabemos que hay momentos en que la historia asoma la cabeza para observar y su cabeza salió una vez más hace unos días, esta vez para contemplar lo que acontecía el pasado martes 10 de octubre en el Parlament de Catalunya. Miles de focos iluminaban a un President de la Generalitat que se disponía a declarar la independencia y a dar a luz, con ello, a un nuevo país europeo. Carles Puigdemont tomó el micrófono, inició su discurso con una serie de mensajes preliminares carentes en su mayoría de cualquier interés, para dar paso después a su gran momento, el que le iba a hacer pasar a la historia. Y así habló: Sigue leyendo