Otro hara-kiri

LBNL

No lo puedo entender. Si se ponen a ello no les sale mejor, mejor dicho, peor. Imaginen que Rubalcaba y sus acólitos de Ferraz estuvieran secretamente tratando de proteger a Rajoy y cia. ¿Qué más podrían hacer? Cuando salen a la palestra los papeles de Bárcenas, salta el escándalo de Mulas y Amy Martin en la Fundación Ideas. Cuando un juez finalmente da el paso de conectar Gürthel, Bárcenas, sus cuentas suizas y las donaciones de varias decenas de millones al PP, zas, la montan con el escándalo de Ponferrada.

Es indignante que el dirigente socialista local, y a lo que se ve también la plana mayor del PSOE en la ciudad, no vea problemático pactar con el condenado por acoso sexual para alcanzar la Alcaldía. Es sorprendente que el PSOE de Castilla-León dé su visto bueno a la operación, que en todo caso no es demasiado democrática dada la clara voluntad conservadora expresada en las urnas por el electorado ponferradino y se basa en que, por una vez y aunque fuera a regañadientes, el PP tomó medidas contra el criminal. Y es increíble que Ferraz, con Elena Valenciano de lugarteniente, no mande a parar antes de que la cosa pase a mayores.

Obviamente, el ex Secretario General de C-L y hoy Secretario de Organización y número 3 del partido, Óscar López, parece haber sido el principal responsable de esta desastrosa operación. La prensa local informa de que había dado el plácet a la misma. De hecho, ya lo habría hecho en el pasado, pero Zapatero, que todavía era Secretario General, frustró la operación. Ahora no consta que Rubalcaba estuviera al corriente, al menos desde antes que saltara a la prensa. Pero lo cierto es que yo leí sobre este tema hace ya días y ni Rubalcaba ni Valenciano reaccionaron de inmediato. No creo que estuvieran en el ajo pero sí que el uno no le dio mucha importancia en un principio y que la otra estaba a por uvas.

La reacción fue tardía y extremadamente confusa. ¿Recuerdan? El nuevo Alcalde del PSOE tiene que dimitir hasta que dimita el ex-Alcalde acosador y volver a presentarse a Alcalde después, con el apoyo de los acólitos de aquél. Es decir, le pidieron al líder del PSOE local que renunciara y se negó, aduciendo que Ferraz estaba plenamente al corriente desde hacía tiempo y había bendecido la operación. Y entonces trataron de que aceptara una componenda. Y no la aceptó. Todo lo más, ha aceptado pedir la baja en el partido, junto a todos sus ediles, evitando así el mal trago, para todos, de su expulsión.

¿Recuerdan Benidorm? La madre de Leire Pajín, a la sazón Secretaria de Organización, fue una de las principales promotoras de la operación de alianza con un tránsfuga del PP de dudosa reputación para llegar a la Alcaldía. También tuvieron que dejar el partido, pero fue una baja formal y temporal porque si mal no recuerdo, a las siguientes elecciones volvieron a encabezar la lista socialista. Como también será probablemente el caso en Ponferrada, mucho me temo, especialmente si el nuevo Alcalde no lo hace mal, que todo podría ser, y tiene posibilidades de renovar.

No basta con que Rubalcaba afirme que ha habido un error, se rectifica y punto. Quizás habría bastado si hubieran conseguido el resultado pretendido, pero no ha sido el caso. Oscar López tiene que dimitir de inmediato. Sus credenciales para ser nombrado Secretario de Organización eran más que dudosas (¿recuerdan sus titubeos en plena campaña sobre la tercera razón para votar al PSOE?). Ahora ya no hay duda: carece de las condiciones mínimas que deben exigírsele al responsable de organización interna de un partido que se pretende íntegro, especialmente en lo referido a la igualdad de género. Su falta de juicio es todavía más grave al haber perseverado en el intento.

Lamentablemente me temo que no dimitirá, que se le permitirá seguir siendo el mandamás de la cocina interna, siempre al servicio del jefe -antes Blanco, hoy Rubalcaba- cocinando aparatos regionales, conspirando pactos y depurando listas, de manera que seguiremos haciéndonos el hara-kiri para mayor tranquilidad de la banda que está al frente del Gobierno, al que llegó apoyado en la financiación ilegal institucionalizada procedente de una de las mayores tramas de corrupción, y que no da pie con bola en eso de sacarnos de la crisis. Con Oscar López y Rubalcaba en la trinchera de enfrente, realmente no tienen de qué preocuparse.